<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826</id><updated>2012-01-31T19:22:30.335Z</updated><category term='b.- Autobiografía'/><category term='a.- Prólogo para comenzar'/><category term='d.- Páginas en verso'/><category term='c.- Páginas en prosa'/><title type='text'>Autobiografía por escribir</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>93</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-886763247237117695</id><published>2011-12-25T20:04:00.008Z</published><updated>2011-12-25T21:04:42.496Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLX) - El silencio.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5690173121903256434" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 241px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-42BLJVV3UKM/TveOTnmE43I/AAAAAAAAAds/vkc2NYEErN8/s320/calleblog.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo personal)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Unos días antes de que nos privaticen también el íntimo placer de caminar, vuelvo a hacerlo y a publicar una fotografía parecida a la que publiqué el mismo día de hoy, pero de hace un año. Nada da la impresión de haber cambiado: seguía el mismo silencio de postfiesta, de barullo atenuado que cena sopa, con el mismo tintineo de cucharas sobre platos en crisis. Hace también el mismo frío, ese que congela la punta de los due se esconden en los bolsillos de la trenka.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Si algo me hace sobrevivir en estos días es precisamente el silencio con que duermen las calles, mientras hacen la digestión regentina de un asado embadurnado de mentiras familiares, a pesar de la basura que atesoran los alcorques, de cuyos vecinos poco se puede decir, salvo lo guarros que son, y habrá que decirlo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Quizás también el frío además de helar alela: "minijob", la botella, puercos de L&amp;amp;B convertidos en ministros, miniministros, minigolfos, a golpe de zamboba pajillera a costa del herario. Parecen felices en su mustia nostalgia navideña, mientras las calles amuerman como un domingo de lluvia, pero con el cielo despejado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Después otra vez los mismos rituales: esta semana entrante tonta y malamente iluminada, la nochevieja borracha y en tacones, y después los reyes, que a tenor de cómo anda la aristocracia, vendrán a robarle los juguetes a los niños. Sin ironías: todo está en silencio, no hay más bruma que la del futuro y no termino de ver la botella medio llena ni medio vacía, la veo con bigote, nada más. Lo que nos queda por ver vendrá, lo incorporaré a la autobiografía de mi diminuta pereza por existir y, después, otra vez la mansedumbre navideña y derrochadora, sus filigranas absurdas en balcones y su espumillones que fingen la felicidad mientras, como el año pasado, los de siempre husmean en nuestros bolsillos para quedarse hasta con la calderilla, que ya ni sirve para aguinaldo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Poco queda más por decir, por temor a repetirme, a retroalimentar mi tristeza, quizás porque no me sale de los cojones estar contento ni ruidoso. Me caigo en el silencio de los adoquines húmedos y no quiero marcharme: felices calles desiertas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-886763247237117695?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/886763247237117695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=886763247237117695' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/886763247237117695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/886763247237117695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2011/12/autobiografia-xlviii-el-silencio-unos.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-42BLJVV3UKM/TveOTnmE43I/AAAAAAAAAds/vkc2NYEErN8/s72-c/calleblog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2074710728085403290</id><published>2011-09-09T21:25:00.005Z</published><updated>2011-09-09T21:55:09.418Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLVIX) - Maurice Guilleau&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 241px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5650474759587514866" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-e88lz7ioiqI/TmqE2zmGSfI/AAAAAAAAAdA/X9Ha8_5vyaU/s320/fotomaurice.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;No se pueden escapar de la memoria, ni tampoco de la historia, algunas fotografías, y así le ocurre a esta: tan llena de literatura y de vida, como de autobiografía. Rescatada como tantas otras de un polvoriento cajón con recortes de antiguos periódicos y otras fotos, está poblada por las pequeñas manchas de óxido que ha dejado el tiempo sobre sus blancos y negros. Y a pesar de eso, de que el devenir de los años la ha estropeado en parte, conserva viva el espíritu con que su protagonista, Maurice Guilleau, se la hizo un indeterminado día de 1932, en un estudio fotográfico de Berlín, según reza en su envés. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Posterior en el tiempo es su dedicatoria: "Siempre tuyo. M. Guilleau", tras la cual este hombre la rubrica con una lazada de corte aristocrático. Pero, ¿quién es? Solo se sabe que es el único retrato del que se tiene constancia, y que llegó a Madrid, con una pequeña maleta de cuero marrón, en el expreso de Barcelona, durante el todavía caluroso otoño de 1936. En las Navidades de ese año, desaparece de Madrid, donde residió hasta que la historia le obligó a irse. El retratado no tiene identidad, se le pierde en la demora de sus silencios: calla para salvarse, y escasas son las fuentes que lo aluden sin ser del todo ciertos sus detalles. Trató con el ministro Galarza, con el espía ruso Orlov, quien vendiera el famoso oro de Moscú, y con Schlayer, al que llamaron Schindler español. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;De su vida anterior nada es concreto: todo se emborrona entre sus propios recuerdos como matiza sus rasgos la neblina del tiempo sobre el retrato. Su memoria, sin embargo, hierve en imágenes baldías: la casa familiar de Ginebra, donde nació, la de su vida en Berlín, sus cafés, sus viajes por toda Europa en los que confunde nombres de estaciones de tren y habitaciones de hotel compartidas solo por amantes accidentales. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;A quien le dedicara el retrato merece capítulo aparte. Era española, perdida como él entre las brumas del tiempo. Su nombre se pierde entre archivos policiales como lo que, tal vez, nunca fuese: siempre suya, con el indicio inexacto de que la literatura viene a completar lo que de las biografías se desconoce. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2074710728085403290?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2074710728085403290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2074710728085403290' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2074710728085403290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2074710728085403290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2011/09/autobiografia-lxvix-maurice-guilleau.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-e88lz7ioiqI/TmqE2zmGSfI/AAAAAAAAAdA/X9Ha8_5vyaU/s72-c/fotomaurice.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-5224899503734438730</id><published>2011-08-31T22:24:00.008Z</published><updated>2011-08-31T23:31:05.016Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLVIII) - El rosario&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 218px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5647161371935572786" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-gjktz5BI9kw/Tl6_WQuHAzI/AAAAAAAAAc4/pKqQXVejKFo/s320/20070712klphishes_265_Ies_SCO.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay momentos en que la escritura no puede ser menos que "literatura de urgencias", así llamada por quien quiere denostar al escritor que escribe a la luz de los acontecimientos, prestándoles más atención que a los recursos que pone en negro sobre blanco para crear belleza. Y es que a veces la belleza tiene algo de canto de sirena, de bobalicona y sugerente mujerzuela que solo embelesa para no acompañar a la fea realidad cuando va a misa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y no digo lo de la misa hablando en metáfora: a tenor de que España acaba de salir de una misa de varios días a la que muchos han acudido con la típica beatitud rural de hace cien años. Mientras estos que rezan piden a su dios con nostalgia el paraíso, se entretienen con la mano derecha en hacer sus cosas (entiéndaseme bien, que la masturbación constituye pecado y que no quiero hablar de eso). Digo que mientras con una mano elevan súplicas, con la otra choricean el dinero de todos y dinamitan el poco estado del bienestar que nos queda. Bastaba con ver el palco de las autoridades.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Me pregunto si los que tanto se preocupan por el alma también lo hacen por la educación pública, que mañana inicia el curso con 3.500 profesores menos, bajo el insulto de quien reitera mentiras en los medios de comunicación: las movilizaciones no serán porque tendremos que trabajar dos horas más y elevan nuestro horario lectivo a veinte horas. Quien piense en este país que los profesores trabajábamos solo 18 horas a la semana, se equivoca a propósito, porque quiere injuriar a los trabajadores de la enseñanza, que por ley tenemos que cumplir 37,5 horas semanales. No encontraremos aliados entre los simples que pensarán "qué poco trabajan estos, que tienen tantas vacaciones...".&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Explicado de otro modo: no solo quiere la marquesa poner la mesa, sino también comerse el pan ella sola. Una vez más, Lucía Figar, la torpe, la inconsistente, la déspota iletrada, la aleccionada en el rosario de las tres y de las siete, vuelve a decir públicamente que por que trabajemos dos horas más no nos pasará nada. Y que se nos subirá el sueldo por esta ampliación (26 euros al mes). Cantidad por la que se me remuneraría a tres euros la hora de mi trabajo. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Y la verdad: yo no sé lo que ganan Lucía Figar ni sus falderos: por supuesto todos del erario. En conclusión, menos enseñanza, que es con lo que siempre han soñado los que ponen nuestro dinero al servicio de sus salarios, de sus coches oficiales, de su opulencia y de su regalos a los que practican el colegueo y el gürtelismo. Sin embargo, lo peor de todo no es que haya ladrones, sino que la policía mire para otro lado, y solo apunte con sus porras a los de siempre. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;¿Dónde estarán reivindicando futuro, libertad y educación, estado del bienestar, sanidad, oposición a los recortes, cultura y derechos civiles todos los que llevaban en volandas santos y vírgenes en altares dorados por la Gran Vía? ¿Por qué miran hacia otro lado y no salen a la calle para reivindicar justicia terrena: escuelas, profesores, médicos, servicios públicos y trabajo los que ayer se agolpaban con rosarios pensando más en el más allá y no tanto en el más de aquí? ¿O acason piensan que el dinero de todos solo puede ir para pagar sus cirios?&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Dicen que quien humilla la cerviz ante sectas, solo verá brumas. ¿Está tan inmesnamente dormido el mundo que nadie se da cuenta de que mañana tendremos que pagarnos la operación, que tendremos que hipotecar lo que tenemos o somos para pagar una escuela o la quimioterapia? &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Lo veníamos avisando algunos, que terminaba este baile de máscaras. Nos quedamos sin derechos mientras hay quien sigue mirando con contrición a líderes impostores. ¿Dónde están esos millones pidiendo en Madrid que lo público siga siendo de todos? ¿Con qué estupidez nos convencieron de que los maestros solo son sindicalistas de antaño? ¿Qué dura mollera de escaso entendimiento no puede ver que se llama robo el quitar trabajos y hacinar a niños en aulas estrechas mientras la escuela católica se sigue subvencionando, como los cirios? ¿Qué enfermedad mental hace a muchos cerrar la boca cuando quien gobierna nos tapa los ojos con campañas mercadotécnicas pagadas también de nuestro bolsillo? &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Será que no salen a la calle porque les da vergüenza ahora decir: "entonces, yo no estuve allí" o "no me creí cuanto me dijeron" o "no me importa no ser yo el maltratado". Qué pocos son los que pueden llegar a entender que la crisis solo pone fin a las esperanzas de algunos. "Primero fueron a por los profesores, pero como yo no lo era...", llegarán a decir entre los fuegos artificiales de la salvación eterna, tan privatizada como las barrigas ociosas de los poderosos que la compraron al precio irrisorio de la ignorancia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-5224899503734438730?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/5224899503734438730/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=5224899503734438730' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5224899503734438730'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5224899503734438730'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2011/08/autobiografia-xlviii-el-rosario-hay.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-gjktz5BI9kw/Tl6_WQuHAzI/AAAAAAAAAc4/pKqQXVejKFo/s72-c/20070712klphishes_265_Ies_SCO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3579868541869674606</id><published>2011-08-03T23:31:00.006Z</published><updated>2011-08-04T00:49:24.895Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLVII) - Las fronteras&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5636794631584250082" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-HrwXr3ojyVw/Tjnq2jdoeOI/AAAAAAAAAcw/1FoRDJZnqbc/s320/la_foto.JPG" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía A. S.) &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Ni siquiera en vacaciones uno puede dejar de pensar en los demás, ni en las calurosas tardes del verano en que la literatura suele ejercer ese poder himnótico que a veces culmina en siesta. Una vez más, la realidad se impone a los hechos consumados de la ficción literaria y me detienen en la encrucijada de querer decir y no saber si sirve para algo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Esta fotografía de hoy nutre una autobiografía que tampoco se posa en el recuerdo; es una foto del urgente hoy mismo que se ha quedado fijada en mi memoria como pocas y no es ficción, sino real como una novela de aquel mundo hispanoamericano y lejano del que beben las novelas de dictador. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Esta es la débil sonrisa de nuestro estado democrático; la mirada de rumiante que nos ofrece nuestro estado de derecho cuando quien manda decide imponer con torpeza que cualquier ciudadano del mundo no pueda atravesar pacíficamente el kilómetro cero de la inteligencia humana, la frontera de la dignidad. No es una escena fingida o imaginada, sino bruscamente palpable en el hosco ambiente que han creado los especuladores y los políticos que se suben el sueldo en tiempos de crisis (véase a la manchega de mantilla y collar de perlas, disfrazada como de corista viuda el día del Corpus).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Todo un símbolo: la Puerta del Sol blindada por cuarenta furgones policiales. Quitar la Puerta del Sol al pueblo es como quitarnos el pan. Cualquier español se siente vivo paseando por allí, envuelto en su continuo ir y venir multicolor caluroso. Tomar el corazón de una ciudad que pertenece a todo el mundo es como arrancarnos un pedazo de lo que todos somos: rompeolas de todas las españas, dijo el poeta, sin tener que presenciar el bochorno que cualquier ciudadano sensible puede sentir al ver esta escena humillante y torpe. Policías acampados en el foro en el que se ha cambiado una y otra vez nuestra propia historia: repúblicas, sublevaciones y manifestaciones, celebraciones colectivas y nocheviejas, hoy perdidas en el barullo de porras y antidisturbios. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Será que viene el Papa y todo tiene que estar muy limpio y aseado. Qué poco se ha indignado este con lo que están haciendo algunos: quizás le preocupe sobre todo la solvencia de la Banca Vaticana, tan espiritual y bendita, en tiempos de subprime, como benefactora. Se emplearán cincuenta millones de euros en esta santa visita, desgravables claro, por ser un acto "de extraordinario interés público", mientras la Puerta del Sol sigue cerrada a cal y canto: recemos por que la mencionada, al menos, no repita disfraz y expíe el pecado de su fecundación in vitro, no vaya a ser que la tilden allá en el cielo de "indignada" y "piojosa", y aquí en la tierra de hipócrita biempagada. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Por lo demás, reivindico mi derecho a pasear por donde me salga de la indignación. Y también que mis vecinos de París, Camerún o Carabanchel lo hagan pensando en que el mundo sigue siendo manifiestamente mejorable. &lt;/span&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3579868541869674606?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3579868541869674606/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3579868541869674606' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3579868541869674606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3579868541869674606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2011/08/autobiografia-xlvii-las-fronteras.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-HrwXr3ojyVw/Tjnq2jdoeOI/AAAAAAAAAcw/1FoRDJZnqbc/s72-c/la_foto.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2859783062713782169</id><published>2011-07-20T23:50:00.010+01:00</published><updated>2011-07-21T01:06:47.800+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLVI) - La educación, según San Mateo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 143px; DISPLAY: block; HEIGHT: 142px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5631581019303826354" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-7zV3UPSdEek/TidlGYNv07I/AAAAAAAAAco/XxnAFCyl2qo/s320/escuelapublicase%25C3%25B1a.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Siempre la educación, desde aquella vieja escuela de fotografías en blanco y negro, hasta la escuela de hoy, ha formado parte de esta autobiografía, que no puede pasar de referirse a algunos hechos que últimamente perturban la paz de los veranos, y marcan un paréntesis en la literatura, que siempre vuelve. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Y una vez más hay que denunciar un abuso, o varios. De nuevo la Comunidad de Madrid, ya saben, intenta azotar la Enseñanza Pública con el látigo del liberalismo de siempre: el de convertir a los institutos públicos en lugares para la beneficencia, las ruinas del sistema ejemplar y modelo que fueron para una generación de españoles de mi edad que se educaron en ellos. Es una clara agresión, no solo a los derechos del colectivo de profesores, sino también al sector público, tan maltratado por algunos medios de comunicación y tan denostado por esa parte de la sociedad que no entiende que los funcionarios son servidores públicos. Y como siempre también serán los más débiles los que sufran esas consecuencias. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Más alumnos por aula, incremento en el horario escolar, tres mil profesores menos en todo Madrid, eliminación de las tutorías, más de mil profesores en expectativa de destino sin saber dónde trabajarán el curso próximo… Y un sinfín de palos en los lomos del manso burro de los desfavorecidos de siempre. Este es el modelo social de Esperanza Aguirre, que a nadie le pille por sorpresa: privatizar, refundar: dos profesoras sin oposición se incorporarán en el I.E.S Villablanca, amparadas por una fundación privada patrocinada por Botín. Estaría muy bien que volvieran las monjas de hábito y rosario.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Esta es la Esperanza Aguirre y la Lucía Figar que se quitan la máscara centrista para enseñarnos los roñosos dientes de la derecha que se remanga la camisa (azul). El colectivo de profesores, los padres y nuestros propios alumnos (la sociedad entera) no debe tolerar este camino hacia la refundación del sector público que lleva al paro a muchos, agolpa a los niños y malinterpreta lo que es de todos para convertirlo en lo que es de esos pobres miserables. Garantizan la educación, dicen, pero habría que plantearse de qué modo.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;El pasado miércoles una reunión de directores de institutos públicos de la Comunidad de Madrid pasó de largo sobre este problema, cuando podría haber sido ejemplar: algunos centros perderán hasta cuarenta profesores y en otros les obligarán a dar asignaturas que no son las de su especialidad, si no quieren engrosar las listas del paro o cobrar por media jornada (900 euros). Ni un solo director tuvo el coraje de dimitir, ni instar a que todos dimitieran, negándose a comenzar el curso con una batería de medidas tan desmedidas. Si todos hubieran dimitido en pleno, junto con sus equipos directivos (adjuntos, jefes de estudio y administradores) hubieran forzado dar marcha atrás al gobierno de la dama de hierro madrileña, la lideresa del gürtel. Supongo que estarían más preocupados de seguir apoltronados (muchos, no todos) en los tronos de sus minirreinos, casi todo ellos puestos a dedo por la misma administración, que a ellos no les ha incrementado su horario lectivo. Y es que hasta en los maltratos, hay víctimas de primera y de segunda: ya les subieron el sueldo un 15% antes de que se lo bajaran como a todo hijo de vecino un 7%. Pero callan y no tienen el valor de poner sus puestos al servicio para el que fueron concebidos: mejorar la enseñanza. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Las protestas pueden ser enérgicas o incluso atómicas: pero las cosas se afrontan con dignidad y con hechos más que con insulsa palabrería. Pero claro, es que también hay maltratadores de segunda. Y mientras esto ocurre, la prole de los profes debate sobre cómo hacer huelga o si no hacerla. Está claro que deberíamos parar los primeros diez días de septiembre: el caos que produciríamos captaría toda la atención mediática; pero cómo ocurrirá algo así se estamos nutridos del miedo. Pobres niños que no tendrán exámenes, pobres padres que no sabrán qué hacer con los niños, que no deben pagar las consecuencias de nuestras reivindicaciones. Será imbécil cuanto menos quien piense que esta huelga es solo por nosotros; al contrario, es para garantizar el futuro de nuestros propios alumnos a los que, cobremos más o menos, nos hemos dedicado con las mismas fuerzas. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Concluyo: véase la zafia derecha analfabeta, solo docta en mercados y en aconsejar a los suyos: mientras joden nuestro sistema público, nuestros colegios, que son de todos los madrileños y españoles, preparan con fruición monjil el hecho de que se abran este agosto, por orden de la Consejera de Educación para que los peregrinos duerman a cubierto, 600 en toda la Comunidad de Madrid. Ocupemos los centros esos días para explicarle al Papa que si el niño Jesús hubiera nacido en Madrid, hubiera tenido que pagar por el pesebre y su padre putativo, un suplemento por estacionar la mula. Esta es la soberbia de los votos. Y este, el daño irreparable que nos hacen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lee más aquí:&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/espana/proximo/curso/empieza/elpepuespmad/20110720elpepunac_12/Tes"&gt;El País&lt;/a&gt;; &lt;a href="http://www.publico.es/espana/387684/educacion-vigilara-los-recortes-de-aguirre/comentarios-valorados"&gt;Público.es&lt;/a&gt;; &lt;a href="http://www.diariosigloxxi.com/texto-s/mostrar/31411/madrid-ugt-y-ccoo-preparan-movilizaciones-contra-los-recortes-de-profesores-en-la-ensenanza"&gt;Diario Siglo XXI&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2859783062713782169?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2859783062713782169/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2859783062713782169' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2859783062713782169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2859783062713782169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2011/07/autobiografia-xlvi-la-educacion-segun.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-7zV3UPSdEek/TidlGYNv07I/AAAAAAAAAco/XxnAFCyl2qo/s72-c/escuelapublicase%25C3%25B1a.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2550075541408048929</id><published>2011-05-28T20:53:00.013+01:00</published><updated>2011-05-29T01:28:05.475+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLV) - La indignación&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object style="WIDTH: 400px; HEIGHT: 260px"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Yg0fjv_v2Ug?version=3"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowScriptAccess" value="always"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Yg0fjv_v2Ug?version=3" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" width="400" height="260"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Pocas veces produce un acontecimiento tanta indiganción. Pocas veces uno siente que no es verdad todo lo que le contaron en aquella beatífica y tortuosa escuela de la transición. Nada es más evidente que observar estas imágenes para darse cuenta de cuánto necesita este país esa buena dosis de democracia real que tantos ciudadanos, de forma pacífica, estamos pidiendo por las calles de todas las ciudades españolas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una ignominia ver cómo estos bárbaros sin escrúpulos, estos matarifes vocacionales, maltratan a sus propios vecinos, siguiendo las órdenes de un bastardo que, para más inri, cobra del erario, con el que contribuimos todos. Uno piensa que las anticuadas fotografías grises donde la policía del régimen anterior carga a caballo contra los opositores eran eso solamente, viejas fotografías de las que la historia aún no se ha resarcido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el fulano que da las órdenes de desalojar la Plaza de Cataluña, un golfo envalentonado por su reciente victorial electoral, un tal Felip Puig, no tendrá la decencia de dimitir. Al contrario, seguirá obeso obedeciendo las directrices del poder sin moral, que es lo que últimamente estamos observando como tic en la política democrática de occidente. Pocos medios de comunicación han sacado imágenes tan crudas ni tan dolorosas: golpes contra manifestantes pacíficos, golpes contra gente que, sentada en el suelo, pide sin más democracia honrosa de la que no nos podamos avergonzar. Basta con bucear en otros blogs y en esas llamadas "redes sociales" para comprobar hasta dónde la prensa es cómplice, por sus silencios, de quienes ejercen el poder como lo hace este tipo, descabelladamente y con tan poca vergüenza como parece no haber conocido nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabemos hasta dónde llegará este movimiento revolucionario español, ni hasta cuándo, pero está poniendo de manifiesto algunas cosas: entre ellas, qué piel cubre el auténtico lobo del poder y el tipo de interés que ponen los mercados a las presas en que los ciudadanos nos hemos convertido, con el beneplácito de algunos que, sin sonrojo, nos exprimen con recortes para engrosar sus jugosos sueldos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Pido la paz y la palabra", escribió el poeta, imaginándose un mundo más habitable y humano. La democracia de hoy le responde: "Tú pide, pide, que yo te doy las hostias suficientes como para que estés callado", mientras vende escuelas, arruina hospitales y recorta salarios. La inteligencia debería ponerse al servicio de las soluciones, pero el gobierno de ese mítico estado catalán pone las porras para recordarnos quién es quien manda, para situar así, como siempre, la brutalidad al servicio de los poderosos. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2550075541408048929?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2550075541408048929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2550075541408048929' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2550075541408048929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2550075541408048929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2011/05/autobiografia-xlv-la-indignacion-pocas.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6211905938374610129</id><published>2011-05-21T23:56:00.004+01:00</published><updated>2011-05-22T00:37:54.209+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLIV) - Crónica de una revolución&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609308001842523026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 241px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-LQjYe34aLRE/TdhD6IWUa5I/AAAAAAAAAcU/-GZ5UsJHITw/s320/IMAG0203.jpg" border="0" /&gt; &lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: África Salces)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Regreso de la Puerta del Sol de Madrid, con la vaga satisfacción de haberlo presenciado con mis propios ojos. En mis treinta y cuatro años de vida, jamás podría haber imaginado presenciar algo parecido: la revolución de un día, de dos días, de tres días, de cinco días. Si uno se deja envolver siente una extraña amalgama de sensaciones. Consignas, destellos, inteligencia, sensibilidad, ironía, dolor, crítica. Es una fulgurante página de la historia comprimida en miradas, en rostros, en manos levantadas, en carteles precarios hechos con la pasión con que solo las grandiosas obras de arte pueden concebirse. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y gente, miles y miles de personas, pidiendo a los europeos que nos sigan, que no nos hagan decaer, exigiendo a los políticos un solo atisbo de dignidad para no pedirnos el voto, y ejercer el poder democrático con respeto, sin corrupción y sin dobleces. "Demasiados chorizos para tan poco pan", rezaba algún cartel, mientras Mafalda gritaba "¡Basta!", sustituyendo al viejo sol de Andalucía. "Un sol nuevo", "Sol-ución"... Algo tan simple como pedir un parque o más árboles ha hecho retemblar los indecorosos cimientos de los bancos y las viejas hipocresías de los que siempre contaron nuestros billetes como si fueran suyos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Jamás pensé oír en tantas voces juntas que el pueblo unido jamás será vencido. Tiene un eco arcaico que hace estremecer. La honestidad acumulada tomando Sol. Mientras los poderosos, imagino, gesticulan mudos e incrédulos sus vulgares vergüenzas. Pienso en los corruptos, en las mafias sigilosas que diseñan paquetes hipotecarios o estrategias de masturbación mercadotécnica. Mientras el pueblo español, desde ese inmenso espacio que es la Puerta del Sol, convoca la conciencia cívica de quienes quieren más democracia, mejor política y soluciones. Ciento setenta ciudades de todo el mundo miran hacia la Calle de Alcalá, bajo el lila primaveral de un cielo teñido de poesía crepuscular. "Si cae España, digo, es un decir, si cae...", me resuena en la cabeza Vallejo con la fuerza furibunda de la razón, del temor por un futuro sin futuro. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Como pocas veces me siento feliz de ver que somos capaces de exigir dignidad a los indignos. ¿Dónde estarán los constructores, los corruptos, los estafadores, los trileros de la política, los hijos de Botín, Esperanza Aguirre, el ministro de Hacienda, Gallardón y la comparsa de farsantes con maletín y traje que les corean y financian sus mítines? ¿Dónde la quimera obscena de los inversores y contrabandistas del FMI? El mundo mira a España que, como un girasol inmenso, hace girar el mundo. Quizás solo mañana podamos soñar con que es solo el principio. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;(A David, a quien le prometí dedicarle un post¨)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6211905938374610129?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6211905938374610129/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6211905938374610129' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6211905938374610129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6211905938374610129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2011/05/autobiografia-xliv-cronica-de-una.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-LQjYe34aLRE/TdhD6IWUa5I/AAAAAAAAAcU/-GZ5UsJHITw/s72-c/IMAG0203.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8781475432505746471</id><published>2011-05-16T23:55:00.005+01:00</published><updated>2011-05-17T01:41:53.364+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LVIII) - Las utopías y el francés&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5607456655172717602" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-c0T-WCvAj6s/TdGwHkj4TCI/AAAAAAAAAcM/7fwZDiopgw0/s320/Miles_personas_han_manifiestado_cincuenta_ciudades.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fuente: Cuatro.com)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las autobiografías son también, a su modo, utopías. No solo se forman de los recuerdos prestados de padres, amigos y familiares borrosos en esos viejos daguerrotipos que el tiempo bien sabe encubrir con sus inevitables dosis de olvido. Por ello, no solo somos recuerdos en préstamo, sino también hijos de la imaginación y de los deseos, hijos del presente continuo de periódicos y dudas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y es ahora más que nunca, que vivimos tiempos confusos, cuando la imaginación vale su peso en oro. En tiempos de crisis y privaciones, hay quienes parecemos más que nunca llevarla en la genética, porque hay herencias que nunca tuvieron que declararse en Hacienda. Solo los de siempre tienen albaceas, notarios, abogados engolados y luengos árboles genealógicos, con sus raíces heráldicas encarnadas en las tierras que se encargaron de labrar los nuestros. Los mismos que ahora miran con un abismo de tristeza en los ojos su cuenta bancaria, el recibo, la nómina recortada y esperan con terror que el banco les arranque el techo de su casa, porque el euríbor sube por culpa de un pervertido sexual, que paga tres mil euros por noche en un hotel de Nueva York.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Amo la imaginación: aquel lema pequeñoburgués en una fachada de París. Hoy lo agitan otros: los precarios, los hipotecados y los títeres en definitiva de los poderes públicos que fornican en América, violando a una camarera (siempre el pueblo ha estado jodido) practicando el milenario derecho aquel de los señores feudales. Y es como si todos fuéramos vasallos de la indecente vulgaridad de unos pocos que nos privatizan, roban como barriobajeros chorizos y menosprecian nuestra calidad de ciudadanos con derechos. ¿Por dónde andará Laurencia, predicando contra el poder de los hombres, con sus tres siglos de vetusta y honorable rebeldía?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No estuve gritando aquello de “democracia real, ya” por las calles de Madrid. Pero me estimula la idea de que algunos pocos hayan puesto en práctica consignas en contra de la indecencia generalizada, la tozudez pasiva de los españoles que votarán a imputados y la falta de cultura que nos ahoga como una raspa en los canales de televisión. “La imaginación al poder”, escribió alguien en el 68, quizás un francés demasiado aficionado al 69.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://democraciarealya.es/"&gt;¡Democracia real, ya!&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8781475432505746471?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8781475432505746471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8781475432505746471' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8781475432505746471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8781475432505746471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2011/05/autobiografia-lviii-las-utopias-y-el.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-c0T-WCvAj6s/TdGwHkj4TCI/AAAAAAAAAcM/7fwZDiopgw0/s72-c/Miles_personas_han_manifiestado_cincuenta_ciudades.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-160819808529824804</id><published>2011-04-25T01:48:00.003+01:00</published><updated>2011-04-25T01:58:49.276+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LVII) - Barcelona&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 241px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599318737337209522" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-fnDzO2oPcpY/TbTGuaMsUrI/AAAAAAAAAcE/Q8fXjy3f1zg/s320/IMAG0140.jpg" /&gt; &lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Regreso a las biografías y a sus ciudades, a esos lugares que, sin quererlo, nos ubican en el mundo y en la historia. Mencioné Barcelona en algún capítulo suelto mucho antes de conocerla, antes de discurrir por el intrincado rompecabezas de las calles estrechas de su barrio gótico, de la agobiada Rambla y antes incluso de tocar con mis propias manos aquellas viejas puertas de portales ruinosos del Rabal, donde el modernismo se mezcla con las turbias miradas de extranjeros perdidos por aquel paisaje de casas desconchadas. Es casi toda la ciudad un contraste que bordea la locura, como el mar su puerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el Eixample, se divisa la inmensa torre Agbar, tan multicolor como toda la ciudad rendida a sus pies, rodeada por la cuadrícula de esa media Barcelona bien vestida que discurre cuesta abajo por el Paseo de Gracia hasta el mar. No demasiado lejos, Gaudí soñó con la Sagrada Familia, con un bosque en piedra que linda con la locura misma. En ausencia de árboles, las ciudades se inventan su propia naturaleza, en este caso de piedras sobrepuestas, esculpidas y manejadas al antojo pintoresco y ultracatólico de su arquitecto. Desmesurada y casi herética es esta catedral, concebida como si Barcelona no luciese ya la elegancia de su catedral gótica ni la inteligencia de Mies Van der Rohe, con su sublime pabellón: suficiencia sin alharacas y belleza esquemática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Locura o creación? ¿Soberbia o talento? Gaudí perdió el juicio, se creyó inmortal, sin la humildad de Cervantes o de Machado. Pensó que podría superar con su obra todo lo que existía, que podría inocular en la memoria de la humidad el legado de su obra imposible. Murió tan absurdamente como no podía ser de otra manera: un tranvía lo atropella y malherido y con la ropa hecha jirones, con la apariencia de un mendigo, nadie lo socorre. Un día después de que cruzara pensando en sus cosas por la Gran Vía de las Cortes Catalanas, murió sin haberse podido hacer nada por él, que fue reconocido como el genial Gaudí, cuando ya inevitablemente se le quebrantaba la vida: el burgués, el escultor de locuras, el inventador de árboles sin hojas ni raíces, agoniza en la calle como un miserable, como los que hoy llegan hasta Barcelona en los bajos de camiones y en pateras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, la ciudad se aleja como un rayo, mientras atardece por detrás de los cristales del tren que me devuelve a Madrid. Un viaje corto, de apenas horas, que me hace olvidar por un momento todo lo que nos absorbe sin demasiado sentido: el trabajo, los muebles, los recibos del banco y demás gilipolleces. Atesoro en la memoria, otra geografía, pues, para deleite de mi propia existencia. Anotaré en mi cartera la gracia de su rama verdecida. Y después, comenzará, como siempre, la literatura o su intento. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-160819808529824804?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/160819808529824804/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=160819808529824804' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/160819808529824804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/160819808529824804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2011/04/autobiografia-lvii-barcelona-regreso.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-fnDzO2oPcpY/TbTGuaMsUrI/AAAAAAAAAcE/Q8fXjy3f1zg/s72-c/IMAG0140.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-4714304249757773664</id><published>2011-04-17T23:17:00.005+01:00</published><updated>2011-04-17T23:35:49.671+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LVI) - Las apariencias&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 196px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5596683352724174290" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-KwRAPNdR2Fs/Tatp21d3ddI/AAAAAAAAAb0/EV8K3K3JMak/s320/at%252520the%252520opera%252520smaller-thumb.jpg" /&gt; &lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Las apariencias son tan reales como la vida misma, de hecho, son el alimento de las novelas, que, como la vida de muchos, no deja de ser literatura: imagen solamente de lo que algunos quieren ser, y no son y quieren serlo aunque no puedan. Nos lo decía el viejo Renoir con cada cuadro que supo pintar, y también Cervantes, a quien sigo leyendo con fruición. Pocos pueden decir “yo sé quien soy”, como dijo el bueno de Quijano. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Y muchos, casi toda una legión frívola e indolente, agitan su apariencia como si andar por la calle fuera posar en un escaparate, fingir una personalidad que no se tiene o un dinero del que se carece. Igual que los que sonríen a cada instante diciendo que todo marcha bien, mientras guardan en los anticuados bolsillos de la vergüenza sus deudas y otras oquedades. Es la falsa clase o el falso estatus: quien nunca lo tuvo, como el que esto suscribe, no necesita aparentarlo, aunque últimamente todo parezca gravitar alrededor de la impostura. Fingir es de sabios: poco importa la cultura, la educación o la honradez.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Es más feliz últimamente el que se obstina en aparentarlo: friendly, dicen los torpes que ni siquiera saben utilizar con corrección su propio idioma. Hay algo impresionista en la vida de estos pretenciosos desclasados. De cerca solo son un lío de colores inconexos; de lejos, una escena formidable y burguesa y en crisis. ¿Para qué estudiar o trabajar si solamente sirve el postizo bisoñé de vestir a la moda, sostener el bolso de tal modo, o codearse con la inapropiada gente que siempre los mirarán con cierto desdén? Son mucho más bajo que el cuarto estado, más ruines aún que los que deslomaron a golpes a nuestros antepasados al borde las eras y a la solanera vibrante de los descampados yermos de donde venimos muchos. Peores porque ansían parecerse y no lo podrán nunca, y más ruines aún porque huyen de lo que son fingiendo que sus pasados no son verdad, como sus respectivos presentes.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Es una antigua enfermedad: confundir a los distintos con los iguales, pero creo que se confunden. Allá cada cual, pero si tendemos a la honestidad nos invertimos proporcionalmente a ser como ellos, o sea, a no saber que somos quienes somos. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-4714304249757773664?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/4714304249757773664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=4714304249757773664' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4714304249757773664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4714304249757773664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2011/04/autobiografia-lvi-las-apariencias.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-KwRAPNdR2Fs/Tatp21d3ddI/AAAAAAAAAb0/EV8K3K3JMak/s72-c/at%252520the%252520opera%252520smaller-thumb.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8042105528066930672</id><published>2010-12-25T21:16:00.003Z</published><updated>2010-12-25T21:31:51.615Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LV) - Los conspiradores&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5554734343160591234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 306px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/TRZhdHG_84I/AAAAAAAAAbo/lcPZQWlzlDc/s320/IMAG0023.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy estaba la ciudad solitaria, fría y poética. Parecía hacer la mala digestión de una comida intensa, y ofrecía como sin quererlo esa imagen que solo ofrecen las urbes en algunos momentos: los cierres echados y las calles vacías, iluminadas solo por los viejos faroles que tímidos explican sus razones de luz y sombras. Había tanto silencio que se escuchaba el tintineo de los cubiertos de algunas casas, cuyos balcones encendidos resumían brevemente, tras los visillos, la soledad con que viven algunos estas fiestas de chirigota chusca y borrachera de vino barato. No daba la impresión de caminar uno por Madrid, por esta calle, la de Moratín hacia abajo, que desde hoy mismo ya forma parte de esta autobiografía, sino por un sueño a medias por cumplir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, mientras se fermentan las comidas en exceso y se amodorran los ciudadanos en sus noches de paz, los conspiradores comen ligero, se mantienen alerta y no dejan de urdir con silenciosa inquina sus decisiones de ajuste. Estas fiestas paletas no ponen freno a los habitantes de los despachos que tejen y destejen las medidas del recorte: encienden luces y apagan derechos, mientras la Iglesia celebra la llegada de un mesías (presunto, como se dice en el político lenguaje de los telediarios) que vaya usted a saber qué opinaría del precio del metro cuadrado de pesebre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y era por ese mismo silencio por lo que daba gusto pasear a pesar del frío, muy a pesar de los grados bajo cero y de los resbaladizos adoquines brillantes empapados de escarcha. Había algo tierno e inexplicable en la pobreza de esa calle, en el tintineo de los cubiertos y en las sombras de la escasa luz. La taberna de los Conspiradores era el único lugar abierto, y me dejé llevar por el café caliente y su pegajoso olor de frituras que se queda en la ropa. Todo ofrecía un aspecto diferente al que uno parece imaginar cuando se habla de una ciudad de cuatro millones. Era como si la estupidez del mundo se hubiera detenido momentánea, al margen de los mercados financieros. Y entonces era una noche de paz, sin que el gordo de la chistera y el chaqué que impone sus estrategias bursátiles pareciera existir. Madrid estaba sumido en una dulce tristeza lenta y era hermoso observar cómo no es necesario visitar los grandes almacenes para comprender que se puede ser feliz, incluso cuando los cerdos no crepitan en el fuego lento de los hornos, sino en la condensada humareda de las decisiones políticas. &lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8042105528066930672?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8042105528066930672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8042105528066930672' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8042105528066930672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8042105528066930672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2010/12/autobiografia-lv-los-conspiradores-hoy.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/TRZhdHG_84I/AAAAAAAAAbo/lcPZQWlzlDc/s72-c/IMAG0023.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8516738459221380056</id><published>2010-09-29T00:12:00.005Z</published><updated>2010-09-29T00:33:04.048Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LIV) - No así&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5522124364692621938" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 250px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/TKKG2isIinI/AAAAAAAAAbc/gazOQYYW9L0/s320/pablo_iglesias.jpg" border="0" /&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si este blog ha ido deteniéndose con lentitud, y se han ido espaciando poco a poco algunos artículos, no es por falta de entusiasmo: al contrario, es porque el entusiasmo ahora lo enfoco hacia otros lugares. Por eso no es abandono. Es solo una pequeña pausa, a pesar de que se me agolpan las cosas que contar. Volverán (emulando al genial sevillano), lo prometo, aunque ahora la urgencia me haga una vez más escribir recorriendo el malintencionado presente de estos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en este caso escribo para que no me busquen hoy pegado a la tiza y al pizarrón. Como siempre, la moral me puede. Otra vez me tengo que poner de parte de los nuestros: véanse parados, malpagados y piquetes. Se nos critica a los que impediremos que el mundo, al menos por un día, siga circulando por la misma carretera. Pero poco han dicho los telediarios de aquellos que amenazan a sus trabajadores para que acudan al tajo bajo la guillotina del despido, o a los que tendrán que ir a la obra porque un día sin salario es una comida menos para sus hijos. De esos no hablan las estadísticas, porque ya sabemos que estas son un invento del poderoso para no liarse cuando hace sus cuentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La moral me puede, y también el sentido común. Nos quitan derechos, nos rebajan los salarios, nos roban lo poco que tenemos con recortes: educación, sanidad, pensiones. Y en esta lujuriosa vorágine de destrucción, la obesidad del viejo capitalismo sigue tomándose el bistec y las ostras que el anciano Zola supo condenar en sus novelas. Pensamos que esto iba a ser el germinar del nuevo mundo, demostrada la eficacia de ese armamento de horror masivo que son las bolsas de Nueva York y Madrid. Pero no es así: se alían los que pensábamos que eran de los nuestros con quienes se mean literalmente en los ciudadanos para recordarnos que, efectivamente, cualquier tiempo pasado fue mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un atentando con bomba envuelta en un ramo de flores. Así lo veo yo: la izquierda vendida deshace el pastel, mientras la derecha mira con entusiasmo las migajas de lo que queda, escondiendo la mano y ensalivando como el perro de Paulov ante la toma del poder. Así es el futuro en ciernes. Los de siempre, en el sitio que creen poseer como una propiedad privada, heredada desde Cánovas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los demás, todos los que no opinan, los que ignoran todo y no quieren darse cuenta de nada y acuden al trabajo forman parte del rebaño necesario: las ovejas del engranaje de una maquinaria que viene desde la Revolución Industrial, cuando el hombre pasa de no ser nada a ser un valioso animal de carga. Con aquellos tiempos sueñan los que anidan como buitres en los despachos de Bruselas y ordenan a sus gobiernos títeres qué hacer para que algunas fortunas sigan creciendo. Dicho de otro modo: al César lo que es del César y al puto obrero lo que ha sido siempre del puto obrero, cita bíblica que bien conoce el Papa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más, me detengo. Me van a pillar las doce y no quiero entrar en este día trabajando. Solo la huelga me tranquiliza, pero no demasiado, y saber que el difunto Pablo Iglesias no se ha llevado el disgusto de ver a su tropa de indocumentados nietos perder el norte para irse a la derecha con la que, lasciva, sueña cada noche Esperanza Aguirre. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8516738459221380056?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8516738459221380056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8516738459221380056' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8516738459221380056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8516738459221380056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2010/09/autobiografia-liv-no-asi-si-este-blog.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/TKKG2isIinI/AAAAAAAAAbc/gazOQYYW9L0/s72-c/pablo_iglesias.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6971355096856737518</id><published>2010-04-24T21:56:00.005Z</published><updated>2010-04-24T22:18:17.027Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LIII) - La otra mejilla&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463826956397296354" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/S9NpqxJDuuI/AAAAAAAAAbM/-wVyoKZEHss/s320/P240410_19.440001.JPG" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: África Salces, 24 de abril de 2010, Madrid)&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hay primeras veces siempre, y siempre alguna vez en que el dolor se amortigua con un minuto de silencio, intenso como un duelo colectivo. Y lo que en verdad era una manifestación en apoyo de quien intenta juzgar el genocidio español, se convirtió en un acto de dignidad: la de los que no están y aguardan en silencio en sus fosas dormidos; solo dormidos, porque hoy han salido a la calle, por primera vez, con los mismos pasos silenciosos de los fantasmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cada cual llevaba su silencio consigo: una vieja fotografía con un nombre y con un apellido; todos anónimos, todos olvidados por todos, pero recordados por quienes lloraron con las persianas bajadas para que nadie sospechara de ellos y los denunciaran. Eran otros tiempos, dicen, lejanos, ensombrecidos con la transición, desterrados como muchos que murieron y a los que cubre el polvo de un país vecino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron profesores, maestras, enfermeras, médicos o simples trabajadores del campo. Igualados en las tapias, en los camiones que los llevaron a las cunetas durante cuarenta años de silencio. Quien lo sufrió lo sabe: que la hondura de las fosas es el límite entre la justicia y el olvido. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Junto al oso y el madroño se han manifestado los retratos de la desmemoria consciente, de la voluntad de los que no tuvieron el derecho a decir “estoy aquí, soy libre”. Por lo demás, nada nos queda, salvo la sensación de que la justicia sigue en manos de muchos de los que hicieron todo lo posible por hacer desgraciado al prójimo siguiendo el mensaje bíblico de poner el fusil en vez de la otra mejilla.&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Para Lorena y Belén, que estuvieron también con nosotros)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6971355096856737518?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6971355096856737518/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6971355096856737518' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6971355096856737518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6971355096856737518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2010/04/autobiografia-liii-la-otra-mejilla.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/S9NpqxJDuuI/AAAAAAAAAbM/-wVyoKZEHss/s72-c/P240410_19.440001.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-5418983072312931553</id><published>2010-02-08T22:33:00.005Z</published><updated>2010-02-10T22:04:33.557Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LII) - Todo el oro del mundo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436004991075507762" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 245px; CURSOR: hand; HEIGHT: 354px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/S3CRvPpOXjI/AAAAAAAAAbE/R-0ynIV5d6I/s320/abuelos+padre+foto.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;p align="justify"&gt;Han pasado demasiadas semanas, meses incluso, desde la última vez, desde el último encuentro en que recordé con la memoria prestada de las autobiografías. Y, como una vieja carta, otra vez, liberado de las tristezas comunes, de los imbéciles de siempre y de las lamentaciones propias de mi profesión, vuelvo a la escritura, como después de un largo viaje de impaciencias, entre las cuales, también se ha escrito esta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y quizás también haya estado impaciente quien me ha hecho llegar esta otra vieja fotografía. Fue Vanesa, mi prima, atenta y cuidadosa. Escaneó este retrato, que es el de mis abuelos paternos. Una fotografía perdida como muchas otras que, como una casualidad, viene de repente para recordarnos que hay cosas más importantes que esas otras que nos roba el tiempo sin quererlo y que nunca sobrevivirán al paso de los años igual que algunas imágenes que vienen a la retina por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es demasiado hermosa esta imagen. Terrible y lejana, ensombrecida no solo por el tiempo transcurrido, sino por los mismos claroscuros de la vida (y también de la muerte). Así son las grandes cosas. Tienen un halo de mágica tragedia: mi abuela con su vestido de novia negro, tocada con una mantilla que desaparece por el fondo oscuro de la foto y sosteniendo un abanico en su mano, con pose casi goyesca. Mi abuelo, con su bigote inmenso, sentado en una humilde silla de enea, abrillantados los botines tal vez esa misma mañana en que se casaron. Todo gris, sin embargo, como si no fuera el día de su boda sino otro día. Desconocía este retrato con un siglo de edad, cien años casi: quizás una de las fotografías más antiguas de esta autobiografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así como trascienden estos recuerdos no vividos es como a la par se imaginan y se sobrevuelan las afrentas diarias: el paro, la insatisfecha intolerancia de los jefes, el insulto patronal que no hubieran tolerado estos protagonistas o la bobería crónica de una adolescencia que adolece de exceso y consumo. Vuelven ellos, Luisa y Enrique, igual que si fueran gratos fantasmas, regresan como si los hubiéramos llamado desde mucho antes de que hubiéramos nacido, con su lección de mutismo traslúcido en sus rostros. Solo nos queda la resignación modesta de saber que, aunque no sobreviviremos, ellos sí que parecen haber sobrevivido a pesar de todo, desde la negrura de los días que pasaron y tuvieron que ver. Más valiosa que todo el oro del mundo es la memoria. &lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Para Vanesa Garrido, mis ánimos y abrazos)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-5418983072312931553?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/5418983072312931553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=5418983072312931553' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5418983072312931553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5418983072312931553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2010/02/autobiografia-lii-todo-el-oro-del-mundo.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/S3CRvPpOXjI/AAAAAAAAAbE/R-0ynIV5d6I/s72-c/abuelos+padre+foto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-5563243809693526386</id><published>2009-10-21T20:59:00.004Z</published><updated>2009-10-21T21:11:48.620Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LI) - Tirano y okupa&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5395161799594295682" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/St93EmqTQYI/AAAAAAAAAa8/asQzF42PTkI/s320/DSCF4078.JPG" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Las anécdotas también forman parte de las autobiografías, porque muchas veces, más de las que nos imaginamos, son reveladoras de ciertas actitudes humanas, y poseen por ello una mayor trascendencia de lo que a simple vista pudiera parecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La foto no hace justicia a lo que por detrás de ella se puede encontrar. Y he aquí la anécdota que no solo lo es: al regresar a casa después del trabajo hemos comprobado atónitos cómo el Ayuntamiento ya ha empezado a montar el triste espectáculo de despilfarro lumínico típico de todas las Navidades. Pero esta vez, la zarigüeya burocrática de Gallardón ha decidido joder un poco más de lo habitual. Por el decreto treinta y tres (o por el cincuenta y cinco, de sustanciosa rima) ha decidido montar el teatrito de los quinientos mil euros anuales en gastos absurdos también en mi calle, o sea, que va a instalar bombillitas de colores también frente a mi balcón. El asunto sería solo grave dicho así, pero, además, el olímpico alcalde se toma la libertad de atar en MI balcón un cable que mantiene tirante la instalación donde un camello ridículo o una estrella patética de bombillas perturbará la paz de mis días y también de mis noches. Y lo ha hecho sin nuestro permiso. Nadie nos preguntó ni nadie quiso saber qué era lo que pensábamos al respecto. Quizás debieran descontarme la parte proporcional del impuesto sobre bienes inmuebles que religiosamente pago, o tal vez pagarme una cuota en concepto de alquiler. Gallarón se ha convertido también en un okupa, invadiendo mi casa sin que nadie reparara en nosotros, sin ni siquiera la deferencia de solicitar amables nuestro permiso, aunque mi respuesta, fuera cual fuera, nada le importase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este personaje triste, el padre de la deuda de la M-30, el okupa también de La Cibeles, el que pretende cobrar a cada ciudadano más de noventa euros como impuesto de basura, cobrándonoslo dos veces, el alcalde que no crea escuelas infantiles y el regidor que ejerce el liberalismo invadiendo uno de los dos balcones de mi casa para gastarse nuestro dinero en tiempos de crisis, lo ejerce en un sentido más que literal, radical: entiende la libertad como ese ejercicio hipócrita, autoritario y vergonzoso de pensar que “libertad” es hacer lo que se le pone a uno en los cojones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por último: se me ocurre que de los suyos propios, es decir, de sus cojones, podría colgar las bombillas luminosas, y no de mi balcón como si fuera el suyo. Lo triste es que como borregos hay quien acepta rumiando y sin pensar las directrices de los que ejercen su poder con la seguridad de que nadie va a decirles nunca no. Y así nos va: está bien dejarnos robar incluso el balcón de nuestra casa, ya nada más que robarnos, porque ni dignidad nos queda cada vez que asentimos como torpes merinos al todo vale de los que nos gobiernan, o piensan que su cargo es vitalicio y de esos también hay muchos. Atajo de golfos. Digámoslo con la castiza &lt;em&gt;piedá&lt;/em&gt; con que ellos nos tratan. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-5563243809693526386?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/5563243809693526386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=5563243809693526386' title='47 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5563243809693526386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5563243809693526386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2009/10/autobiografia-li-tirano-y-okupa-las.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/St93EmqTQYI/AAAAAAAAAa8/asQzF42PTkI/s72-c/DSCF4078.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>47</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3797371495825755433</id><published>2009-09-20T22:59:00.006Z</published><updated>2009-09-20T23:15:02.025Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (L) - La belleza artificial&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383689893032012930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 352px; CURSOR: hand; HEIGHT: 271px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Sra1bwcIrII/AAAAAAAAAa0/L3mbqdqChxY/s320/DSCF3561.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: África Salces)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Se regresa de las ciudades que uno conoce por primera vez con la vaga sensación del sueño, como si un resorte onírico se activase para protegernos de la realidad que durante unos días se vive. Es entonces cuando se corre el peligro de olvidar ese reconocible lado del espejo en el que nos movemos. Y como una contraindicación médica o un efecto secundario, pensamos en lo transcurrido como si en verdad no hubiera sucedido jamás. Pero Nueva York sigue ahí, junto al mar que desde Brooklyn hace titilar las luces encendidas de la ciudad en el doble reflejo del acero y el agua entremezclados. Algo así, inconsciente pero demoledor, le ocurriría a Lorca cuando vio la Séptima Avenida, o el Empire, allá por 1931, cuando se rascaba el cielo con la prepotencia de aquel otro boom inmobiliario que explotaría con aquel edificio a medio construir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y después, al despertar, se revive el ruido, el tráfico, el bullicioso movimiento de Wall Street, o el serpenteante y abarrotado ir y venir en Times Square, encendida como una enorme bombilla imposible que no teme al cambio climático. Al regresar a Madrid todo se aminora, se vuelve estrecho y minúsculo: en resumen, se termina de ver el cielo sin tener que levantar demasiado la cabeza. Cada día era el imposible día de un sueño rodeado de gente, de olores que se consumían a ritmo de semáforo y taxi, del suburbano y del reloj premeditadamente acelerado de aquellas vidas lejanas y multicolores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es bueno saber dónde vive el enemigo: pasaportes, controles sucesivos, el temor a no se sabe qué. Qué débiles nos hace la sospecha; se rinden naciones inmensas ante solo una. Es bueno saberlo para saber también lo pequeño que somos en comparación con lo que creemos. Parecería imposible, dicho así, que hubiese ciudades tan inmensas, tan lejanamente construidas. Como si los últimos exploradores de la historia se hubieran cansado de caminar y allí donde más fatiga notaron hubieran dicho “este es el lugar” y hubieran comenzado un frenesí de neones, tiendas, grandes almacenes, bares y museos. Se olvidaron de los contratos de los camareros que viven solo de las propinas: allí plantaron el liberalismo también, junto al Washington Memorial, en la misma manzana en la que, como decía Javi, un solo telefonazo hace que te suba el euríbor, en el mejor de los casos, o se hunda una nación entera en el sur del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta casi imposible tanta belleza artificial. Y es en este punto cuando uno siente el resorte de lo soñado, el despertar somnoliento al trabajo y a la agonía necesaria de la rutina. Tal vez haya sido hoy cuando haya despertado del sueño, y puesto que debía seguir regresando, cómo no lo iba a hacer aquí, en este espacio, que esperó todo el tiempo que estuve ausente, a ocho mil kilómetros en medio de aquel lugar en el que se decide el destino, y uno puede perderse tan rápido como encontrarse solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3797371495825755433?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3797371495825755433/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3797371495825755433' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3797371495825755433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3797371495825755433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2009/09/autobiografia-l-la-belleza-artificial.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Sra1bwcIrII/AAAAAAAAAa0/L3mbqdqChxY/s72-c/DSCF3561.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2168197868333812208</id><published>2009-05-18T23:19:00.003Z</published><updated>2009-05-18T23:31:16.135Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLIX) - Defensa de la alegría&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337308111725634306" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 218px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ShHtcwg3owI/AAAAAAAAAas/1TikwnNwx-E/s320/benedetti.bmp" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Era más fácil amar sabiendo que existía. Lo es aún, porque existe mirando al suroeste, al sur, que también existe, con sus palabras dichas y susurradas. Pocos hombres como este, que nos deja para siempre el rastro infinito de sus poemas sencillos. Era más fácil amar con él, con boliche o sin boliche, imaginándomelo montado en autobús, hablando con un chiquillo, allá lejos, en Montevideo, o acá cerca, en López de Hoyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Forma parte de mi autobiografía, y también de esta: y la tristeza de saber que su sonrisa pícara ya no lisonjea a las muchachas cada vez más jóvenes mientras él se hacía más viejo: me lo dijo en un haiku. Y se lo escuché salir de su boca el día que le oí recitar sus poemas. Y no me atrevía a acercarme a él para saludarlo. Y mi amiga Carmen me empujó diciéndome que tenía que empezar a enfrentarme a la vida; después me regaló una foto que tengo en mi despacho. Y algún tiempo después, firmando libros: un parco “para luis”, estampado con su caligrafía de poeta extrañamente mío e íntimo. Carlota me lo dijo una mañana universitaria: “¿no conoces a Benedetti?”, cuando yo tenía apenas veinte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vieja antología, después vinieron más libros: su exilio, su luz, su sabiduría teológica: menuda noticia que no hubiera cielo ni infierno, afirmó un día, convencido, de que la muerte era una loca de atar y desatar. Qué tristeza más honda: guarda un minuto de silencio su jardín botánico, aunque sigamos siendo, compañera, codo con codo por la calle mucho más que dos. Debe ser ese mar, del que habla en su Tregua como “una especie de eternidad”, en el que ahora Mario escribe, aquel anciano que conocí de lejos y reconocí un día de más cerca, y dobló cuidadoso poemas regalados para meterlos en el bolsillo de su chaqueta. Cuánta humanidad cuando escribió aquello de que se estaba quedando sin sus escogidos: “los que me dieron aliento, vida / paso de soledad con su llamita tenue”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuántos libros de Benedetti regalados. Y cuánta amistad: Mónica, Carlitos, a Javi le conmovía también. A Pili la rambleña le encataba, a Rut, a Mati y a Ana. También a muchos otros que se han ido quedando en el camino. Alguna noche hemos terminado recitando el “Corazón coraza”, pero no en alemán, aunque ilegibles también nuestras palabras. También nos dijo: “Un hombre triste no se parece a ningún otro hombre triste”. Qué duda cabe de que hoy ando singular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi táctica también es mirarte, aprender como sos, quererte como sos. Y entonces es cuando se queda un hueco grande en el alma, aunque sepamos que podemos seguir contando con él, no hasta uno ni hasta dos, sino contar con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Mario Benedetti dice adiós, la cultura española se sonroja. Más ocupada de amar a este hombre todo conciencia, se preocupa por llegar a un ministerio de la mano del poder, de los poderosos a los que este poeta supo poner en su sitio. Quisieron olvidarle, pensando que el Premio Cervantes era demasiado para quien supo decir con todas sus letras la palabra “injusticia”, tal vez porque esta ciudad en la que vivió es de mentira y muchos no lo han leído, después de todo. Quiero seguir pensándolo así: defendiendo la alegría de la miseria y de los miserables, de las ausencias breves y de las definitivas, del pasmo y de las anestesias, de los graves diagnósticos y de las escopetas. Poco más. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2168197868333812208?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2168197868333812208/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2168197868333812208' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2168197868333812208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2168197868333812208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2009/05/autobiografia-xlix-defensa-de-la.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ShHtcwg3owI/AAAAAAAAAas/1TikwnNwx-E/s72-c/benedetti.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-4106601016168630092</id><published>2009-04-10T16:40:00.005Z</published><updated>2009-04-10T16:49:02.604Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLVIII) - &lt;a href="http://www.recova.es/"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;La recova&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323103788261406498" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 248px; CURSOR: hand; HEIGHT: 137px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Sd92sUHbdyI/AAAAAAAAAak/W1iOcXNcw1Y/s320/con+abuela.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: África Salces)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#999999;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Resulta que, a veces, el tiempo da la impresión de que se paraliza, de que se queda anclado en un extraño vaivén de solo ida; y, sin embargo, es precisamente entonces cuando uno se da cuenta de lo deprisa que ha corrido, de cómo sin apenas darnos cuenta se ha ido volando una vez más, y quedan, igual que un rastro invisible, las cosas que no se han hecho, esparcidas por la cuneta de lo que ya no va a volver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo así me ha pasado con este blog, con estos últimos meses en que nos ha zarandeado la mala suerte, y que no tiene otra solución, como me dijo mi amigo Carlos, que ponerse a construir. Construir en los tiempos en que los miserables que hacían viviendas a precios desorbitados empiezan a contar los pocos billetes que les quedan en la cartera. Pero nosotros, como respuesta a la indignidad, no hemos hecho un bloque de apartamentos, sino adecentar una cueva inhóspita en el centro de Madrid y convertirla en tienda, en proyecto, en ilusión, en futuro inmediato. Y con esa filosofía ha nacido &lt;a href="http://www.recova.es/"&gt;La recova&lt;/a&gt;. Queríamos poner orden al desaguisado funesto de esos bandidos que nos han quitado el sueño (prometí dar los nombres de esta gentuza). Buenas nuevas en pos de la justicia: les embargarán y, aunque nunca cobrará esa muchacha de la que se han aprovechado miserablemente y sin dignidad, cuando se cruzan con nosotros tienen que dirigir sus ojos llenos de ponzoña hacia el suelo, como si fueran perros que olisquean el orín que otros han ido dejando en las esquinas. De eso han vivido: de meados, en fin, de mierda. Y puesto que lo igual tiende a acercarse desde antiguo, es posible que la justicia tenga un día que buscarlos entre los vertederos que ellos mismos fueron diciendo que construían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vuelvo a lo digno: a lo lejanamente digno que nos llega como la herencia de todo lo que somos. La recova es el nombre que hemos tomado prestado. Paca la Recovera era la abuela anciana de esta fotografía, que se ganaba el sustento vendiendo huevos de puerta en puerta, de ahí su sobrenombre. Aquí posa con su hijo Pruden, y viéndola ocurre igual que cada vez que se detiene el tiempo. De “recova” dice la RAE: “Lugar público en que se venden las gallinas y demás aves domésticas”. Y dicho sea de paso: Galdós corroboró la existencia de esta palabra en desuso hablando de las recovas del viejo Madrid, en las que Fortunata un día conoció al tal Juanito aquel del que se enamoró y que resultó ser buen pájaro. Y, la verdad, si de algo sabemos últimamente es de pájaros, o sea, de ladrones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedáis invitados. Quedáis con el mismo cariño que todos nos habéis transmitido y que no sabremos si algún día podremos devolver. Y quedáis informados de los difusos porqués que nos han movido, pero que también han aparcado a las musas en zona de carga y descarga, aunque no se las terminase de llevar la grúa. &lt;a title="contadores web gratis" href="http://www.contadorweb.net/"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-4106601016168630092?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/4106601016168630092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=4106601016168630092' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4106601016168630092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4106601016168630092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2009/04/autobiografia-xlviii-la-recova.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Sd92sUHbdyI/AAAAAAAAAak/W1iOcXNcw1Y/s72-c/con+abuela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3122147736675407451</id><published>2009-02-13T09:31:00.005Z</published><updated>2009-02-13T09:40:42.878Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLVII) - El rastro&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302212787000071922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 195px; CURSOR: hand; HEIGHT: 286px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SZU-b_ysVvI/AAAAAAAAAac/b9ZCCW-Fz48/s320/africaconsupeluche.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Valle Bascón)&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siempre, tarde o temprano, se regresa a la literatura, a las palabras que van construyendo los pensamientos y las biografías. Y como siempre, es bueno hablar de los demás, en ese intento de hablar de uno mismo, aprovechando la anécdota o el viejo retrato, que como este está lleno de ternura. Es fácil saber quién es esta niña que medio saca la lengua y aprieta su primer peluche, un conejo marroncito con lazo rojo. Y no es difícil tampoco saber que entonces nadie nos prevenía de lo que tendríamos que soportar después, buscando el eufemismo de la caca en beneficio de la mierda, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que nos engañasen, porque la inocencia era imprescindible en la educación añeja que recibimos cuando éramos pequeños. Y de eso mismo, de inocencia, está llena esta antigua fotografía que me hace pensar también en lo que vendrá, y en lo que nos está lloviendo encima. Nadie nos dijo, sin ir más lejos, que una santísima trinidad de hijos de puta nos haría la vida tan imposible como nos la está haciendo. Padre, madre e hija de una familia de sinvergüenzas. Ellos y un abogado miserable y vendido, que se pavonea de lo ampuloso de su apellido ridículo, tan ridículo como sus corbatas mal anudadas: un triste lameculos del tres al cuarto que hace la callada por respuesta. Gente en definitiva sin dignidad suficiente como para mirar a la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando éramos pequeños nadie nos previno de esta gentuza que merodea entre la basura, olisquea el dinero y se esconde como las ratas hambrientas de un sistema que parece defender siempre a los mismos. Se salvan lentamente porque se les pierde la pista en el laberinto de la burocracia y los juzgados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno siente de vez en cuando un ahogo, un mortal ahogo de necesidad y de impotencia. Y no sólo nos sentimos engañados; nos sabemos un poco más vivos, porque el desprecio y el odio nos hace algo más clarividentes también. Madre, hija y padre: a cada cerdo le llega su sanmartín, y esta piara está chillando ya, como si estos animales de pezuña partida percibieran en sus hocicos el miedo a la miseria, al derrumbe, a los impagos, a las deudas que acumulan como se acumula la grasa tocinera de los puercos en sus perniles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie nos previno, pienso; nadie nos habló con la suficiente claridad. Solo deseo que esta empresaria zafia y llena de la ponzoña de la mentira se gane junto con su madre un día el pan dignamente en la Casa de Campo. Y que él, el padre arruinado por fin, despreciado por todos, como ahora, tenga la suficiente lucidez como para darse cuenta del daño que hace con su sola existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día diré los nombres y los apellidos de estos torturadores: cuando haya sentencia en firme, para prevenir a la sociedad, para salvar de la inocencia, para desentrañar un poco otro atisbo de por dónde discurre el mundo de veras, ese que, mientras éramos pequeños, nos malinterpretaron sin querer pensando nuestros queridos padres que la inocencia nos protegía de la sombra desnuda de la injusticia. Vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;(A Chiquitere, por su cumpleaños, porque sabe todo esto, y porque a ella también la educaron así)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3122147736675407451?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3122147736675407451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3122147736675407451' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3122147736675407451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3122147736675407451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2009/02/autobiografia-el-rastro-fotografia.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SZU-b_ysVvI/AAAAAAAAAac/b9ZCCW-Fz48/s72-c/africaconsupeluche.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3662302528141049889</id><published>2008-12-08T21:57:00.004Z</published><updated>2008-12-08T22:08:59.889Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LXVI) - La burra sumisión&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277542402557448386" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 225px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ST2Y2n9_kMI/AAAAAAAAAZg/VG9wgrJOgIQ/s320/el+padrino+miguel.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Vuelvo a los viejos retratos, a las fotografías antiguas que bordean los años cuarenta con esa inexplicable razón ambigua de su ser. Y no porque en ella aparezca este muchachito ataviado de domingo con aquellos zapatos blancos y negros que pondría de moda el cine de las ciudades luminosas, ni tampoco porque pose su burro con esa aristocrática belleza borbona de grandes orejas. Vuelvo a ellas porque reconforta pensar que algunos heredamos sin remilgos el convivir con las bestias de carga. Y lo pienso en fechas como estas de derroche eléctrico, calefactores sofisticados y avenidas repletas de bombillas costeadas por alcaldes sin escrúpulos y dinero ajeno, o sea, el nuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una hermosa fotografía, sin riesgo de extinciones ni de cambios climáticos. Es menester regresar a los patios empedrados y a nuestras viejas casas de grandes y frescos muros para acordarnos, una vez más, de lo que fuimos. Y viene del sur, hasta esta ciudad que parece contemplarlo como buscando la utopía infinita de la felicidad que no se puede comprar en los grandes almacenes. Mientras, las crisis asustan a extraños y propios con sus turbulentos tecnicismos bursátiles. Entonces, solo importaba la bolsa del pan: que estuviese llena para continuar con el trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él es Miguel, el hermano de esa otra niña, Francisca, que agarraba con furioso amor a su muñeca, mientras ella calzaba unos zapatos roídos sin herencia, ni otras dotes que las de saberse ella misma su poseedora única. Tal vez como le ocurre a este chaval, que muestra con orgullo rural y honda honestidad su bien, su único bien tangible, es decir, su pollino blanco, sin hipotecas, ni letras ni demás zarandajas mediáticas. Un simple y llano burro, famélico y canijo, como eran entonces los burros del pueblo, porque incluso entre los asnos hay clases: los robustos monarcas y los esmirriados animales solípedos de carga, cuya bondad y bronca testarudez han querido atribuir a algunas personas a quienes, dicho sea de paso, ni se les parecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valga pues este post como homenaje a los que dieron su vida por la carga, que no solo fueron animales, sino también hombres. Ellos nos engendraron lejanamente en la historia. Nosotros, olvidándolo, utilizamos con la misma ligereza la visa estos días, que con sumisión pollina acatamos lo que otros nos imponen: publicidad, normas, impuestos municipales… alfalfa, en definitiva, que tragaremos sin rumiar y sin memoria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a title="contadores web gratis" href="http://www.contadorweb.net/"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3662302528141049889?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3662302528141049889/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3662302528141049889' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3662302528141049889'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3662302528141049889'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/12/autobiografa-lxvi-la-burra-sumisin.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ST2Y2n9_kMI/AAAAAAAAAZg/VG9wgrJOgIQ/s72-c/el+padrino+miguel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-1639600477683520294</id><published>2008-11-22T11:27:00.006Z</published><updated>2008-11-22T11:44:40.131Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LXV) - El hijo pródigo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271443841727444994" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 354px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SSfuPqeVuAI/AAAAAAAAAZY/cmPh1l0BjIw/s320/DSCF1004.JPG" border="0" /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Las autobiografías son también esos pequeños reveses que la vida da y que, recibidos despacio y con la impronta de las grandes catástrofes, después se relativizan sin querer hasta desaparecer en el bullicio de la vida, la anónima, con la que me siento mejor y reconfortado. Recurro a Machado una vez más, porque con él se entiende la avaricia del alma gris castellana de la que anoche hablamos unos amigos y yo. Decía el poeta que todo necio confunde valor y precio, y no pudo nunca decir verdad más honda, aunque hayan sido tantas las verdades a las que nos ha acostumbrado su poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué digo esto y lo ilustro con esta fotografía? Porque en tiempos de crisis y de banqueros y curas gordos que mojan sus bizcochos en el chocolate que todos les pagamos, hay que apelar a la imaginación y contravenir las normas del mercado. Fui a ver esta casa, y el amable vendedor me pidió más de cuarenta millones de las antiguas rubias. Hablando con él, me dijo también que buscaba comprar una casa más pequeña con el dinero que recibiese del piso que vendía, y yo pensé en mi pequeña casa de grandes muros y acariciante tarima de madera. Le propuse al comprador “tú me la compras a mí y yo a ti”, lo cual era un poco la música celestial del comienzo de un buen trato. Pero pensé más: era posible salir ambos beneficiados si a ambos pisos se les hacía una potencial rebaja del 33%, de tal manera que yo mi casa se la vendiese por la exigua cifra (relativo adjetivo) de 125.000 euros, infravalorada o, mejor, depreciada, y yo le daba a él además 136.000 por su casa, de la que no vale ni un solo enchufe, y que visualizo ahora como un mal montón de escombro. Estábamos vendiendo cosas más caras mucho más baratas de lo que en verdad dicen que valen hoy las cosas. Nos ahorrábamos dinero y satisfacíamos ambos nuestras necesidades mutuas. ¿Cabe mejor trato imaginativo en tiempos de crisis?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues aguanté estoicamente a que no solo no escucharan la excepcional oferta que planteábamos, sino que el hijo tonto del dueño de la casa me llegó a decir en varias ocasiones, sentado en MI sillón, que MI casa no era MI casa, y que yo no le podía vender a él mi piso a ese precio porque no le vendía un piso, sino una deuda (la que contraje con el banquero gordo hace cinco años). El hijo pródigo desmenuzó su estupidez llegando incluso a ser altanero y maleducado, cosa que soporto menos. El señor pasó de los cuarenta y uno a los treinta y siete, y de los treinta y siete a los treinta y ocho, aduciendo que debía encarecer su casa para pagar las escrituras de la mía (delante de mí, diciéndome algo así como que yo también tendría que pagar sus escrituras). El maleducado del hijo dejaba de escuchar cada vez que le sonaba su móvil. Y el bueno de su padre seguía sin enterarse de nada. Finalmente, la didáctica condujo al entendimiento y vio en nuestro trato la buena oferta que desde el principio había. Y me dijo un tibio “sí”, que debía de madurar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y quien maduré fui yo, biográficamente hablando. Tres horas después llamé al buen señor que no se enteraba y le dije que olvidase nuestra oferta, que mi casa ya no estaba en venta, y que no estaba dispuesto a seguir con esa negociación en la que una parte se cierra en banda, se obstina en la peseta y piensa que un montón de escombro tiene el mismo “valor” que MI casa “precio”. He aquí la gran confusión de la que nos habla Machado. Hay quien piensa en “precios”, y sueña con ser el banquero o el cura galdosiano que come los bizcochos que otros les pagan. En tiempos de crisis hay que ser imaginativos, y ellos fueron, sencillamente, avariciosos. Hoy me ha vuelto a llamar por teléfono, supongo que después de consultar con la almohada sus dos problemas: uno, el vender su casa-escombro arruinada; y dos, buscar un piso más barato que el mío. Por supuesto, no le he cogido el teléfono. Habrá sufrido esta noche, mientras yo tomaba copas en muy buena compañía con la tranquilidad de tener la conciencia tranquila, esa sensación de que la avaricia le ha roto el saco de sus escombros. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-1639600477683520294?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/1639600477683520294/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=1639600477683520294' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1639600477683520294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1639600477683520294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/11/autobiografa-lxv-el-hijo-prdigo-las.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SSfuPqeVuAI/AAAAAAAAAZY/cmPh1l0BjIw/s72-c/DSCF1004.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8086028624459256446</id><published>2008-11-09T12:05:00.004Z</published><updated>2008-11-09T15:57:16.770Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LXIV) - La antología.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5266628261172587858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 226px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SRbSf-85rVI/AAAAAAAAASk/sblRtz5NDO8/s320/machado.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Nos acompañan tan silenciosos, como fantasmas, que no reparamos en que ellos, con su silencio cosido en lomos a veces parecidos, pero siempre diferentes, han poblado también autobiografías y vidas que, como si solo hubiesen pasado rozándolas, las han llenado de lo que ellas son en gran medida. Y algo así siento cada vez que veo este libro que ya ha llegado viejo hasta mí, y me ha hecho mucho más joven, quizás el que yo era hace quince o diecisiete años. Esta fue la primera edición en la que yo leí a Machado, en una antología en rústica manoseada de una biblioteca, y por eso pasa aquí, a este otro lado de las existencias en que se recuerda lo que no siempre se puede recordar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es entonces, al observar su cubierta marrón y beige con la mirada de antaño, noto que aquel objeto no es solo un objeto, sino un rastro de alma por allí perdida, sin planos, sin tampoco demasiado horizonte, arrugado en la memoria, como otras viejas fotografías. Se convierte, sin quererlo, en un milagro de la memoria, de la primavera aquella en que reverdece una rama igual que un recuerdo. Qué forma más hermosa tuvo el autor de aquellos poemas de hablar de la vida venidera y de la memoria, todavía impresa en el tronco robusto que fue, y que ahora se deja ver hendido por el rayo. O del banco que verdea debajo del laurel, envuelto en la humedad de un invierno de llovizna. Cómo no hacer de uno el paisaje de negros encinares, por donde pasa el hombre apenas sin dejar sus huellas, y sin mirar la senda a su espalda. Es biográfico también su ascetismo silencioso de caminante tímido por páramos con historia pero sin presente. Y también lo es su complementario, el que es en su envés su yo fundamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se amarillean las páginas tan fácilmente en estos libros anticuados y baratos, que en estos tiempos de Internet y fugacidad, uno no piensa que en verdad maduran en vez de avejentarse. No podría decirlo, si no fuera porque a medida que pasan los años, lo siento más valioso aún, más jugoso, como la fruta a punto de explotar doblegando con su peso excesivo la ramita de un árbol. Sería mentira afirmar que todo lo bueno que me ha pasado en la vida se debe a este librito. Pero falso ocultar que muchas de las buenas cosas que he vivido se deben a él, solitario y lleno de polvo, como un trasto viejo de esos que pueblan algunas vidas despobladas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(A Mariete, que por su cumpleaños, tambien le habrá pasado algo así)&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8086028624459256446?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8086028624459256446/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8086028624459256446' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8086028624459256446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8086028624459256446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/11/autobiografa-lxiv-la-antologa.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SRbSf-85rVI/AAAAAAAAASk/sblRtz5NDO8/s72-c/machado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8211155803821937398</id><published>2008-11-01T13:07:00.005Z</published><updated>2008-11-01T13:32:34.802Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LXIII) - El frío.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263678100387291730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SQxXWBmWYlI/AAAAAAAAASc/7mHlOj7_wto/s320/Atocha3.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: África Salces)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Vuelvo a Madrid, a esta ciudad que no tiene estación del año, y que solo a veces sorprende con sus cielos grises y sus fríos prematuros, como avisando de que es ya invierno, aunque no lo sea todavía. Y entonces es cuando más apetece pasear, por la calle de las Huertas o por la del Príncipe, y tomar un café caliente en el Barbieri o en el Despertar, con su correspondiente dosis de decrepitud y nostalgia. Ha llegado el invierno ya, o eso parece, pese a que aún no se hayan encendido las ostentosas luces navideñas que, también en tiempos de crisis, nuestro desgobierno municipal costea con el entusiasmo de la estupidez profunda. Y nadie se ha percatado, en días como estos, de que sobran las luces y basta con mirar el gris hermoso (que no es del humo) de algunas tardes sin que molesten esas imbéciles y multicolor invitaciones para que seamos artificialmente felices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Olvidaremos, una vez más, los ocho millones de pobres que dicen hay en España, olvidaremos también las ochenta mil familias que no pueden pagar sus intereses (que no son intereses de ellos, sino de otros), y nadie parecerá poner más interés en solucionar estas cosas que los caprichosos que, siempre con dinero ajeno, taladran la ciudad, la horterizan con bombillas como si Madrid fuese un travesti y pendejean en sus coches oficiales privatizándonos hasta el íntimo placer de caminar cuando hace frío, como hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En invierno y en esta ciudad inmensa uno siempre tiene la sensación de andar desnudo. Como si el frío seco de este terruño hormigonado no nos permitiese comprender la belleza de los árboles sin hojas, mientras el reloj del tiempo nos marca su demora, igual que si hubiese empezado una cuentaatrás más para que empiece de nuevo el sofocante calor de los veranos. Y digo más: es hermoso incluso estar triste, sobre todo si se comprende que no todos tenemos que abusar de la felicidad al mismo ritmo trepidante del consumo y de esta vida sometida a la norma. Así son también las autobiografías: angustiosas y dañinas, como Esperanza Aguirre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8211155803821937398?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8211155803821937398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8211155803821937398' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8211155803821937398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8211155803821937398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/11/autobiografa-lxiii-el-fro.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SQxXWBmWYlI/AAAAAAAAASc/7mHlOj7_wto/s72-c/Atocha3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6814445067345094266</id><published>2008-10-17T19:11:00.004Z</published><updated>2008-10-17T19:21:09.584Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LXII) - Lo quebradizo.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258202918350206418" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SPjjsfEvtdI/AAAAAAAAASU/XG6tHVxgbT4/s320/lorca.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo F. G. Lorca)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hay algo quebradizo e inasible en esta fotografía del año 1916. Quebradizo, porque no hay nada más débil que la humanidad a la que convoca. E inasible, porque no se puede agarrar ni tocar apenas un matiz leve de los sentimientos que irradia. Casi siempre ocurre así en estas fotografías descoloridas y desoladoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí está el poeta Federico García Lorca, enseñando a su hermana Isabel algo de solfeo sobre sus rodillas. Despojado de su mito y mostrándose en una escena de su cotidianidad íntima, de su vida que aún no augura su muerte prematura. Entra la tarde luminosa desde el fondo, desde la amplia ventana enrejada; se iluminan las mecedoras y el suelo se dibuja geométrico en su barro cocido. Es la apacible escena que ignora lo venidero y lo lejano, y que a la vez que reconforta, estremece por la ternura extraña de la imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poeta de lo sensible se deja ver sin su poesía, rozando con su mano el brazo de su hermanita pequeña, veinte años antes de que perdiese la melodía su escritura y fuese su cuerpo el campo yermo de su propio cuerpo sojuzgado. Que mire bien este retrato antiguo quien se niegue a rememorar lo que la historia ha querido olvidar de sí misma, para que tome buena nota de la dignidad que niega si se opone a rehabilitar la imagen de los que, como este hermano mayor, se perdieron sin remedio en las cunetas que siguen durmiendo su pesadilla hasta el hoy (abuelos, padres, tíos lejanos… todos hechos desaparecer sin razón ni escrúpulos). Y, después, que tenga el valor de decirlo en voz alta: que diga que debe seguir perdida la hermosura que nos regala este retrato con un tiro en la nuca y otro en el culo, por marica, en su cuneta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre la justicia llega tarde, aunque el dolor haya sido tan perenne como aquellas palabras con que hizo este poeta chorrear la tristeza por los muebles de su casa. Y habrá todavía quien se oponga: lo harán, como siempre, los necios, los ridículos, los infames y aguirristas y todos los que, esgrimiendo la cicatriz cuya herida ellos mismos provocaron, siguen pensando que es mejor mirar hacia otro lado, aunque sea ese el lado mismo del asesinato impune.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6814445067345094266?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6814445067345094266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6814445067345094266' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6814445067345094266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6814445067345094266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/10/autobiografa-lxii-lo-quebradizo.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SPjjsfEvtdI/AAAAAAAAASU/XG6tHVxgbT4/s72-c/lorca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-7442097749891827518</id><published>2008-10-04T23:25:00.004Z</published><updated>2008-10-04T23:33:48.196Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LXI) - El ave y otras desdichas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5253444430853573874" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SOf74DxIDPI/AAAAAAAAASM/RBwhvhe0ApA/s320/picture084.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como cualquier otro asunto generacional, este también pasa a formar parte de mi autobiografía, ya que es la mía la última generación que viajó lentamente en los últimos trenes del siglo pasado y aún puedo recordarlo. Hoy, predispuesta como un zumbido, fustigadora como un relámpago, la velocidad de los tiempos modernos atestigua la carencia del goce por el viaje, por la buena lectura, por la humareda calurosa de los talgos pendulares y de los viejos estrella con compartimentos populares. Nunca fue romántico el olor de los pies (trenes peores conocieron nuestros padres y abuelos, el mismo Machado, anotando en su libreta las incomodidades de aquellos asientos de madera y estrechos), ni tampoco los retrasos en las estaciones secundarias. Pero, olvidando el término medio, se ha pasado de un día para otro a la alta velocidad de los yupies, las azafatas y los lacoste engominados de los niños bien, resguardados detrás de sus maletines de negocios. Y es precisamente esto una de las muchas desdichas que han venido a trescientos kilómetros por hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me engaño: un día vi caballos correr sobre la nieve, y leía a Max Aub. Y atardecía con la misma lentitud de los besos, por detrás de aquellas ventanillas de ese tren que nunca parecía llegar a su destino, a Gijón, tal vez, zigzagueando entre montañas con su pesadez ruidosa de siglos y vías oxidadas. O aquel viejo Santa Bárbara de gasóleo en el que monté por primera vez para ver el mar, con mi hermano Jesús, en la vieja estación de Chamartín. También viajé al sur, en un regional naranja lleno de militares sin estudios, que vociferaban y fumaban porros, mientras yo hojeaba a Whitman y tardé doce horas en llegar hasta Montilla. Y siempre había alguien, también hay que decirlo, que esperaba después de aquel viaje y que, inevitablemente, hacía más impaciente la llegada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se relativizó el tiempo desde entonces. La asepsia del auricular de usar y tirar sustituyó a la dulce anciana que me llegó a ofrecer las croquetas de su tartera metálica y que venía a Madrid por Navidad para ver a sus nietos. No recuerdo su nombre, pero se me ha venido hoy mismo a la memoria. Y no es solo el abusivo precio que el gobierno ha decidido cobrar a los ciudadanos por utilizar un digno medio de transporte que previamente ya se ha encargado de cobrarnos con los impuestos, sino la perversión contemporánea de ir restándole tiempo a la vida, de hacer que todo parezca eficazmente inhumano, frío como un quirófano, rápido como un suspiro. Es mentira que el tiempo sea oro, eso lo dijo un poeta ocioso y luego repitió la misma jilipollez el buen burgués que nunca pensó en las vacaciones de sus empleados. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Nadie quiere degustar un buen vino deprisa, quisiéramos todos demorar el amor o el orgasmo (técnicas, dicen, que hay incluso para esto), nunca desearíamos olvidar un instante, ansiaríamos ver caer la hoja de un árbol, seguir acompañados y parsimoniosos con música de fondo, escuchar despacio las olas, prolongar la charla hasta mañana… Y, aun así, disfrutamos de la velocidad y de la urgencia, pensando que en ello radica el futuro, como si este no fuese, en verdad, lo único que viene volando a jodernos la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-7442097749891827518?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/7442097749891827518/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=7442097749891827518' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/7442097749891827518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/7442097749891827518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/10/autobiografa-lxi-el-ave-y-otras.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SOf74DxIDPI/AAAAAAAAASM/RBwhvhe0ApA/s72-c/picture084.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2165280844147214703</id><published>2008-09-11T21:11:00.003Z</published><updated>2008-09-11T21:19:03.996Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LX) - La vuelta al cole&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5244875643761961618" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SMmKnAWHqpI/AAAAAAAAASE/XISITWg2zko/s320/pabloyjesusenelcole.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Quien vea esta fotografía, pensará si lo digo, que es una fotografía que da la impresión de tener un siglo. Pero apenas treinta años restan el hoy de aquel ayer en que retrataron a mis hermanos, tan serios, enfundados en sus babis de rayas y con esa carita de alumnos de antaño. Y si digo que lo digo lo diré: por aquellos años, mis padres pagaban los libros de texto a plazos, y conservaban los plumieres de un año para otro, y se esforzaban por que las viejas carteras de cuero y hebillas que llevaban mis hermanos estuviesen en buen estado para el nuevo curso. Por supuesto, esto ocurría antes de que se inventaran esas sofisticadas mochilas con rueditas que tostonean las aceras de las ciudades y los pueblos, y también mucho antes de que los padres de hoy renueven a sus hijos cada septiembre como si fuesen escaparates de Elcorteinglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no había nacido aún, estaba a punto, quizás ese mismo enero de aquella vuelta al cole sin síndromes postvacacionales ni sesudos psicólogos. Pablo, dicen, era tan despistado que perdía los lapiceros, con su parsimoniosa actitud frente a la vida que todavía conserva. Jesús debió de ser más rebelde: y cuenta mi madre casi con apuro cómo un día le dijeron que pegó un chicle a su compañero de pupitre en el pelo: a bien se solucionaría con una simple regañina (cosas de niños, dirían…) y con un buen corte de pelo para su vecino. Y hablando del pelo: ¿cómo no impresionarse con tan solo ver estos peinados con flequillo que tiende al infinito que lucen mis hermanos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Septiembre entonces, cuando se despedía el verano sin preámbulos, y el aire agitaba las ramas del árbol aquel de mi calle, avisando de que llegaba el otoño, no era un mes triste aunque regresábamos a los horarios y a los abrigos y a los pantalones largos. El patio de mi casa y el desolado descampado frente a la panadería de la Sole se vaciaban muy despacio de críos, y se cerraban las ventanas porque el calor se marchaba sin prisas pero sin oscilar, en las noches templadas ya de octubre en las que también regresaba el pijama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto después, el colegio al que yo iba no tenía el pasillo tan largo como en el recuerdo de aquellas vueltas al cole, ni las clases ni sus filas de pupitres de madera con el agujerito para el tintero, tan inmensas como aún las veo. El escenario, salvo su tamaño en la memoria (todo lo rememorado crece) parece haber cambiado poco, aunque sí los protagonistas. Siguen las paredes de aquel colegio pintadas del mismo modo, y siguen también algunos profesores de los que entonces nos enseñaron a leer. Y los niños en estas fotografías, esperando que el descampado se vacíe y haga frío otra vez, como entonces, como apenas solo treinta años aunque parezcan muchos más…&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2165280844147214703?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2165280844147214703/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2165280844147214703' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2165280844147214703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2165280844147214703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/09/autobiografa-lx-la-vuelta-al-cole.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SMmKnAWHqpI/AAAAAAAAASE/XISITWg2zko/s72-c/pabloyjesusenelcole.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6253153179615552459</id><published>2008-08-29T23:16:00.005+01:00</published><updated>2008-08-29T23:33:20.400+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LIX) - Orihuela&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5240068577614995570" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SLh2m7dtoHI/AAAAAAAAAR8/KJX1enNRIiY/s320/2008_08020058.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: África Salces)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;p align="justify"&gt;Las autobiografías se escriben también con la tinta que van dejando esos sitios que uno visita a veces, y entonces hace suyos esos lugares que no son propios nada más que por las casualidades que nos han ido dejando las carreteras y sus mapas. Y he hecho mío este pueblo por el que he paseado este verano. Existía en los libros, en las reseñas, en las biografías del eterno poeta Miguel Hernández. Y visité su huerto, y vi la parra y la higuera bajo las que escribió sus versos, mientras el calor zumbaba con las chicharras y el viento no movía las altas hojas del palmeral de Orihuela, a la sombra inmóvil de sus peñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa del poeta resiste al hormigón y al ladrillazo. Cuesta pensar en la humildad con que vivió uno de nuestros autores más ilustres: su destartalada cama (su intensa enredadera / elevará las sábanas / mientras el odio se acumula / detrás de la ventana /, decía un poema suyo), el brocal de su pozo y su establo diminuto de diminutas cabras. La casa la cuida un sobrino del poeta, que riega el huerto y, amable a pesar del resentimiento lógico, la muestra con pocas y discretas palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la tristeza crece (como el toro nació para el luto), cuando el viajero observa el estado de su otra casa, la casa en la que nació Hernández: abandonada, comprada por un ayuntamiento que no la ha rehabilitado por desidia y desprecio ideológico, con los jaramagos creciéndole en sus paredes, con su techo derruido y sus vigas devoradas por la carcoma. Parece no pertenecer a nadie, pero ese edificio en ruinas, una minúscula casita encajada entre otras en que se recuerda que fue el primer hogar del poeta con una placa borrosa, forma parte de nuestro patrimonio sensible. Y debe ser cierto eso de que en España a nuestro patrimonio inteligente se le desprecia con el ímpetu de la ignorancia (y también de la maldad).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos lo dijeron: para los viejos caciques que todavía gobiernan nuestros pueblos, Miguel Hernández es un estorbo, un estigma que no se supera. Parece que quisieran olvidar que ese ilustre vecino suyo también fue un ilustre vecino mío, y de todos los que supieron valorar su poesía y su hondo sentido de lo justo. Quisieran acallarnos a todos los que llegamos a Orihuela buscando a Miguel: tal vez les recuerda molestamente a muchos lo que fueron en otro tiempo. Saben que llegamos hasta allí buscándolo, pero quieren ignorarlo. Pesa el pasado demasiado para muchos. Y a regañadientes terminarán arreglando su casita, como si al que han despreciado desde siempre ahora le rindieran reverencias y homenajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo un recuerdo ignominioso narrado muy cercanamente: en el último congreso internacional del poeta, que se celebró en Madrid, el acto de clausura lo quiso cerrar entre abucheos Zaplana (aquel año aciago del 11M y de la guerra de Irak). No quiero mezclar cosas: pero el ayuntamiento de Orihuela tiene el mismo moreno ideal que el que lucía aquel que dijo que la política era una formidable manera de hacerse rico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras tanto, Miguel Hernández sobrevuela su pueblo y el mío, aunque en su pueblo no todos lo quieran como es deber moral quererlo y sentirlo cercano y vivo. Allá cada cual con sus afectos, pero si incorporo este lugar en esta autobiografía, no es porque todas las iglesias de Orihuela luzcan las lustrosas restauraciones costosas de sus fachadas y campanarios, sino porque la casa en la que nació el poeta se muere despacio, mientras hay quien mira hacia otro lado y cobra del erario sin escrúpulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;(Para Agustina, propietaria del Jamón Jamón)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6253153179615552459?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6253153179615552459/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6253153179615552459' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6253153179615552459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6253153179615552459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/08/autobiografa-lix-orihuela-fotografa.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SLh2m7dtoHI/AAAAAAAAAR8/KJX1enNRIiY/s72-c/2008_08020058.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-447845247609342783</id><published>2008-07-25T12:53:00.005+01:00</published><updated>2008-07-25T13:07:30.362+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LVIII) - El Rastro&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226919846304889810" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_yYq6QF17JtQ/SIm_6CRxO9I/AAAAAAAAAR0/YQ5JoaqcWt8/s320/fotorastro.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo personal)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hay lugares por donde uno siente que no han transcurrido los años. Lugares por donde se transita sin saber muy bien hasta cuándo estarán allí, sumergidos y perennes, en el bullicio de las mañanas de domingo. Entonces me llevaba mi padre, agarrándome de la mano para que no me perdiese entre la gente; después me llevaría, algo más mayor, mi hermano, buscador infatigable de gangas en el Rastro: ese mercadillo que inunda la ciudad por completo, bajo el sol que siempre hace, y llena multicolor las calles entresacadas de su enredo de siglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay nada más popular, ni nada más auténtico en esta urbe inmensa de prisa: puestos con cachivaches, merodeadores y artistas del hurto, gangueros y regateadores, filibusteros de las compras y pícaros de toda índole se dan cita en este zoco extemporáneo y ruidoso donde uno puede comprar de todo si sabe cómo hacerlo. Y así, buscando entre cajas, con la paciencia de un recolector, apareció esta fotografía aristocrática que subo a este rincón. Lo alto y lo bajo, lo limpio y lo sucio, y lo bello y lo rancio se superponen en este lugar de gentes resguardadas en las sombras de los toldillos de sus tenderetes. Y así ocurre con este rostro isabelino, que apareció mezclado en el cajón de un trapero con otros chismes viejos y lo rescataron para mí, porque sabían que también querría hablar de él, no por ser mi familia, sino por ser de ese otro lado del mundo al que pertenecieron quienes, probablemente, nunca trabajaron. Solo en el Rastro se da ese fenómeno de mezcla irreverente entre lo sacro y lo vulgar. Y esta foto lo demuestra, tirada por ahí, perteneciente a una herencia subastada, rozando el suelo inapropiado que casi nunca los nobles pisan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mujer anónima posa sabiendo que posa: apoya su brazo sobre un alto macetero modernista, elegante en su vestir como en su saber estar. Viviría, quizás, en una casa de siete balcones, una Jacinta tal vez desafortunada y adinerada que ahora arrastra su abolengo entre los papeles viejos que se lleva el aire. Solo ocurre en Cascorro, en Mira el Río Baja, y Alta, en la calle del Carnero, donde lo divino se deja olvidado cuando se retira el mercado y las calles, sucias y revueltas de papeles, solo se quedan para que Galdós vuelva a pisarlas, pero sin ser él quien las juzgue. &lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(A Pilar, la rambleña, porque sé que le gusta que hable de Madrid)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-447845247609342783?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/447845247609342783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=447845247609342783' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/447845247609342783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/447845247609342783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/07/autobiografa-lviii-el-rastro-fotografa.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_yYq6QF17JtQ/SIm_6CRxO9I/AAAAAAAAAR0/YQ5JoaqcWt8/s72-c/fotorastro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6783129627754397800</id><published>2008-06-29T19:09:00.002+01:00</published><updated>2008-06-29T19:13:31.148+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SGfQeGRAEoI/AAAAAAAAARk/FF6h5ynO5qM/s1600-h/calendario1.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LVII) - Los jueces&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5217368105419770658" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SGfQpin_iyI/AAAAAAAAARs/qNzls3wCu1o/s320/calendario2.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;No es un retrato sino un objeto: también tienen la cualidad de llevarnos hasta los tiempos en que fueron útiles y nosotros, los que estamos aquí, en este otro lado, no vivimos o lo hicimos hace mucho, sin apenas recordarlos. Es un año entero: el de 1953, un viejo calendario malvendido al precio de dos cafés. Nadie repara en que guarda un año más, y que en aquel año también acabó este curso un treinta de junio, todavía venidero. Y que aquel cumpleaños en que yo aún no había nacido cayó en jueves, que febrero tuvo solo veintiocho días (tímidos son los febreros) y que la navidad de las paveras que paseaban sus animales por Madrid fue un frío viernes. Y entonces uno siente que, efectivamente, ha pasado un año más, sobre todo para quienes contamos los años como cursos escolares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el otro lado, este cartoncito arrugado tiene la publicidad de un termómetro marca Fleming, de cristal y mercurio, el que por su alta calidad ni el tiempo ni el clima alteran su exacto funcionamiento. Dicho de otro modo: el que mi madre agitaba para bajar su temperatura y después colocármelo en la axila. Ronda ese objeto aún por mi casa, con su funda de color beige. Parece presente, pero también existía en los meses pobres de aquel año de 1953.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así son un poco también los amigos, algunos compañeros de trabajo, cuyas existencias resultan ser como las de estos objetos antiguos, mal traídos hasta el hoy de los tiempos confusos: seguirán existiendo este verano, seguirán trabajando otros febreros tímidos en otros lugares o en los mismos. Habrá quien disfrute en los países más remotos del turismo con paga extra, y después, cuando hayamos salido del último bar ya amaneciéndose lentamente calle arriba, tendré la certeza de que no hay quien comprenda por qué los rituales de las despedidas o las puestas a prueba de las sinceridades, siempre son más sencillas que lo que parece que en verdad son cualquier otro día del año, de este año, o de aquel de 1953 en el que el primero de mayo no aparece pintado de rojo, como festivo, sino de azul, como un día más en la historia monótona del hombre y su fatal destino de cruzarse para no regresar nunca más. Quién sabe: será cierto que serán estos calendarios los que nos juzguen, o sea, el tiempo que impondrá sus sentencias sobre nuestros actos como rigurosos jueces. Regresaremos, pero algún día también estaremos dispuestos a marcharnos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6783129627754397800?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6783129627754397800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6783129627754397800' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6783129627754397800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6783129627754397800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/06/autobiografa-lvii-los-jueces-fotografa.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SGfQpin_iyI/AAAAAAAAARs/qNzls3wCu1o/s72-c/calendario2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-5998253117048630855</id><published>2008-06-05T16:28:00.010+01:00</published><updated>2008-06-13T12:48:39.913+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LVI) - La caza&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5208422034080685522" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SEgIPp2yXdI/AAAAAAAAARc/7NB9IxDPAfs/s320/la+caza.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Ignoro quiénes son estos protagonistas: quizás familiares heredados desde los años cincuenta, que llegan hasta aquí, hasta el ahora, con ese rictus que le deja a uno en su cara mirar estos retratos viejos, cuyos actores, sean quienes sean, nos invitan a observar de nuevo lo que somos. No hay literatura en esta imagen, aunque en ella nos visite algún eco lejano de &lt;em&gt;Los santos inocentes&lt;/em&gt;, o de los tiempos en que se escribiese &lt;em&gt;La familia de Pascual Duarte&lt;/em&gt;: rudeza que esculpió el tiempo en los años aquellos de la necesidad y las hambrunas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una fotografía sin remilgos. De esas que, cuando uno la contempla sin regocijo, siente gratitud por no haber estado allí. También las autobiografías se nutren de los lugares en los que uno jamás ha vivido y de los tiempos, sobre todo de los tiempos, de los que no se ha sido testigo. Y digo que es una fotografía sin remilgos porque la caza, la desaprensiva caza de perdices y conejos (allá de donde procede este retrato viejo no hay caza mayor), nos vuelve a llevar hasta los tiempos en que el alimento no siempre se encontraba, a los años en que aún no existían los supermercados y los pocos mercados que había, los urbanos, se regodeaban en su olor de desperdicio y de pescado, pero en el centro de Madrid. Pocos perduran de estos últimos, porque los vecinos y las autoridades municipales piensan que no es muy saludable recordarnos cuáles son los aromas naturales de las lonjas, de los puertos y de los corrales antiguos y desheredados donde la muerte perdía en tragedia lo que hacía ganar en pesetas (ya hablé en su momento de las matanzas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta lejana y tosca. Lo es incluso la mirada del perro que posa con la misma autoridad y semejante pose que sus amos. La pongo aquí porque me trae una vieja escenografía que desconozco, pero que reconozco, sin embargo, cercana y desoladora. Sobre todo hoy, porque siento que quien piensa tenerlo y saberlo todo no deja de ser el Azarías contemporáneo que concibiese tiempo atrás Miguel Delibes. Algún día de estos algunos se tendrán que orinar sobre sus manos para calentárselas, y entonces vendrán tiempos mejores, porque ya habrá quien les haya robado todo eso que dicen poseer y que no es más que, paradojas del consumo, simple y humilde meado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-5998253117048630855?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/5998253117048630855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=5998253117048630855' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5998253117048630855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5998253117048630855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/06/autobiografa-lvi-la-caza-fotografa.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SEgIPp2yXdI/AAAAAAAAARc/7NB9IxDPAfs/s72-c/la+caza.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3351925331034076957</id><published>2008-05-21T23:25:00.005Z</published><updated>2008-05-22T00:00:17.924Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LV) - Sobra la poesía&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202978732080099746" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SDSxlxuL8aI/AAAAAAAAARU/Sy4voZsQab8/s320/picture080.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo personal)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La ignorancia siempre tiene la forma del desprecio. Y la maldad también, que además suele ejercerse en dirección descendente: desde los de arriba a los de abajo, que tenemos la doble desgracia de serlo doblemente: porque somos los de abajo y porque difícilmente nos podemos defender del abuso que, como la maldad, también nos llega desde lo alto. Y quienes mejor saben esto son los ciudadanos de la Comunidad de Madrid, cuyo gobierno autonómico hace gala de aquella máxima machadiana en la que nos recordaba eso de que los españoles despreciábamos cuanto ignoramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hoy me hubiera querido rebelar ante esa verdad honda y trágica. Porque hoy visto mucho saber, sabiduría de la buena y auténtica, la de todos aquellos que queremos seguir aprendiendo más para enseñarlo. Sí, he dicho “saber”, que es el verbo que se opone a la maldad del desprecio y la ignorancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a Madrid: a la tarde tormentosa de los mayos que se resisten al perseverante calor de los veranos. Y hablo de que, desde la Plaza de Colón hasta la Puerta del Sol, hemos sido 50.000 los profesores de secundaria y maestros que hemos protestado públicamente. Jamás Esperanza Aguirre pensó reunir tanta sabiduría: filósofos, biólogos, filólogos, ingenieros, físicos, químicos, historiadores, matemáticos y maestros… todos reunidos para explicar que nosotros poseemos otro tipo de altura, la que nos proporciona el haber leído a los poetas antiguos y a los modernos. El don de la ebriedad que otorga el verbo “saber” frente al de privatizar y ningunear a los que nos empeñamos en mejorar el mundo que los de arriba han jodido y están jodiendo. Sobra la poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperanza Aguirre ha cedido 600.000 metros cuadrados de suelo público para escuelas e institutos privados y concertados. Esta es la antepenúltima comunidad autónoma en inversión educativa. Cede colegios públicos a empresas privadas (los de siempre). Concierta etapas no obligatorias como el Bachillerato y la Formación Profesional (el I.E.S Palomeras-Vallecas ha perdido un curso de Bachillerato y un Ciclo Formativo, que impartirá un colegio concertado en un nuevo barrio de Madrid). No ha puesto en marcha las guarderías que dijo que iba a hacer, en beneficio de un “cheque-guardería” para que los “pobres” se paguen una escuela infantil privada. Gracias a Esperanza Aguirre, los profesores de la Comunidad de Madrid somos los quintos peor pagados de toda España, y soportamos a diario unas condiciones penosas de trabajo (en mi propio centro educativo solo tenemos una impresora en mi departamento, en el que trabajamos ocho profesores, por no hablar de la condescendencia con que se trata a cierto alumnado, no vaya a ser que se nos marchen al colegio de enfrente…). La inversión privada y concertada ha crecido en solo este año un 123%, entre otras muchas cosas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras tanto, hay quien todavía duda de las razones, se justifica con buenas maneras y merodea resquicios absurdos para ir a trabajar con la mansedumbre de un oficinista de tercera de antaño: ¿qué es lo que le enseñarían en la universidad a los que profesan la calma de la normalidad? ¿Cómo no rebelarse ante este ominoso desmantelamiento de la Enseñanza Pública en la Comunidad de Madrid?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volveremos a hacer huelga, volveremos a salir a la calle y a gritar en favor de lo único que nos puede hacer más libres, críticos y mejores: en defensa de la enseñanza pública y en defensa de la dignidad que ha perdido nuestra profesión por culpa de los de arriba y por culpa de aquellos que, olvidando que pertenecen al mundo de los de abajo, asienten y callan bienacomodados sin hacer nada. Sobra la poesía. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Recomiendo la lectura &lt;/em&gt;&lt;a href="http://www.tranquilamentehablando.blogspot.com/"&gt;&lt;em&gt;"Privatización del aire"&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;. (pincha sobre el título)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3351925331034076957?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3351925331034076957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3351925331034076957' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3351925331034076957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3351925331034076957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/05/autobiografa-lv-sobra-la-poesa.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SDSxlxuL8aI/AAAAAAAAARU/Sy4voZsQab8/s72-c/picture080.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6182019586724277566</id><published>2008-05-09T21:50:00.004Z</published><updated>2008-05-11T11:29:07.148Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LIV) - Los honestos y el vino&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5198525866967850370" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SCTfu6hMXYI/AAAAAAAAARM/bge4u2GSVho/s320/Pruden+y+su+burro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar Salces)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Su protagonista dirá de sí que no se conoce, especialmente hoy que añade a su lista un año más. Dirá, quizás, que no se reconoce, porque no es lo mismo conocerse que reconocerse. Y este hombre bien que se conoce, estoy seguro. Aquí era tan solo un muchacho que acarreaba cabritas a lomos de un manso burro que, no yerro, afirmaría que ceceaba dulcemente. Un platero traído desde hace más de treinta años, para, con los suaves rebuznos de su trote, recordarnos que los honestos, suelen ser como los vinos: mejores cuantos más años pesan sobre él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho de otro modo. El bueno de este muchacho, hermano intermedio de una larguísima lista, no pierde el idealismo ni el verbo; le sobra seriedad provinciana en la misma proporción que afilado humor sano. Así por lo menos lo veo yo, mientras las casitas de paredes pudorosamente encaladas pasan tras él, y resuenan los cascos del asno sobre los adoquines, acompañados del ruidoso ir y venir de las cabritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Militancia, mili en Madrid, un huerto y un mesto de tronco hueco evocado con sabia poesía, se acumulan en la pequeña habitación donde rastrea diccionarios, al calor del brasero que, como un resto de antaño, calienta los pies bajo el ordenador (también los escritores cambian con el tiempo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una frase: “Si no vives como piensas, acabarás pensando como vives”. La pintó en un pizarrón que cuelga del cobertizo donde guarda sus aparejos, homenajeando al anónimo filósofo, autor de esta verdad inmensa. Y, supongo, la recuerda cada día porque nunca supieron de este lema quienes esquirolean, usurpan las alegrías ajenas o malmeten contra el prójimo. Por eso decía que los honestos nunca dejan de serlo, como los que cometen felonías. Y por último: reivindica el monte de Venus con la alegría con que amanece por el Sur, que ya es bastante, viendo por dónde circula hoy el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brindemos, pues, por los que también nos recuerdan lo que somos. Hagámoslo con el vino rescatado y agrio de las tabernas en las que se convocan los buenos. Con las ventanas abiertas, para que se pueda escuchar el clocloc de las honradas pezuñas del pollino, montado esta vez por don Quijote. Vale. &lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(A Pruden, por su felicidad, que también es la nuestra).&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6182019586724277566?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6182019586724277566/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6182019586724277566' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6182019586724277566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6182019586724277566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/05/autobiografa-liv-los-honestos-y-el-vino.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SCTfu6hMXYI/AAAAAAAAARM/bge4u2GSVho/s72-c/Pruden+y+su+burro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-4528227472056800610</id><published>2008-04-30T13:57:00.002Z</published><updated>2008-04-30T14:00:39.178Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LIII) - Las crisis y el Dos de Mayo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195037558706609106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SBh7IpmFG9I/AAAAAAAAARE/gK88IVdXrIA/s320/manifa.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: El País.com)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;¿Crisis? Cada vez que escucho esta palabra en boca de los contertulios biempagados de las televisiones y las radios, piensa uno (o al menos yo) en otras crisis, quizás en aquella otra de mil novecientos cuarenta, cuando mi padre tuvo que vender lechugas para recibir alguna nueva peseta sin la corona de castillos, porque las pesetas alegóricas dejaron de existir. Entonces se hacían colas en las puertas del Auxilio Social, en busca de leche en polvo con la que amamantar a las criaturillas que poblaban las calles de Madrid sin zapatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy las filas se dan en los cines y las discotecas de quince euros la entrada con copa-matarratas. Y en las puertas de este puente de mayo se harán en las carreteras, cuando salgamos todos en busca del sosiego necesario allá por el sur. Nunca pensé en las crisis como gente agolpada deseando largarse de vacaciones, y sí a las puertas de los supermercados. Ocho de cada diez españoles son pesimistas, dicen las encuestas; pero ocho de cada diez también se marcharán en busca de playas, chiringuitos y demás cosas con las que nosotros, el pueblo, nos divertimos olvidado los contratos basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a dos días del Dos de Mayo, mientras la derecha habla de naciones que surgen a golpe de navajazo con patillas bandoleras, nadie reflexiona que también el pueblo de Madrid se rebeló contra sus propios monarcas (de la misma calaña heroica que los de hoy, recuérdese). Así pues, mientras se quejan lo que se quejan de que ganan menos dinero con sus exin-castillos de hipotecas bancarias con intereses sustanciosos, pienso en cuando la miseria de los países negros nos venía como importada desde las televisiones y los telediarios allá por los ochenta. Y nos ruborizaba comer viendo lo que otros sufrían por no poder hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llora quien construyó y se forró vendiendo un mil por mil más caro de lo que le costó construir. Hoy recogen el fruto de solo cobrar un novecientos por cien, y parece que las ruinas se abaten sobre esta España fragmentada que olvida su Dos de Mayo revolucionario, antiborbónico y fundacional. Aquel mismo pueblo hoy vota a gallardones y esperanzas que soterran, suburbian, arturoperezrevertizan y privatizan la sanidad, los colegios y la historia públicos a costa del erario. Debe ser que hemos olvidado también las crisis de verdad y, peor aún: que no debimos de fundar tan bien esta nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-4528227472056800610?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/4528227472056800610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=4528227472056800610' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4528227472056800610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4528227472056800610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/04/autobiografa-liii-las-crisis-y-el-dos.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SBh7IpmFG9I/AAAAAAAAARE/gK88IVdXrIA/s72-c/manifa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-1859994624008336174</id><published>2008-04-17T16:49:00.006Z</published><updated>2008-04-17T17:07:58.700Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LII) - La huelga y los buenos.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5190258730925549506" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 301px; CURSOR: hand; HEIGHT: 186px; TEXT-ALIGN: center" height="185" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SAeA0Q0v58I/AAAAAAAAAQ8/ybX3y5nRTU0/s320/ni%C3%B1as2huelga.jpg" width="269" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;No es la primera vez que en esta bitácora aparecen muchachitos y muchachitas retratados a las puertas de sus escuelas, con esa extraña dignidad que acarrean consigo las necesidades y la pobreza de los colegios agrietados de hace setenta años o más. Demasiada dignidad que no sabrá observar quien considere que solo hay dos clases de hombres, los que dirigen y tienen brillantes ideas y los que solo sabemos acatar órdenes. Supongo que en esta simple clasificación ocuparon el segundo lugar estas pobres niñas pobres de las que somos nietos, y por genética, nietos que tienen como único cometido un obedecer sin voz, cabizbajo y sumiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el asunto es básicamente una cuestión de dignidad: cualidad abstracta que puede también captarse en estos antiguos daguerrotipos, extraídos como tantos otros de los cajones donde reposa la memoria. Y también el asunto es básicamente memoria. En realidad, ambas cosas son, como algunos mandamientos, resumibles en una sola. O en varias, pero resumibles. Supongo que es también, por aquella estúpida clasificación, por lo que el estúpido suele además no arrugarse de vergüenza al pronunciar tales cosas en público. Pero eso es otro asunto que un día trataré largo y tendido (asuntos del Rastro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traigo aquí esta fotografía, porque en las biografías igual que los recuerdos, los sufrimientos y miserias no vividos hacen el acopio necesario de lo que estimula y vivifica a los dignos: aunque no tengamos trabajo, aunque vivamos en soluciones habitacionales, o se empecinen unos pocos en quitar a nuestros hijos (los que no tenemos o tendremos) lo que les corresponde. Por pura herencia, igual que pertenecemos a la maldita estirpe de los que están obligados a acatar, tenemos en régimen de usufructo la cualidad de lo digno. Es tan importante hacer la revolución como saber que se escribe con uve. Sin uves no hay dignidad, dicho sea de paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por estas y otras razones haré huelga el próximo día 7 de mayo (tomen nota quienes decidan organizarse la agenda con mi ausencia y ahorrarse algunos euros). Haré huelga porque debo lo que debo a mi conciencia, que es el único prestamista que no practica la usura. En ese deporte están ganando los que piensan que los hijos de albañiles deben serlo de mayores, como sus padres (¿quién si no les construirá sus chalés y cargará con sus pianos?). No les basta con explotar a los que vienen de fuera: siempre fue mejor contar con la miseria de la misma patria, no vaya a ser que les hagamos la competencia del talento. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Y terminaría así si esto fuera una carta de amor: querida mía, sabes que la brusquedad adinerada, el rebuzno del talonario y la insuficiencia prostática de los acaudalados constructores que no construyen, no podrán hacernos nunca olvidar que estas fotografías nos han dejado el legado de la dignidad que, como siempre, diferencia a los buenos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-1859994624008336174?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/1859994624008336174/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=1859994624008336174' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1859994624008336174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1859994624008336174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/04/autobiografa-lii-la-huelga-y-los-buenos.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/SAeA0Q0v58I/AAAAAAAAAQ8/ybX3y5nRTU0/s72-c/ni%C3%B1as2huelga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-1665906543710835703</id><published>2008-04-05T11:49:00.004Z</published><updated>2008-04-05T12:02:32.860Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (LI) - El barreño-bañera.&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185728669276347634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="199" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R_dov-HGnPI/AAAAAAAAAQ0/EHkeiiTch4c/s320/africa+en+la+barre%C3%B1o.jpg" width="285" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Salces Valle)&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hace bastante tiempo, escribí un poema sobre esta niña dándose un rollizo chapuzón en un barreño azul. Cuando se lo leyó la protagonista dudó, sobre todo, de que aquel barreño del que yo hablaba fuese de ese color, porque ella no lo recuerda así, sino a través de esta fotografía de hace treinta años casi en que los colores se convertían en una absurda gama de grises con el poder de evocar tiempos que ya habían transcurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sacaban al patio de su casa familiar, lo llenaban de agua tibia y dejaban a la niña chapotear allí, refrescarse de la canícula del sur, la que se adhiere a las paredes obstinadamente blancas de las casas encaladas. Entonces, no había sofisticadas bañeritas infantiles antiahogo, ni temores paternales e infundados por que las niñas como esta sufran de constipados repentinos, ataques de vaya usted a saber qué o accidentes domésticos, que han creado los niños burbuja y traumatizados de nuestros días. Nos criaban sin la mojigatería ni el proteccionismo de los que hoy hacen gala los recién llegados a la adolescencia, poseedores de la infamia de que la autoridad, la norma y el respeto son cosas anticuadas, como esta fotografía. Anticuadas porque sus padres son modernos, no como los nuestros. Son padres, los de hoy, sofisticadamente preocupados (psicólogos, pedagogos, logopedas, ludólogos y demás fauna que trastorna a los niños más que hacerlos felices).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si ha pasado el tiempo por esta foto no es por que esta preciosa niña sea ahora la mujer a la que amo, sino porque los amigos comienzan ya a tener hijos. Confío en que ellos, como niños que fueron sin mojigangas, sepan hacer crecer a sus hijos sin la soberbia infantil de adolescentes protegidos por las leyes anticachete y el dar todo a cambio de nada que convierten a estas pequeñas e inocentes criaturas en armas de destrucción social masiva (véase si no, cómo son capaces de romper el mobiliario urbano y maltratar a sus profesores, ante la inmunidad activa que promueven las instituciones educativas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, que ya ha venido Nicolás, habrá que explicárselo despacio, estoy seguro de que lo harán: ya se encargarán sus padres (David y Gema) con el amor que sabrán darle. Solamente sirva esta fotografía que mueve el amor y la nostalgia para darnos cuenta de que no pasa nada porque los niños chapoteen con su ternura de dientes de leche en un barreño de agua tibia, igual que el que preparaban Pruden y Lola para esta criaturita tan tierna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;                                                                                                                                                                                                                                                                                     (A David, Gema y Nicolás)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-1665906543710835703?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/1665906543710835703/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=1665906543710835703' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1665906543710835703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1665906543710835703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/04/autobiografa-li-el-barreo-baera.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R_dov-HGnPI/AAAAAAAAAQ0/EHkeiiTch4c/s72-c/africa+en+la+barre%C3%B1o.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-5831637749507866896</id><published>2008-03-18T13:11:00.002Z</published><updated>2008-03-18T13:17:19.027Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (L) - La ortodoxia de los poderosos &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179069113535929314" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R9-_6zuBm-I/AAAAAAAAAOo/qFpYPRmkycA/s320/DSCF2171.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: África Salces)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;A ciertas horas, cuando atardece por detrás del derrotado ejército de antenas de la ciudad, Madrid da la sensación de mirar al sur, muy al sur, como buscando una utopía que comienza a deshacerse más allá de los últimos arrabales, cicatrizados por las vías del tren. Y es en ese momento, en esas deshoras descuidadas, en que los tristes ahuyentan sus fantasmas por la calle de los Tres Peces arriba, cuando Lavapiés entibia los colores sobre sus tejados abigarrados y marrones, envueltos en la babel sin norte de sus escaparates iluminados, de sus calles empinadas y trazadas como un laberinto azaroso y vertical en el que las casas se entrechocan y la ropa tendida se agita en sus cuerdas de antaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así es cómo se le recibe al extranjero, al turista extraviado, que mira con asombro el ir y venir bullicioso y multicolor de un barrio que, desde su suciedad, corazón orinado de Madrid, también reivindica mirar al sur más allá de sus buhardillas ruinosas y sus portales oscuros, donde los que no tienen portal lo buscan agriados en el alcohol sin el dinero ni la piedad de los hijos sin padre. Hachís barato, caña antigua de fachada azulejada y hurto de muchachos que vinieron en patera. Corazón orinado de Madrid, en que la ciudad se refleja sin luz en las aceras. Ortodoxia de los poderosos: los que viven allá que no paseen, dirán: quien pasea piensa, quien piensa no me vota. Y así hasta hoy, sobreviviendo al vagabundeo de la insolencia y la basura solitaria, mientras los balcones se alinean con su aire humilde del siglo diecinueve, encerrando como tesoros las corralas viejas sin ascensor y artrosis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La policía contempla un decorado inmóvil consumida en el aburrimiento. El caballo come de un seto. La plaza se dispone a dormir a la sombra de los nuevos habitantes perennes de las soluciones drásticas. Mientras sharis y ojos rasgados encienden a media luz las cabinas telefónicas y los locutorios donde se echa de menos a quienes andan separados porque no hay pan allá de donde vinieron y dejaron a sus hijos. Huele a curry en la calle del Ave María. A mostaza. A meado en la esquina del Barbieri, con su encanto agrietado y con goteras. Una anciana no puede subir la pequeña cuesta, mientras un ridículo microbús a lo Trastevere, silencioso, consume los impuestos municipales pintado de azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso cómo algo puede morirse y vivirse a un mismo tiempo. Cómo puede mirar al sur y estar ciego. Cómo puede atardecer y amanecerse. Recordarse y vivirse: aquí vivieron también nuestros antepasados, recibidos del campo, pagados con el olvido del oprobio y el reciente desprecio al extranjero. No pasamos, porque sencillamente nos quedamos a vivir aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-5831637749507866896?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/5831637749507866896/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=5831637749507866896' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5831637749507866896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5831637749507866896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/03/autobiografa-l-la-ortodoxia-de-los.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R9-_6zuBm-I/AAAAAAAAAOo/qFpYPRmkycA/s72-c/DSCF2171.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8115981825990359932</id><published>2008-03-13T22:30:00.004Z</published><updated>2008-03-14T11:22:42.894Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLIX) - La naftalina y la lluvia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5177357612018146258" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R9mrUTuBm9I/AAAAAAAAAOg/ggEsAKzyfmw/s320/comuni%C3%B3n+de+jesus+(primo).jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Otro recuerdo más: de nuevo la insolente memoria de los que no hemos decidido hacernos viejos, sino lo contrario, fingir juventud, que a la postre siempre nos ha mejorado el aspecto, aunque resbalemos por el fondo triste de las fotografías que el tiempo añeja, como a los padres, como a los hermanos, como a los vecinos que ya no están, y que poco a poco ha ido engullendo el tiempo con su fisonomía ambigua de días que parecen todos semejantes, pero que son diferentes a su manera, como desgraciadas las familias en las novelas rusas, cada cual de un modo distinto y parecidas todas entre sí en su felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra fotografía: cómo han cambiado todos. Los recuerdo hoy porque vuelve hacer mucho tiempo que no los veo. Porque se enturbian en las fotos antiguas, porque Alcalá está demasiado cerca como para decir “muy lejos” y porque ni ellos, sus protagonistas, sabrán ni siquiera de la existencia de este retrato de familia. Niños que ya no son niños, niños que ahora tienen otros niños y que posarán, digitales y pixelados, en otras fotografías semejantes. Primos, tíos, mi hermano mayor (aquí el más pequeño) y un carricoche que, como los peinados, parece sacado de una película italiana de los años cincuenta. Y azares o paradojas: el que luce traje marinero y hace mohínes llegó a dar la vuelta al mundo en el Juan Sebastián el Cano (cosas de la vida).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bienvenidos sean, pues, los tropezones que da la memoria. Ignoro quién es el calvo que por detrás de mi tía se asoma con su corbata de finísimo nudo; corbata de querer ser lo que no se es, supongo, porque pocos en mi vasta familia la necesitaron para trabajar, ni yo mismo siquiera, que adiestro leones en un circo sin redoble de tambores ni hermosas trapecistas. Así son las familias: se extienden como las ramas de un árbol inmenso, sin que los retoños que crecieron de un mismo tronco vuelvan a encontrarse, salvo si el viento los agita con fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así ha pasado el tiempo: cumpleaños, cumpleadioses, cumplevidas. Otros vendrán, seguro, a recoger lo que todos ellos han dejado y están dejando aún. Un rastro que no huele a naftalina de armarios, sino a lluvia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8115981825990359932?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8115981825990359932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8115981825990359932' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8115981825990359932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8115981825990359932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/03/autobiografa-xliv-la-naftalina-y-la.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R9mrUTuBm9I/AAAAAAAAAOg/ggEsAKzyfmw/s72-c/comuni%C3%B3n+de+jesus+(primo).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-5854666354571946548</id><published>2008-02-29T23:02:00.004Z</published><updated>2008-02-29T23:32:50.840Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLVIII) - El Peugeot de Platón&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5172542027466468178" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R8iPkZTq61I/AAAAAAAAAOI/8vwIPj7Owxc/s320/coche_post.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo personal)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Esta fotografía, la más reciente de todas, se tomó ayer mismo, y me reafirma en la tristeza de una certeza que hoy, definitiva y lapidaria, se ha cerrado sobre mí como una puerta de golpe. Este es mi viejo automóvil. Y digo “mi”, aunque no haya sido mío, sino más bien tomado como préstamo de tercera mano. Mío/nuestro porque ha pasado a formar parte de esta autobiografía sin orden. Me ha pertenecido, pues, como a otros antes, haciéndose un hueco pequeño en el alma: mañanas de trabajo, huidas apresuradas y algún viaje largo resumen también lo que hemos sido junto a él y a su volante; también una mudanza, un regreso de otra vida desde Asturias, un aprendizaje torpe de tirón y semáforo y bocinazos diarios de un año cojo en que alguien me esperaba con sonrisa en el balcón de mi casa, cuando oía su torpe tableteo sobre los adoquines de mi calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tengo la extraña sensación, más bien certeza digo, ahora que ha reiniciado su camino hacia el sur morado de sus atardeceres, aquellos de donde vino hasta Madrid, que es posible querer a un coche más que a algunas personas. Y eso que yo no comprendía cómo era posible amar a un gato como a un hijo o un hermano. Tomen nota, por tanto, quienes quieran: pero he querido a mi coche más que a muchos que, como dijo Eurípides en boca de su Penteo, se “creen sabios con solo creerlo” aun no teniendo la “mente sana”. Lo entenderán los inteligentes, pues fue Hemón quien afirmó eso de que la inteligencia, don divino, es el más preciado bien que los dioses dieron a los hombres. Es más fácil amar a un coche que a los necios: que nadie lo dude, pero esto no lo escribió Sófocles, sino el que aquí suscribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultaría risible dicho en frío, pero si Platón hubiera tenido este Peugeot quizás le hubiera dedicado su Fedro y aquella anécdota del auriga socrático que conduce una cuádriga de caballos que, diferentes, hacen imposible la labor de conducir el carro, por muy experto que sea el auriga. Pero, claro, los caballos y las personas solo nos parecemos en la tozudez animal, y los coches carecen de ella, por suerte, siendo esta otra buena razón por la que amar a algunos coches es más sencillo que amar a algunas personas que confunden anarquismo y cabezonería individual, rigidez y vulgar obstinación, aplauso y rumor, voces de ecos y las palabras auténticas con el arte de la cocería (también caballuna y muy alejada de la mecánica eficaz de los coches franceses).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas serían las palabras elogiosas para “quien” me ha acompañado tantas horas de voluntariosa entrega sin mentirme ni una sola vez. La mentira, esa construcción estrictamente humana, nos aleja de los coches. Y más: aunque las personas y los coches nos dejan tirados, siempre los coches tienen mejores razones que algunas personas a las que habría que retirar de un solo zarpazo su tarjeta de circulación, por si las moscas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuérdelo quien tenga flaca la memoria y rehúse de emplearla para consigo aquello que dijo la despechada Medea y que seguro sabe: “Bien sé que muchos mortales han nacido altivos. Y que unos lo son en privado y en público, otros. En cambio, los hay discretos que tienen fama injusta de ser desdeñosos. Pues no mira con justicia en sus ojos quien concibe odio, con solo mirar, sin conocer la índole de la persona, sin haber recibido de ella ofensa alguna […]. Tampoco me agrada el ciudadano insolente que, ignorante, procura daño a sus compatriotas”.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-5854666354571946548?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/5854666354571946548/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=5854666354571946548' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5854666354571946548'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5854666354571946548'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/02/autobiografa-xlviii-el-peugeot-de-platn.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R8iPkZTq61I/AAAAAAAAAOI/8vwIPj7Owxc/s72-c/coche_post.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-4621041735771029418</id><published>2008-02-11T00:30:00.000Z</published><updated>2008-02-11T00:43:43.496Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLVII) - Un sueño, una novela&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;a href="http://www.toromitico.com/index.php?id=&amp;amp;d=&amp;amp;prod_id=881&amp;amp;cat_id=&amp;amp;osCsid=cbb9ced7cc7144ee24d84f9a19ca898d"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165513994519619378" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R6-XnCWmpzI/AAAAAAAAAOA/4FYrF-XAfQI/s320/retrato,+portada+defintiva.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Debe ser cierto eso de que los sueños se cumplen. Y se cumplen, quizás, porque forman parte de la vida: soñar como un vivir especial más allá de los días que, uno tras otro, se suceden borrosos en la monotonía insulsa del trabajo, el atasco y los extractos del banco, puntuales como tristezas en los buzones que ya no esperan cartas de amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y debe ser cierto que los sueños se cumplen porque hoy, por fin, se ha cumplido uno de los míos, también formando parte de esta autobiografía. No es nada especial para muchos, ni tampoco me hace diferente. Pero ver convertida en libro una novela escrita en la penumbra dichosa de las noches, me hace comprender que despierto también se pueden soñar los sueños: sueños hechos vidas, porque las novelas son existencias ajenas entrelazadas. Y vida porque la escritura es una manera de vivir, pero no en uno, sino en los demás. Debe ser que escribir, ese ejercicio de extraña intimidad, ni siquiera nos pertenece, si quien lo hace sabe que detrás de él se esconden, como los fantasmas, todos aquellos que han soñado antes que uno: abuelos, padres, amigos, compañeros. Y todos aquellos también que pensaron en mí antes de que yo pensara en ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La editorial &lt;a href="http://www.toromitico.com/index.php?id_cg=66&amp;amp;osCsid=cbb9ced7cc7144ee24d84f9a19ca898d"&gt;Toro Mítico &lt;/a&gt;ha recogido en folios y puesto precio y cara a lo que yo ordené que otros habían dejado a retazos: profesores, palabras, mundos. Y ellos han dado forma de libro a los sueños convertidos en novela, sueños que ya no me pertenecen y que devuelvo a todos los que en su día me dejaron en préstamo lo que ellos son y que, a su vez, fueron recibiendo de otros muchos, en ese proceso infinito que nos hace ser, pero que a la vez nos desintegra y nos hace vivir en mundos que no nos corresponden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos entiendo de esta guisa la literatura. Y a ella aporto mi minúsculo grano de arena, con &lt;a href="http://www.toromitico.com/index.php?id=&amp;amp;d=&amp;amp;prod_id=881&amp;amp;cat_id=&amp;amp;osCsid=cbb9ced7cc7144ee24d84f9a19ca898d"&gt;El retrato de Sophie Hoffman&lt;/a&gt;, que un día de hace casi dos años empecé a escribir, pensando precisamente en lo que no era. Paradojas al margen, “no ser” puede ser un buen comienzo; creo, de hecho, que es el único comienzo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de varios meses de espera, a partir del próximo 16 de febrero comenzará a distribuirse por algunas librerías (recordad que soy un poetilla menor). Es vuestro este libro, que aún no ha llegado a mis manos, y que ojalá tuviese para vosotros una milésima parte del valor que todos los libros que han precedido a este han tenido para mí, y que son, en resumen, una parte más que sustancial del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pongo serio: no creo demasiado en la propiedad privada de las cosas auténticas. Escribo en este blog con el mismo amor con que lo hago sobre una servilleta de papel. Escribo aquí como lo hago fuera de aquí, sabiendo que los euros solo frecuentan nostalgias. Y mañana, pensando en vosotros, volveré a mi trabajo con la misma resignación de buen ciudadano hipotecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="contadores web gratis" href="http://www.contadorweb.net/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-4621041735771029418?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/4621041735771029418/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=4621041735771029418' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4621041735771029418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4621041735771029418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/02/autobiografa-xlvii-un-sueo-una-novela.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R6-XnCWmpzI/AAAAAAAAAOA/4FYrF-XAfQI/s72-c/retrato,+portada+defintiva.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-4433198367264147046</id><published>2008-02-05T21:34:00.000Z</published><updated>2008-02-05T21:48:37.384Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLVI) - La miopía y otros defectos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163614681030930674" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 213px; CURSOR: hand; HEIGHT: 259px; TEXT-ALIGN: center" height="242" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R6jYMcPXMPI/AAAAAAAAAN4/zcfwHid9K4Q/s320/mi+madre+para+el+blog.jpg" width="159" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Novelas al margen, las autobiografías también se escriben no como obras literarias, sino como recuerdos que van y vienen, prestados o propios, imaginados o verdaderos. Y es así cómo, ladrillo a ladrillo, se construyen las vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomando café en buena compañía (eso también hace más edificantes las existencias) me hicieron recordar dos buenos amigos, ya empiezan a serlo, gente auténtica al fin y al cabo, buena en el buen sentido de la palabra machadiana, algo que llevo conmigo y que, prolongación casi mía, intuyo ya como una parte de mi cuerpo: mis gafas. Y recordé con ellos algunos años de estudiante en tierra de Castilla, en este poblachón manchego que dijo el grande de Baroja, mientras el café se consumía mirando los tejados pardos de Lavapiés, una tarde de precoz primavera en enero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y les conté cómo descubrieron que yo, el tercero de mis hermanos, también era miope. La prueba de fuego eran las quinielas o, mejor, sus resultados expuestos en la tabla de un bar, el de los Maños. Mi madre me pidió que le dictase aquellas equis, unos y doses que se balanceaban nebulosos en mi vista, más allá de la barra del bar adonde mis ojos parecían no llegar. Y la segunda prueba: la del calendario, por la que pasaron mis hermanos y yo con el estoicismo de quien asume que la vida se ve a así y no que es de otro modo. Y con colleja y un “niño no digas tonterías, que te llevo al oculista”, entre amenazante y preocupada, mi madre asumió aquel disgusto de que el pequeño tuviese que ir también con un pedazo de pasta con cristales amarrado a sus orejas de por vida. Entonces las gafas eran una forma de castigo infantil, cuando no había mobbing (¿se escribe de este modo?), ni estrés preadolescente, ni fobia escolar; y las gafas eran la dichosa artimaña de la guasa que otros utilizaban y que años después, guiños de la vida, tuvieron que lucir ellos, motivo de mayor guasa para los que, como yo, hemos tenido alguna vez cuatro ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, pese a que no recuerdo traumáticos aquellos años de primeras dioptrías, de hecho casi ni recuerdo nada, otras cosas de quien no ve porque no quiere (o sea, defecto del alma y no de la vista) sí que recuerdo yo. Cuando un imbécil escribió sobre una práctica que entregué algo así como que un miope lo hubiera hecho mejor: procedía de un supuesto adulto que ejerce sobre su alumno la intimidación ofensiva de una autoridad inversamente proporcional al tamaño de su pene y directamente proporcional a su estupidez. Porque quien no quiere ver tiene el defecto de la miopía multiplicado por dos. Ve la mitad y el doble de mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta fotografía tiene algo de todo eso. Es mi madre, la que hoy pierde poco a poco la vista: ve nubes, dice. La misma que descubrió que yo no acertaba a decirle los resultados de aquella dichosa quiniela que no nos tocó. Y yo le digo que es hermoso ver nubes, que mejor ver nubes que algunas otras cosas. Todavía tiene el color en los ojos de los caramelos de menta, y quizás sea eso lo único importante. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;(a mis alumnos del BC21, que soportan las miopías de otros)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-4433198367264147046?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/4433198367264147046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=4433198367264147046' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4433198367264147046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4433198367264147046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/02/autobiografa-xlvi-la-miopa-y-otros.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R6jYMcPXMPI/AAAAAAAAAN4/zcfwHid9K4Q/s72-c/mi+madre+para+el+blog.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-1072238865168195065</id><published>2008-01-24T21:35:00.000Z</published><updated>2008-01-24T21:47:39.371Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLV) - Sophie&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159162084140200162" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R5kGlMPXMOI/AAAAAAAAANw/7yKOMpTvQ78/s320/sophie.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo personal)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;p align="justify"&gt;¿Quién es Sophie?, me han preguntado con la insistencia hermosa de la amistad, la misma insistencia con que los recuerdos que nos habitan nos hacen ser, poco a poco, a diario y obstinadamente lo que somos. Sophie no es nadie, o al menos en la Historia, esa que puede escribirse con mayúscula inicial. Como no son nadie igualmente otros muchos: nuestros padres, nuestros abuelos o los abuelos de nuestros abuelos. Nadie que, sin embargo, esboza la historia (con minúscula) de lo que somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de este modo es como aparece Sophie en esta historia. En la historia de los que no fueron nada. Personas sin nombre que condicionan, a pesar de no ser, el destino de las patrias, esas que se azotan con encono y se lanzan a la cara quienes nunca pensaron en los que fueron simplemente nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nació en enero de 1902, cuando Viena moría con su frío triste de ciudad centroeuropea. Después vivió en Berlín, en la Hamburg Strasse, donde escondieron el origen judío-prusiano de su padre, un simple ferroviario que se hizo a sí mismo y triunfó, dentro de los armarios de su casa, dentro de los silencios. Su familia se trasladaría hasta Ginebra, cuando la I Guerra Mundial irrumpió en los dividendos de los Hoffman, para multiplicarlos después con la neutralidad, que nunca ha sido flaco negocio ni, desde luego, fiable para quien no se declara enemigo de nadie y dice ser amigo de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después París esperaría la llegada de los Hoffman, y fue allí donde Sophie estudió Bellas Artes, y donde conoció a René, y para quien posó desnuda. Y René, quien la pintó, quien la desfiguró sobre los lienzos, como si la belleza real pudiera transgredirse con la pincelada ficticia. Pero más tarde vendría la desilusión, el abandono, la soledad y las huidas. Y Sophie se marchó, buscó el lugar lejano de una España convulsa y llegó hasta Madrid con la tristeza puesta, arrastrando el pesado equipaje de su pasado, para después convertirse en nadie y ser también la poseedora de un secreto que podría cambiar la Historia (con mayúscula). &lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;(a Carlota, por su presente amistad)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;(a Marta Sanz, por su futura amistad)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-1072238865168195065?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/1072238865168195065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=1072238865168195065' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1072238865168195065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1072238865168195065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/01/autobiografa-xlv-sophie-fotografa.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R5kGlMPXMOI/AAAAAAAAANw/7yKOMpTvQ78/s72-c/sophie.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6264227808527800225</id><published>2008-01-20T01:50:00.001Z</published><updated>2008-01-20T01:57:43.741Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLIV) - El arte, el recuerdo y los mundos interiores&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157370906122012626" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="249" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R5Kpg6JWR9I/AAAAAAAAANo/iwtzkHgAo6Y/s320/ren%C3%A9+en+su+estudio.jpg" width="225" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo personal, el pintor R. Daudet en su estudio)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;La historia y la memoria caminan muy juntas, siempre a la sombra del olvido que acecha con las penumbras de lo que no se puede recordar y que esboza la imaginación con sus retazos, con sus colores y matices dispuestos a terminar de reconstruir lo que somos mediante lo que fuimos. Y también aquí se cruza el arte, si lo imaginado tiene capacidad de evocar en otros lo que nosotros mismos no hemos experimentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el pintor René Daudet, artista menor de la primera vanguardia francesa. Influido por Matisse y, después, por el cubismo de Picasso y el arte español mediterráneo y luminoso de Soraya, costumbrismo exótico para un francés que estudió Bellas Artes en París, amó en Mont Martre a su modelo predilecta, estuvo tentado por el anarquismo y participó en el Congreso de Intelectuales Antifascistas. Desde los años 30 viajó por España: Barcelona, Madrid, Valencia… buscando… la utopía, el retrato perfecto, la reconstrucción pictórica de sus propios recuerdos, de los mundos que se le acabaron intentando agotar la belleza. Tomó partido por la República y terminó sus días desapareciendo cerca de la frontera francesa, quizás por el paso de Le Perthus, enfermo y solo. Muerto y olvidado, apenas un breve y torpe titular escondido en el ABC difundió su muerte, allá por el 39, año desdichado en suma. “En extrañas circunstancias”, decía el periódico, intentado obviar que aquel pintor extranjero quería marcharse de España, de la dolorosa España de aquel tiempo frío, quién sabe si con la utopía en su paleta de pintor, de idealista, de bohemio, de solitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Retrato de mujer con silla”, “Mujer con naranjas”, “Mujer con mar” son algunas de sus obras reconocidas. Colecciones privadas y algún museo francés hacen gala de tener en sus fondos obras de René, museos como inmensos cementerios en los que la vida se transforma inmóvil en pasos con ecos, turistas extraviados y poco más que una decena de referencias eruditas predispuestas en catálogos a tibiamente recordar a quienes nadie recuerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cuadro es también el mundo interior de quien lo pinta, como lo es un poema o un gesto sobre un escenario. Gestos, palabras o pinceladas incorporadas sobre la blancura de los papeles que esperan, de los lienzos que esperan o los escenarios vacíos, que también esperan. Aquí está René: en su estudio de Betau-Lavoir, que compartió algún tiempo, hundido en la miseria del abandono y el desengaño con Ambroise Vollard o André Darain. La fotografía está tomada antes de que viniese a España en busca de nadie sabe qué. Quizás la utopía, pero no estoy seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6264227808527800225?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6264227808527800225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6264227808527800225' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6264227808527800225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6264227808527800225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/01/autobiografa-xliv-el-arte-el-recuerdo-y.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R5Kpg6JWR9I/AAAAAAAAANo/iwtzkHgAo6Y/s72-c/ren%C3%A9+en+su+estudio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3064580403123968525</id><published>2008-01-05T22:56:00.000Z</published><updated>2008-01-06T01:41:17.375Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLIII)- Mi abuela y las biografías&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5152130753963116370" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R4ALn6JWR1I/AAAAAAAAAMs/AOVMGrAenPs/s320/mi+abuela+con+mis+hermanos+en+brazos.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Siempre que recuerdo a mi abuela Concha, se me viene a la cabeza esta fotografía, como una de esas imágenes vivas, que solo puede uno reconocer como lejana. El retrato se lo hicieron, sin embargo, mucho antes de yo nacer y es, pese a eso, el rostro todavía reconocible de la mujer a quien vi tiempo después ancianarse con su correspondiente dosis de decrepitud y orfidal para dormir por las noches. Tiene un gesto de inusitada felicidad sosteniendo a sus dos nietos, mis hermanos, que contrasta con su viudez prematura y su depresión de por vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si recuerdo este rostro así, sin dolor, también viene con él el modo inequívoco con que se expresaba sin estudios ni ambages: decía &lt;em&gt;bonífafo&lt;/em&gt; por bolígrafo, y llamaba a los espaguetis &lt;em&gt;tejeringos&lt;/em&gt;, sin disimular su incomprensión respecto de un alimento de forma y textura absurdas, que quizás ni siquiera concebía como eso, como alimento. Utilizando su particular léxico, entre rural y urbano, jamás fue torpe con el lenguaje, que aunque usado a su manera ya sabía que era herramienta del pensamiento. Así ocurría cuando requería del verbo “husmear”: «Fulanita bien que &lt;em&gt;husmea&lt;/em&gt; de Menganita», para decir que Fulanita se empleaba a fondo en el arte del chismorreo, deporte nacional y vecinal de mi barrio. O cuando quería zanjar un escándalo de riña entre hermanos: «Quedito, quedito… que ya estará &lt;em&gt;husmeándonos&lt;/em&gt;», decía levantando su dedo índice hacia el techo, en referencia explícita, pero silenciosa, a la vecina de arriba, la del segundo ce, la Juani, tan taciturna como un roedor, pero tan experta en vidas ajenas, que ya habría tomado nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así llevo unos días, pensando en aquel &lt;em&gt;husmear &lt;/em&gt;de mi abuela desde que me encomendaron la misión de husmear en las vidas de Josefina Escolano y José Ramón Marín Gutiérrez. Me lo pidió Carmen, amiga desde hace casi once años, desde aquel día que me regaló por mi veinte cumpleaños una separata de su tesis doctoral antes de subirse al entarimado en que siguió explicando a Fray Luis de León con cierta emoción, ante su auditorio de universitarios atentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignoro qué pensaría mi abuela si lo supiese: si supiese que no está mal chismorrear de otros si quien chismorrea es filólogo, como yo, y el cotilleo no es cotilleo, sino biografía, o sea, culto dar que hablar a otros de lo que uno sabe de los demás.&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;(A Carmen Valcárcel)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3064580403123968525?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3064580403123968525/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3064580403123968525' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3064580403123968525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3064580403123968525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2008/01/autobiografa-xliii-mi-abuela-y-las.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R4ALn6JWR1I/AAAAAAAAAMs/AOVMGrAenPs/s72-c/mi+abuela+con+mis+hermanos+en+brazos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-853123306393659492</id><published>2007-12-20T21:04:00.000Z</published><updated>2007-12-20T21:15:58.245Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLII) - La nieve y los centros comerciales&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5146166672181577538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R2rbUqJWR0I/AAAAAAAAAMk/Y9-BgJ_1p2k/s320/mi+padre+bajo+la+nieve.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hoy, que hace tanto frío, tienen las fotografías también el valor de acercarnos los fríos de hace algunos años, cuando las calefacciones no existían y las almas atemperaban sus cuerpos al calor de los chubesquis. Entonces, en Madrid nevaba con la obstinación de los inviernos de verdad, porque hoy, ni siquiera los grados bajo cero consumen las carnes que se consumen, a cuento del tan traído y llevado cambio climático y otras zarandajas que nadie entiende bien, porque los periodistas intentan, inmodestos, hacerse los marisabidillas de todo. Que el clima cambia es un hecho, si uno mira bien aquellos inviernos rudos de campo y miseria. Y no será el escepticismo (creo en las catástrofes firmemente), sino más bien los cambios de época, que nos hacen ver los meses helados con una imprudente añoranza de sabañones en las manos de nuestros padres a la intemperie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resguardados de la nieve (que apenas cae por pura timidez) los niños ya no juegan a tirarse bolas; ni mucho menos, se resguardan del cachete inocente de la mamá que ha perdido los nervios por la travesura, dentro del coche con calefacción, del centro comercial o del abrigo de pelo de animal criado para ser solo un abrigo. Y no me refiero a los conejos de un ministro tan insustancial como necio. Digo que son visones, o zorros o zorras los que cobijan la estupidez contemporánea de la urbanización a diez kilómetros y el Burgocentro de Las Rozas. Antaño, eran rozaduras en las manos, en los pies por el trabajo. Hoy se llevan Las Rozas, capital a la intemperie tras el atasco sordomudo de los cambios climáticos. Capital del consumo al borde de las autovías improductivas llenas de vehículos caros y enormes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre lo cuenta mi padre mirando con desasosiego a través de la ventana: ya no nieva como antes, afirma, como aquella nochebuena en que cenamos mis siete hermanos y mi madre una sola naranja, y no pudimos con el frío, cuando dormíamos tres en cada cama para no morir congelados. Cuando se meaba atravesando un patio con el suelo escarchado, y era mejor no mear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si era mejor no mear, tampoco era mejor aquello que esto: celebración de la quimera, dionisios con tarjeta de crédito bien nutrida y alimentada a costa del chalé que no se vende y del dinero negro, que viene de África en pateras. Cambian tanto las cosas, que da miedo el cambio climático, porque cuando los visones sobren, serán prendas de lujo las bermudas floreadas de los pobres que veranean en Alicante, horror más por estética que por su coste, claro.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-853123306393659492?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/853123306393659492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=853123306393659492' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/853123306393659492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/853123306393659492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/12/autobiografa-xlii-la-nieve-y-los.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R2rbUqJWR0I/AAAAAAAAAMk/Y9-BgJ_1p2k/s72-c/mi+padre+bajo+la+nieve.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-442318527417212950</id><published>2007-12-07T16:40:00.000Z</published><updated>2007-12-07T16:47:59.824Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XLI) - Miguel y René&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5141272230635407730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R1l32qiaiXI/AAAAAAAAAIs/VWt_XKS8kbA/s320/cuadro+de+ren%C3%A9+1.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo personal)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ocurre a menudo. Con el paso del tiempo, uno va incorporando, sin quererlo, biografías ajenas, vidas prestadas, que pasan a formar parte de ese ideario íntimo que nos diseña y que nos dice cómo somos o qué no podremos llegar a ser. Me ha sucedido a mí en alguna ocasión: cuando he recelado de las vidas de otros escrutando el mundo secreto de sus epistolarios o de sus fotografías, y que he ido empezando a comprender cómo las vidas de otras personas se incorporan a la propia experiencia de uno, sin que los hombres y mujeres que uno espía sientan, sin embargo, que ellos construyen en otros lo que somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo desde hace unos días en la mente escribir esta entrada. Hablando con un compañero de trabajo, Javier, se llama, intuí que sentía él como yo el amor compartido por la poesía de un poeta que ha formado en mí, casi tanto como en él, ese diario sentimental en préstamo (sentimientos que no me corresponden, pero que uno puede hacer suyos) del poeta de Orihuela Miguel Hernández. “Tristes guerras”, escribió, y quien lo lee no deja de ponerse a dormir “solo y uno”, como si la pena “tiznase cuando estalla”, sintiendo que donde uno se “halla no se halla, hombre más apenado que ninguno”. Y es que supongo que la poesía (la buena) nos hace partícipes de los demás tanto como a nosotros conscientes de nosotros. Y estoy seguro, por ello, de que en algún momento, sin que nos conociésemos, hace muchos años, él en Valladolid y yo en Madrid, habremos podido coincidir leyendo a la par el mismo poema: “Carne de yugo ha nacido” o “Por una senda van los hortelanos”, porque era la sagrada hora de la lectura. “Besar zapatos vacíos” es también sentir por el prójimo su pérdida, que no dejan de ser pérdidas desconocidas, pero acercadas a través del verso. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Y algo así me ha sucedido con un pintor: René Daudet, cuando en el Rastro de Madrid rescaté de entre cientos de papales rancios, a cambio de algunas pesetas, un dibujo sobre papel, rubricado por él, que vendía un viejo trapero. Igual que en los versos de un poeta, en las firmas de los pintores se ocultan vidas, vidas que ocultan otras vidas, y fue así como me propuse indagar en ellas. Nació en París, donde estudió y amó a la modelo de muchos de sus cuadros, una tal Sophie. Después, llegaría a España buscando la luz de Picasso, participó en el Congreso de Intelectuales Antifascistas hasta que su rastro se pierde con la sucesión de desgracias que trajo consigo aquella guerra española. Guardo con exquisito cuidado aquel valiosísimo dibujo suyo; tan solo un papel que ha sido el motor de una investigación que me ha llevado varios años: bibliotecas, museos, libros. Sólo para acrecentar esta autobiografía que, igual que ocurrió con Miguel Hernández, me ha ayudado a construirla desde fuera de mí.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;(A Javier Barrio)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-442318527417212950?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/442318527417212950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=442318527417212950' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/442318527417212950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/442318527417212950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/12/autobiografa-xli-miguel-y-ren.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R1l32qiaiXI/AAAAAAAAAIs/VWt_XKS8kbA/s72-c/cuadro+de+ren%C3%A9+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-4055334773208203887</id><published>2007-11-21T13:39:00.000Z</published><updated>2007-11-21T14:04:40.199Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XL) - Velázquez y las putas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#c0c0c0;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5135288873368076130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R0Q2Bbwev2I/AAAAAAAAAIk/-v2daTpJo1k/s320/DSCF2399.JPG" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: África Salces)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;La ciudad te permite huir y bordear el anonimato de un atardecer que, también en blanco y negro, te arrincona y te hace parecer diminuto, minúsculo en el centro de la urbe recién despertada o moribunda. Así son las ciudades, en las que la muerte se matiza con la indiferencia de las estadísticas, pero hasta eso, aquí resulta hermoso. Mirar las calles cerradas a la luz, con sus esquinas y sus peligros anunciados en los telediarios de la noche: mezcla extraña de mi barrio, babel revuelta de ciento y pico nacionalidades, cada una con sus temores y sus tiendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasear por Montera, escaparate cárnico del tercer mundo; ser transeúnte entre corbatas Castellana arriba; extraño en cualquier sitio, diferente a los demás, o el único blanco de tu portal (esto también les ocurre a los ancianos de Lavapiés, chabolismo vertical). Anónimo y siempre señalado, como el castigo divino de no encontrar a Dios, ni a su puta madre. Tener un precio tu cabeza (rapada o no); skin, latin, sharp, punk, red, pis por las esquinas: aquí en Madrid también la gente mea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sin embargo, aunque todo aparente tener la apariencia del latido gris de la oficina y el polígono industrial, uno tropieza sin querer con la paz de hacer el amor con los balcones cerrados, sin escuchar tampoco los silencios que la ciudad, cuando hace que duerme de puertas para adentro, suscita como una irreconciliable paz que firma sentencias de estrés en el atasco, en la violencia de los barrios del sur (o de la Bolsa). Sección local de un periódico capitalino: “Madrid es una ratonera. Cada esquina oculta una emboscada. Viven una batalla perpetua”, escribe un imbécil, un tal Borastero, alentando el gratuito miedo de la gente que desconoce que la ciudad sigue hilando en la rueca que pintó Velázquez evocando a Ariadna, enredándonos entre las calles de Chueca o del barrio de Los Austrias, con el lazo invisible de no ser forastero y sentirse forastero: paradojas de las urbes abiertas de par en par, por si alguien quiere venir y coger algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesariamente, las autobiografías también tienen que tener un lugar en el que sentarse a descansar. Y esta que suscribo poco a poco, se sienta acá, en esta orilla de la villa de Madrid a mirar muy despacio lo que transcurre demasiado deprisa. Golfos siempre hubo: carteristas, trapicheros, trileros, ministros o periodistas amarillos, que con la misma rapidez que vive la Gran Vía su eterna tardenoche, te levantan las perras del bolsillo, o los euros, porque ya somos europeos. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(A Diego Vaya, por su próxima visita a Madrid)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-4055334773208203887?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/4055334773208203887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=4055334773208203887' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4055334773208203887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4055334773208203887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/11/autobiografa-il-velzquez-y-las-putas.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/R0Q2Bbwev2I/AAAAAAAAAIk/-v2daTpJo1k/s72-c/DSCF2399.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-7841970190981701692</id><published>2007-11-17T11:52:00.000Z</published><updated>2007-12-08T19:40:28.786Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXXIX) - Mi padre con mi abrigo y los problemas del "yo"&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ffffff;"&gt;...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5133776417814658898" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 156px; CURSOR: hand; HEIGHT: 218px; TEXT-ALIGN: center" height="257" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Rz7Wc7wev1I/AAAAAAAAAIc/jmfpzCTYhkE/s320/mi+padre+con+mi+abrigo.jpg" width="158" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Cuando me compré aquel abrigo marrón de grandes solapas, mi madre no acertaba a verme a mí, sino a mi padre, en esa motivación inexplicable que tienen las personas mayores, más por recordar que por interesarse por el futuro (cambio climático, inflación creciente o burbuja inmobiliaria). Me lo recordó mi propia madre con el ímpetu con el que me habla de las recién descubiertas corruptelas en el ayuntamiento de Madrid, ayer mismo, por teléfono. Empleó el mismo tono que cuando me vio con ese abrigo de color marrón, de aires retro y cruzado. Y es que los parecidos transitan sin querer por la memoria como los coches por aquí (a sus anchas e indisciplinados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, cuando me vi a mí mismo pero mucho tiempo antes de que naciese, comprendí aquel recuerdo de mi madre. A mi padre, sin embargo, no le recuerdo tanto a él, porque quizás los suyos fueron tiempos en los que el “yo” (no el psicológico, sino el gramatical) se empleaba menos que hoy. Y éste es el defecto de quienes continuamente se aluden a sí mismos como ejemplo, quienes se adulan gratuitamente señalándose a sí con su propio dedo índice, quienes no paran de mencionarse como si fuesen una entrada más en una bibliografía creada por ellos mismos. Defecto común, en resumen, de quien no sabe ver que todos somos un poco de los demás, y que los demás son a su vez muchos otros igual de importantes que nosotros mismos. Quien lo dude, que me mire a mí y después me compare con mi padre: o mejor, que se miren a sí y vean sus padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el mal común de las ciudades, de la hiperactividad de muchos que no se paran ni un minuto a pensar sobre ellos mismos y después hablan como si fuesen referencias esenciales del siglo XXI. Tienen el defecto de pensar que solamente ellos son: individualismo, egocentrismo, solipsismo y otros ismos, pero que bien podrían diagnosticar sesudos psiquiatras, porque resulta enfermizo y molesto escuchar a otro siempre hablar de sí mismo como si fuese el único. Y no me refiero a los políticos, ni al rey (¿recuerdan ustedes el que se callen coño de un veintitrés de febrero?), sino también a mis vecinos, a algún compañero de trabajo que pretende ensombrecer el callado trabajo de otros muchos hablando sin parar, hablando, bla, bla, bla…, porque yo, es que yo, a mí, soy, fui, viví, y me casé en la boda, y me bautizaron en el bautizo y me enterraron en el entierro (Lola dixit). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Y ante tanta vocinglera insidia lo mejor es callarse y contemplar las fotografías de colores rancios que nos dicen lo que somos nosotros, todos nosotros. Pero nos lo dicen ellas, no nos lo decimos nosotros a nosotros mismos, porque si está claro que quien se habla a sí espera a Dios hablar un día, quien no para de hablar a los demás de sí, lo único que puede hacer es aburrir a todo Dios. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-7841970190981701692?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/7841970190981701692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=7841970190981701692' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/7841970190981701692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/7841970190981701692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/11/autobiografa-xxxix-mi-padre-con-mi.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Rz7Wc7wev1I/AAAAAAAAAIc/jmfpzCTYhkE/s72-c/mi+padre+con+mi+abrigo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3532355367885918217</id><published>2007-11-04T16:33:00.000Z</published><updated>2007-11-04T16:40:23.687Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXXVIII) - Los bordes doblados&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129025269383159410" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Ry31TsmV3nI/AAAAAAAAAIU/WhEIl9C_pA0/s320/sindicato+de+artistas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Rescatada, ésta como otras, de los viejos cajones donde las fotografías se agolpan y se doblan sus bordes, destruyéndose poco a poco, aparece esta imagen de los años treinta, con los restos de lo que han dicho que fue la edad plateada de la cultura española. Hombres ilustres, pero poco conocidos, posan para una fotógrafa francesa que también acudió a aquella cena, la única mujer, en la que se fundó el Sindicato de Artistas Revolucionarios. Tomada en el Café Velázquez de Madrid, sus protagonistas parecen extraídos de un libro de historia y no de un destartalado cajón en el que los recuerdos ajenos y las vidas no vividas se funden en una sola imagen de valor incalculable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los episodios de la historia, como las genealogías, se van entremezclando para conformar, como siempre, las autobiografías que no comienzan con uno mismo, sino mucho más allá. El segundo personaje, por la izquierda, de perfil, es un joven Pedro Torrente Santos, poeta de tercera fila de esa llamada Generación del 27, familiar mío porque compartió un paisaje del sur, muy al sur, desde su gran casa en un pueblo polvoriento de la Sevilla, en el que tías de mis tías sirvieron comidas sobre manteles blancos y limpiaron el polvo de la gran biblioteca que tenían, y que también se acumuló sobre los portarretratos de plata que colmaban las vitrinas. Moriría en Roma, mucho tiempo después de abandonar su clase social, de abandonar su patria, en el exilio terco de algunos artistas cuyos nombres se diluyen en la vorágine de datos que la historia que han escrito los vencedores ha sabido obviar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto a Pedro Torrente, otros de destino confuso y doloroso: Félix Guipúzcoa, pintor que acabaría sus últimos días en la cárcel (primero de la derecha); Andrés Melchor Sainz, dramaturgo excepcional que murió en el frente de Teruel (de pie, con gafas, a la derecha); Manuel Jiménez Osorio, catedrático de Literatura en la Universidad Central de Madrid (primero por la izquierda), que acabó en un silencioso exilio estadounidense junto con Tomás Navarro Tomás, de quien fue amigo. Al fondo de la mesa, con aspecto maurista por su profusa perilla, el escultor Bernardo de la Parra, huido a París en plena contienda, donde moriría en compañía de la mujer que siempre estuvo a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poeta andaluz posa con cierto aire de suficiencia. Sus más importantes obras, aún sin estudiar, vendrían después: sus versos inflamados de &lt;em&gt;Versos para recordar el mar&lt;/em&gt; (1934) o sus rebeldes poemas de &lt;em&gt;Sonetos contra la muerte&lt;/em&gt; (1936), marcados al ritmo del amor por una mujer, su musa, y cuyo papel en la obra del autor la crítica conservadora bien ha sabido silenciar: quizás porque este poeta, nacido en medio de la opulencia y el bienestar rural, un día decidió romper con la larga tradición familiar de golpe y miseria con la que los suyos se habían enriquecido desde tiempos imposibles de recordar. Es quizás el más joven de la reunión aquella en que se fundó el sindicato aquel, y su historia, sin duda, está por contar. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3532355367885918217?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3532355367885918217/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3532355367885918217' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3532355367885918217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3532355367885918217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/11/autobiografa-xxxviii-los-bordes.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Ry31TsmV3nI/AAAAAAAAAIU/WhEIl9C_pA0/s72-c/sindicato+de+artistas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3644808596464701768</id><published>2007-10-30T19:07:00.000Z</published><updated>2007-10-30T19:25:51.317Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXXVII) - Los descampados urbanos.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5127208960653233234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RyeBYnTvjFI/AAAAAAAAAIM/DyIkiA6xzBY/s320/mis+hermanos+y+raimunda.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Todas las fotografías son como un viaje, envuelven con la sorpresa de los lugares desconocidos a quienes miran como entrometiéndose por las puertas secretas de los caminos que se olvidan, en ocasiones. Y producen la sonrisa de reconocer en un paisaje el espacio que le corresponde también a un tiempo. Aquella tarde mi tía abuela Mo fue a buscar a mis hermanos al colegio (ambos con la cartera de los libros a lo "Cuéntame..."): alguien los fotografió y dejó, perenne, esa sensación de tránsito hacia no se sabe dónde, mientras ellos, los protagonistas, extáticos, pero con el movimiento de la vida, de los días que han transcurrido muy lentamente y que, sin embargo, no han transformado del todo los lugares, posan con sonrisas y el gesto serio de Jesús, a quien nunca le han gustado demasiado los retratos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, bien es sabido, están distintos. Ella acumula conversaciones con mi abuela en el más allá de los buenos. Pero nada ha hecho cambiar aquel solar que sorprende en medio de mi barrio: vistas a un descampado, pequeños pisos de ventanas iguales que se asoman a los solares, esos que sólo les pertenecen a los barrios de la humildad y sus tabernas. Siguen aparcando allí los coches, aunque ahora dispongan de elevalunas eléctricos y parezcan estos otros prehistóricas piezas de museo: &lt;em&gt;seats cientoveinticuatro&lt;/em&gt;, los &lt;em&gt;ochocientoscincuenta&lt;/em&gt;, los mini aquellos que no era el puro diseño de hoy en día. No sé por qué los coches son el recuerdo imprescindible de cualquier infancia allá por los setenta; los coches y los solares donde se jugaba al “gua” y a la “verdu” con las rodillas sucias y las manos también. Después vendría el miedo a las jeringuillas (“Niño, ojo donde pones los pies y no cojas nada”) que dejaban los heroinómanos escondidas en los parques, y que las abuelas temerosas no terminaban de comprender nunca a cuento de qué pincharse era tan peligroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los desérticos solares de las ciudades de entreguerras (la pasada y la que quizás algún día venga de nuevo, fantasma entre fantasmas, que rumian los ancianos en sus centros de acogida matinal o vespertina, ellos sí vivieron la primera) forman parte de la fisonomía de las ciudades dormitorio, de los barrios en los que nos hacinábamos sin piscina, ni ascensor, ni aparcamientos privados. Estaba el solar: garaje, campo de fútbol, atajo para llegar al autobús, camino del colegio… Lo eran todo, constituían la sustancia que se puede exprimir de los barrios y que aún podemos encontrar desangelados y sucios. Al fondo y haciendo esquina está todavía el bar El Rocío (en todos los barrios hay también un Rocío que ejerce de paráfrasis de la Andalucía emigrada); junto al bar, la tienda de la Sole, la panadera: “Anda niño y ve en ca la Sole a por el pan”, te decían mientras tu madre te ponía una moneda de duro en la mano y te daba la bolsa de tela verde para que metieses las crujientes barras con sabor de domingo. Algo tienen los solares desnudos que nos hacen recordar todo esto y muchas otras cosas más, mientras los coches cambian, las caras cambian y los trajes y los peinados, sometidos a la misma ley que, paradojas, hace idénticos e inmutables todos estos descampados urbanos donde ya no juegan los niños. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3644808596464701768?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3644808596464701768/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3644808596464701768' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3644808596464701768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3644808596464701768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/10/autobiografa-xxxvii-los-descampados.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RyeBYnTvjFI/AAAAAAAAAIM/DyIkiA6xzBY/s72-c/mis+hermanos+y+raimunda.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-30749690737162175</id><published>2007-10-17T15:06:00.000Z</published><updated>2007-10-17T15:32:30.945Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXXVI) - Los más viejos del lugar&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5122324971335977618" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 306px; CURSOR: hand; HEIGHT: 251px; TEXT-ALIGN: center" height="232" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RxYnbBSYCpI/AAAAAAAAAIE/yl8TY6dKkvw/s320/Yo+mismo.jpg" width="274" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Resulta casi siempre llamativo observarse a uno mismo, impúdico, desde aquellas primeras fotografías que nos hicieron nuestros padres. Se vive, a menudo, tan aferrado al presente y, vacilantes, al futuro, que no nos percatamos de cómo hemos ido cambiando a medida que se han ido transformando todos los que están a nuestro alrededor. Ellos sí que parecen envejecer, encogerse sus cuerpos; pero no nosotros: nosotros nunca porque nos da miedo, supongo, habernos olvidado de todos los años intermedios y de sus matices, que han sido precisamente los que nos han de pasar la factura inevitable de lo que hemos sido, pero también seremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas un año después de nacer, así era yo. Conste que éste no es un acto de exhibicionismo sino de introspección. En algún momento habría de llegar este día en el que me mostrase tal como era, tal como soy; porque es por estas fechas de hace casi treinta años en las que empecé a ser lo que actualmente sigo siendo. Dícese que éste pudo ser el comienzo de mi biografía, pero no el de mi historia, porque ésa, lejanísima, redunda en retratos aun más viejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Me reconozco? Sí, quizás conserve, aunque leve, algún vestigio de aquellas primeras facciones: la mirada, se defienden mis padres postulando que hay algo en ella que sólo a nosotros nos pertenece. Más entrado en carnes, con más pelo y miopía que aquí, puedo entreverme en este retrato, no como alguien que se extraña, sino como alguien que aún se reconoce y tiene el valor de hacerlo; pero tampoco es esto precisamente un heroísmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, sólo después se extiende la memoria: el árbol de mi calle que arrancaron, algún parque de Vallecas, instituto, Los Rodríguez, primer botellón de la historia, escuela infantil (que aún era colegio nacional), el Cambalache, un bobmarley, el Only You, Malasaña y el búho poco tiempo después, con el abono transportes todavía de color naranja; cinta de radiocasete, walkman, bicicleta heredada. Y así una enumeración ininterrumpida de objetos y lugares que tienden a ser los rescoldos leves de lo que fuimos pero que nos reconstruye y a veces reconforta. Lo que habría de venir más tarde es materia para otro capítulo de esta autobiografía que avanza en el tiempo haciéndonos perder la juventud o reconquistándola para siempre. Conviene recordar a los incautos: el ser joven es una enfermedad que se cura pronto, o por lo menos, eso dicen los más viejos del lugar. &lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;(al alumno anónimo de mi tutoría, fiel lector de este blog)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-30749690737162175?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/30749690737162175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=30749690737162175' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/30749690737162175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/30749690737162175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/10/autobiografa-xxxvi-los-ms-viejos-del.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RxYnbBSYCpI/AAAAAAAAAIE/yl8TY6dKkvw/s72-c/Yo+mismo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-4585209614848328590</id><published>2007-10-01T20:02:00.000Z</published><updated>2007-10-01T20:09:11.114Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXXV) - Otoño en ciernes &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116461608279993490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 338px; CURSOR: hand; HEIGHT: 206px; TEXT-ALIGN: center" height="238" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RwFSuXxz7JI/AAAAAAAAAH8/H630cNy9tbQ/s320/Escanear.jpg" width="396" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ésta es, sin temor a equivocarme, la fotografía más feliz de mi autobiografía; y sin embargo, ni siquiera alcanza la categoría de recuerdo, sigue anclada al préstamo de las historias narradas, de los momentos recapitulados que no adquieren forma de imagen en movimiento, sino de esa extraña permanencia que tienen los retratos aún en el blanco y negro y de sus casi cuarenta años de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es mi familia: mi padre, mi madre, mis hermanos y mi abuela. No tiene ninguno de esos protagonistas rasgo alguno de infortunio o derrota; al revés, transmiten una felicidad sencilla de días semejantes los unos a los otros. Pocas veces he visto a mi abuela sonreír como lo hace en esta foto, olvidando el pasado entre turbio y cano de los años más difíciles, cerca de los suyos, celebrando una boda de la que todo el mundo duda: mientras mis padres barajan nombres, lugares y fechas que oscilan irremediablemente entre lo que no se puede recordar con la nitidez que tienen muchos de estos fotogramas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y digo que es una foto feliz, insisto en ello, aunque mi abuela ya no esté entre nosotros. Nos ha dejado, pese a ello, impresa su sonrisa en esta fotografía de una escena familiar sin más. Mi padres tan jóvenes, casi de mi edad, que se desdibujan también en la imprecisión de un presente en el que se conservan bien, pero que les ha dejado huella si se les compara su hoy de otoño en ciernes con las caras llenas de vida que tienen aquí, sosteniendo a mis hermanos, aún diminutos, con flequillos exactos y vocación de hacer entrañable la imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afirmo bien: otoño en ciernes, porque no quiero pensar en esa propensión a la vejez inevitable. Me quedo con esta familia en la que aún falto yo, todavía proyecto inexistente y resultado tardío: observador lejano de lo que no me pertenece, usurpador contemporáneo y solitario que no quiere caer en la melancolía. Debe ser que las familias crecen, los amigos se casan, empiezan a tener hijos, sin ser demasiado conscientes de que algún día a ellos también los observarán desde los retratos que aún quedan por hacer. Será quizás el otoño quien me entristece con sus tardes breves y prematuramente frías. O no.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-4585209614848328590?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/4585209614848328590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=4585209614848328590' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4585209614848328590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4585209614848328590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/10/autobiografa-xxxii-otoo-en-ciernes.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RwFSuXxz7JI/AAAAAAAAAH8/H630cNy9tbQ/s72-c/Escanear.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6981324519736777448</id><published>2007-09-16T01:05:00.000Z</published><updated>2007-09-16T01:11:00.960Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXXIV) - La matanza y los telediarios&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110602149615339810" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RuyBk_QriSI/AAAAAAAAAH0/iZnKC7kDIU4/s320/matanza+en+el+pueblo+de+africa.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Escribo estas líneas con el temor de que los defensores de animales salten sobre mí para aleccionarme con sus justas reivindicaciones, porque los protagonistas de esta fotografía celebran lo que a nuestros ojos contemporáneos y urbanos resulta desagradable, completamente hostil o inhumano. Dicen que quien ha escuchado a un gorrino gritar el día de la matanza (bien es sabido que cada cochino tiene su sanmartín, incluso los políticos) no puede evitar compadecerse del largo y agudo lamento del animal, con el que parece presagiar que quien lo agarra por las orejas y el rabo no lo hace para acariciarle el lomo, sino más bien para asárselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La matanza, que yo jamás he visto pero sí he oído relatar, adquiere las extrañas formas de una tortura bien meditada. A los pavos la tía Cónsola los emborracha y después de ajumarlos les retuerce el pescuezo, como a los pollos mi abuela, que cogiéndolos de la cabeza, con la brusquedad de su brazo al aire, mataba para luego quitarles las plumas con esmero. A los conejos, con un golpe en la nuca, mientras mi madre corría tras las gallinas, cuando era pequeñita, para saber con su dedo si venía el huevo con que hacer las jugosas tortillas de patata. En las ciudades y más recientemente (esto lo recuerdo como si hubiese sido ayer), se compraba el corderillo vivo y mi padre lo traía a casa sonriente; pasaba la noche en la terraza, y después, atado de un cordel, se paseaba hasta la carnicería de Lucio. La matanza, a finales de los setenta, comenzó a ganar en asepsia lo que perdió de ritual; aunque el animalito sirviese para llenar la barriga en nochebuena. Y para colmo aquellos momentos casi tribales se inmortalizaban, siempre destacando el tamaño del puerco o la ternura del ovino, con fotografías que uno no puede dejar de contemplar sin fruncir el ceño, como ésta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque muchos infantes creen que los huevos y la leche vienen del Carrefour, debido a la impersonalidad insustancial de las ciudades, a nadie le sorprende ver cómo los filetes se exponen ajenos a las torturas técnicas del hoy en día. No sería grato observar la matanza en el patio de nuestra casa o en la corrala, más por el pudor de los sentidos, que por la higiene que tanto traen y llevan las autoridades sanitarias. Sensibles ante los pavos borrachos y las vacas explotadas como obreros del campo, nos asuntan los chorizos recién embutidos más que los telediarios, que contemplamos con indiferencia mientras comemos profilácticamente un exquisito plato precocinado. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6981324519736777448?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6981324519736777448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6981324519736777448' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6981324519736777448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6981324519736777448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/09/autobiografa-xxxiv-la-matanza-y-los.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RuyBk_QriSI/AAAAAAAAAH0/iZnKC7kDIU4/s72-c/matanza+en+el+pueblo+de+africa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-661376737182707522</id><published>2007-08-22T17:01:00.000Z</published><updated>2007-08-22T17:53:23.472Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXXIII) - La fe de bautismo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5101572845092801234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RsxteSuJCtI/AAAAAAAAAHs/aIozMPmjrTQ/s320/prima+Tere.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Juzga y te juzgarán”, reza un versículo del librito que sostiene esta niñita entre sus manos, el día de su primera comunión. Y aunque sorprenda, sigue teniendo la misma carita, aunque eso sí, con cuarenta años más que en esta preciosa foto, en la que su protagonista, prima hermana mía, posa con flequillo aristocrático y un cierto aire entre cursilón años 60 y sisí emperatriz, pero del barrio de las Ventas, de donde es su padre, Folichi y el mío, Jesulín (ambos hermanos), y mi querida tía Petra (viuda de mi tío), que rozando la tercera edad no ha faltado ni un solo año a la cita telefónica de mi cumpleaños, y van treinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Difícil es juzgar esta década todavía a blanco y negro, en la que las hijas de albañiles como ésta, nieta también de la abuela Luisa (quien repartía una naranja entre siete en las nochebuenas antiguas), sirven de reflejo del agotador tiempo en que aún se rezaba el rosario y el ángelus sonaba por los viejos transistores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traigo a Tere aquí, la niña del retrato, vestida con su pomposo vestido de gasa, porque ella y su familia también forman parte de mi propia autobiografía: después sería mi madrina, quien me sostendría cabezón y sin pelos ante la pila bautismal tal y como una fotografía rescata aquella escena del olvido. Y parece en el fondo que el tiempo no ha sido tan duro con ella, porque sigue conservando su carácter jovial y aún se le puede reconocer si bien se mira a esta niña, que tiene como yo el rubito exactamente igual que el de muchos otros quiñones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdió a una hermana: sin los avisos previos de las últimas dedicatorias. Pero parece ser que la vida le ha convocado para ser también feliz, que seguro que lo es viendo a sus hijos, conservando un matrimonio y contemplando colear, entre los achaques que también nos dignifican, a su madre, Petrilla, como la llama aún mi padre con su sonrisa de pícaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caigo en la cuenta de que hace muchos meses que no la veo, ni a ella, ni a su marido ni a su madre. Tropiezo después con la vorágine de los días que corren sin cesar y que nos hacen transformarnos sin quererlo. Y no sé por qué, pero sigo mirando este retrato y sigo reconociéndola, cada vez más parecida: con su tiara majestuosa de diminuta princesita de Asturias, y después, estampando su firma sobre mi fe de bautismo, que en bendita hora, por cierto, me hicieron pasar por aquel trance.&lt;br /&gt;&lt;a title="contadores web gratis" href="http://www.contadorweb.net/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-661376737182707522?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/661376737182707522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=661376737182707522' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/661376737182707522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/661376737182707522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/08/autobiografa-xxxiii-la-fe-de-bautismo.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RsxteSuJCtI/AAAAAAAAAHs/aIozMPmjrTQ/s72-c/prima+Tere.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3109722861098820116</id><published>2007-08-02T11:30:00.000Z</published><updated>2007-08-02T19:52:09.994Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXXII) - París y las almendras.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5094064530182428834" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RrHAs2Bw2KI/AAAAAAAAAHk/NprcyZKxD9w/s320/Jes%C3%BAs+en+el+espejo.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Esta foto está llena de ternura. O al menos es así cómo la miro, traída desde los años sesenta, todavía en blanco y negro, y en la que mi otro hermano, Jesús, sonríe igual de expansivo que lo hace todavía. La fotografía está tomada en la casa de mis padres, aquel piso que costó algo más de cien mil pesetas en el extrarradio de Madrid. El retrato muestra una felicidad inocente y contagiosa, quizás porque Jesús ya era el mismo que ahora. Y aunque en Madrid no hay mar, lo recuerdo con este cartoncito, porque lo vi por primera vez en San Sebastián con él, después de un viaje torpe y lento en los trenes de hace casi veinte años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, pero no mucho, también montaría en avión en su compañía, y después tomamos cerveza en Berlín y Praga, y paseamos por Oxford Street y por el Soho. Tomamos café en el Café de Nueva York, de Budapest, y en Viena y Salzburgo escuchamos música y fotografiamos el Danubio cuando atardecía. Amán nos pareció polvorienta, y Petra una clara muestra de que se puede atravesar el tiempo sin necesidad de ejercer la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este niño de la fotografía también anda a revueltas con su trabajo (como cualquier persona inteligente y sensible). Le cuesta la monotonía y el aburrimiento, porque prefiere Iguazú a los somníferos rumores de una oficina, o buscar en los mapas lugares adonde huir, porque las huidas siempre tienen algo de sueños por cumplirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces no es feliz, me consta. Pero quien lo es a todas horas, sabemos los dos, es un imbécil a jornada completa, porque la felicidad es el estado utópico de los ignorantes, y los “felices” son ficciones petulantes que no saben mirar con acierto muchas cosas del mundo que amargan, como algunas almendras. Tampoco se congratula con el tópico “así es la vida” y se rebela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, yo le explico que París es la ciudad más hermosa del mundo, porque él aún no ha estado allí, en ese remoto lugar tan cerca de su casa. Y se lo digo porque desde el Sacré Coeur se ven las cosas de otro modo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3109722861098820116?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3109722861098820116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3109722861098820116' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3109722861098820116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3109722861098820116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/08/autobiografa-xxxii-pars-y-las-almendras.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RrHAs2Bw2KI/AAAAAAAAAHk/NprcyZKxD9w/s72-c/Jes%C3%BAs+en+el+espejo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-1017448292455551434</id><published>2007-07-19T19:39:00.000Z</published><updated>2007-07-19T21:40:09.759Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXXI) - El dieciocho de julio&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5088996356748149554" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Rp-_OUs7AzI/AAAAAAAAAHc/2vY0dNCNOGY/s320/guerra8.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt; &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: Vidal)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Esta fotografía, aunque no es mía ni de ningún otro archivo familiar, me pertenece tanto o más como si lo fuese, porque forma parte de ese patrimonio común del que todos los hombres somos partícipes. Nos pertenece, por tanto, como una herencia que oscila entre el conmovedor recuerdo y la historia que se escribe políticamente correcta en los libros, con sus letras de imprenta y sus pulcras imágenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es mi fuerte acordarme de las fechas señaladas, ni onomásticas, ni aniversario alguno, pero estos niños hacen la instrucción hoy también, o ayer, como todos los dieciocho de julio, recuerdo ignominioso de lo que algunos se obstinan en olvidar: setenta años transcurridos son demasiados años sin justicia y, sin embargo, sigue siendo ayer, como se empeñaron en recordar los telediarios después de las noticias desastrosas sometidas al imperativo de lo actual: catástrofes aéreas en Brasil, muertos en Irak, desastres naturales en Ibiza, condenados a muerte en Irán y un siniestro etcétera de largas crónicas luctuosas. Se repasa el día con sus crespones negros y la anécdota es que ayer fue dieciocho de julio, o sea, fue, aunque siga siéndolo en las conciencias de muchos niños que siguen haciendo la instrucción: Ruanda, por ejemplo, Somalia, o más cerca aún: Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debimos aprendernos bien la lección, banderitas al aire. Un padre sigue arriesgando la vida de su hijo en San Fermín, otro hombre vuelve a asesinar a su mujer; y todo, absolutamente todo, lo fulmina la actualidad de un día para otro. Quizás por eso hoy traigo a mi propia autobiografía el dieciocho de julio, un ayer pernicioso no sólo por lo perjudicial, sino también porque apenas es un titular del que hoy, un día después, nadie se acuerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría haber traído a colación algún que otro retrato en el que un protagonista familiar y con algún rasgo parecido a los míos aparece en el treinta y siete sonriendo o entristecido ante un fotógrafo anónimo. Pero el asunto no es sólo mío, sino también de otros muchos que deberían tomar nota y pararse a pensar. Y cómo será después de todo aquel pretérito perfecto de imágenes en blanco y negro, que también nos transportan a la ternura de una inocencia que, a pesar de la guerra, sigue siendo en esta bellísima fotografía inocencia. Feliz aniversario. &lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(A Gregorio, por su fidelidad)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-1017448292455551434?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/1017448292455551434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=1017448292455551434' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1017448292455551434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1017448292455551434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/07/autobiografa-xxxi-el-dieciocho-de-julio.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Rp-_OUs7AzI/AAAAAAAAAHc/2vY0dNCNOGY/s72-c/guerra8.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-5633992358854027865</id><published>2007-07-11T15:24:00.000Z</published><updated>2007-07-13T22:56:36.367Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXX) - Las leyes y los zapatos viejos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5085964514637542370" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RpT5x4s2c-I/AAAAAAAAAHM/dRJ4DZeFMH0/s320/Paca+con+mu%C3%B1eca.jpg" border="0" /&gt; &lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hay fotografías que, de repente, entristecen también como un viaje. Quizás porque los protagonistas han cambiado demasiado, o porque han desaparecido, o por ambas cosas a la vez. Este retrato me ha llegado desde el sur, desde aquellos lugares en los que las paredes encaladas resisten silenciosas el calor de las siestas y el paso del tiempo. Los lugares en los que al amparo de los gruesos muros blancos se busca la sombra mientras el calor atormenta canicular las tardes de verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta niña con los zapatos desgastados nos habla abiertamente de los años en los que el calor era aún más funesto y en los que las bestias convivían con las personas en el empedrado de los patios y en la paz callada de los corrales. Y contrasta la muchachita por el color negro de su atavío y la muñeca (quizás su única) que agarra para que también salga en la fotografía, como un personaje más, vivo y real, compartiendo el juego y el cariño. Cierto es que no es la primera vez que una niña aparece vestida de luto en esta autobiografía propia y prestada, pero resulta que no deja de sorprender, aunque me consta que no es más que el guión escrito de nuestras vidas antes de que fuesen nuestras. Alterando la cronología una vez más, los niños siempre parecen más antiguos que los propios recuerdos, y sobre todo si se les viste de negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta solitaria muchachita parece sobrevivir a pesar de las estrecheces. Y la traigo aquí no por ser quien es, sino porque es también un poco de todos nosotros (por si nos flaquea la memoria, como siempre) y de nuestros zapatos, y de nuestros calcetines, y de nuestros diminutos pueblos enclavados en medio del calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paca, se llamaba así. Esta mujer, que dicen acopiaba cosas diminutas en la recámara de su casa, probablemente temerosa de que llegasen tiempos peores, es otra madre más, otra tía más, otra niña más indefensa ante el destino de segunda clase que les esperó a nuestros antepasados cercanos y fotografiados en el centro de su ruralidad que obstinados nos empeñamos en olvidar, no vaya a ser que nos confundan con quienes no queremos ser, aunque seamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablan de la memoria histórica, sin darse cuenta de que cuando empieza la historia es cuando acaba la memoria: error de quien nunca calzó unos zapatos tan gastados como los que luce esta niña; punto y a parte es la intrahistoria, que dijeran algunos, y que resulta ser aquí intrarrecuerdo, o sea, recuerdo del alma, es decir, abrillantador para sus zapatos demasiado dignos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-5633992358854027865?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/5633992358854027865/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=5633992358854027865' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5633992358854027865'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5633992358854027865'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/07/autobiografa-xxx-la-memoria-histrica-y.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RpT5x4s2c-I/AAAAAAAAAHM/dRJ4DZeFMH0/s72-c/Paca+con+mu%C3%B1eca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8409509940275330398</id><published>2007-07-10T14:50:00.000Z</published><updated>2007-07-10T14:52:51.375Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;AUTOBIOGRAFÍA QUE SE ESCRIBE (SI LA TECNOLOGÍA LO PERMITE)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Queridos amigos y anónimos lectores. Por una avería en mi ordenador no podré actualizar el blog en algunos días. Disculpadme. Espero seguir en contacto con todos vosotros en un par de días, porque todavía tenemos muchas cosas que contarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8409509940275330398?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8409509940275330398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8409509940275330398' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8409509940275330398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8409509940275330398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/07/autobiografa-que-se-escribe-si-la.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6908535256450997977</id><published>2007-06-27T18:29:00.000Z</published><updated>2007-06-27T18:37:48.301Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXIX) - Los suburbios y el móvil.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5080814311978726322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RoKtsos2c7I/AAAAAAAAAG0/eDvobLShVfo/s320/mi+madre+y+edificios.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La dignidad del suburbio vecinal y humilde se ha perdido a ritmo de músicas extrañas (léase raggeton y bakalao). Hoy los coches tuneados de Vicálvaro, San Blas y Vallecas forman parte del paisaje urbano, y en ello han contribuido los muchachos que con sellos de oro en los dedos sueñan con el rugir de motores, con chicas ligeras de ropa (bueno, con eso hemos soñado todos) y expresan sus ideas sin graduado escolar con palabras entrecortadas y confusas (mazo, perico, tuto, rayarse, petar…).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero antes, la filosofía del extrarradio, antes de que llegase la heroína, era la felicidad sin contratiempos ni pretensiones, en la que una orografía de bloques idénticos de ventanas insulsas e iguales, se extendía hasta más allá de los límites en que la ciudad concluía con eriales y sembrados, absorbidos después poco a poco. Las chabolas se derribaron y se construyeron sobre sus endebles cimientos las ciudades y barrios dormitorio que sorteaban las vías de los trenes, la ropa tendida en los balcones y las calles aún sin asfaltar. Buena muestra de ello es esta fotografía en la que mi madre posa sonriente ante un bloque inhumano de viviendas estrechas y sin personalidad, en Vicálvaro, el barrio del que guardo los primeros, segundos y terceros recuerdos de mi vida. Viviendas y viviendas donde los parques y colegios inexistían porque los obreros de aquellas barriadas no tenían tiempo para pasear. Y lógicamente, habían de ser estrechas porque entonces tampoco se necesitaban demasiadas cosas para vivir, y vivir felizmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, los barrios lejanos, que se acercaban a Madrid en la vieja camioneta cuyo timbre para solicitar parada era una campanilla atada a un cordel, han dejado atrás los límites concretos de las grandes urbes para ser extrarradios integrados: o sea, tercer mundo que se codea con el primero, que lo observa y lo envidia y que lo quiere imitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que los chiquillos jugábamos en un patio rectangular de tierra, y las rodillas se nos ensuciaban. Y a eso de las siete, las madres (la mía también) gritaban desde los balcones el nombre de sus chiquillos con el castizo acento que ya no se oye por Madrid: “¡Pablito, sube pa arriba, que va a venir tu padre y no vas a estar cenao”. Y lo chavalines se retiraban con sus canicas, cabizbajos, con sus rodillas sucias y sus deseos de ser mayores para poder estar en la calle más allá de las ocho. Hoy hubiera bastado con una llamada perdida al teléfono móvil, ese modelo último con el que los niños ostentan ser sólo los vecinos pobres de quien dispone de garaje propio. &lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6908535256450997977?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6908535256450997977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6908535256450997977' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6908535256450997977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6908535256450997977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/06/autobiografa-xxix-los-suburbios-y-el.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RoKtsos2c7I/AAAAAAAAAG0/eDvobLShVfo/s72-c/mi+madre+y+edificios.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2570164381816611114</id><published>2007-06-19T22:43:00.000Z</published><updated>2007-06-19T23:00:51.895Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXVIII) - Los viejos corrales&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5077910331449877170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RnhciuNbIrI/AAAAAAAAAGo/az7BmkeuTUI/s320/%C3%81frica+y+su+abuela.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Salces Valle)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Casi siempre el tumulto de la ciudad, sus ruidos, el trabajo y otras injusticias nos hacen vivir con una intensidad funámbula un presente impostor, que se consume al final de cada jornada, como si de un artículo en venta se tratase: nos devora el día a día, quizás sea eso, con la gula marcada a ritmo del reloj y la prisa. Y casi siempre se nos olvida, en este trance, que somos lo que fuimos. “Me paro a pensar”, sentenció un filósofo, porque de sobra entendía que en la carrera la reflexión o el recuerdo suelen perderse sin remedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso traigo esta fotografía no tan antigua, pero con el mismo regusto de un tiempo que sin darnos cuenta se nos ha escapado, se nos ha perdido. Parece de un lejanísimo pasado, pero apenas tiene veintiséis años. Y sorprende, no por el tamaño desproporcionado de aquel conejo enjaulado que aparece en el centro de la imagen, sino porque África, mi compañía diaria, sólo tenía cuatro años y daba la impresión de escuchar la explicación de su queridísima abuela Paca con inusitada atención. Sin ajetreo, con el sonido del corral de fondo, con los añejos olores de las gallinas en el frescor de los amplios patios de su casa, la niña escuchaba casi emocionada una explicación que no recuerda, pero que nos transporta a los años en que los ancianos (mayores, como suelen decir allá en el sur, en Montalbán) no eran el viejo cacharro del estorbo que plantea un problema en vacaciones, sino sabiduría, amor por los más pequeños, ternura sobre ternura, en que la mujer vieja lo es porque lo es más su experiencia y no su edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabría decir qué es lo que Paca le muestra a su nieta, pero hay una devoción mutua a medias entre la enseñanza y las ganas de saber. Está borroso el cartoncito, y la imagen aparece nublada, aunque brille un algo especial en la pose de Paca explicando con voz queda a su pequeña predilecta algún secreto de aquel corral, hoy tristemente derribado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurría mucho antes de que a los abuelos se les dejase abandonados en las gasolineras, mucho antes de que muriesen solos en sus pisos interiores de las grandes ciudades, mucho antes de que empezásemos a despreciar la experiencia y el amor en beneficio de la incredulidad y el consumo. Mucho, mucho antes… Antes incluso de que se inventasen las asépticas y costosas residencias de ancianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una mala fotografía, porque transmite la esencialidad de la comunicación entre personas y generaciones. También entre mundos diferentes. Y si está borrosa, si la imagen no se percibe con la nitidez digital de la que hoy disponemos, es porque este cartoncito se ha llevado durante muchos años en la cartera, quizás con la intención de que permaneciesen indelebles las palabras sabias que un día su abuela le dedicó en la paz umbrosa de los corrales viejos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2570164381816611114?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2570164381816611114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2570164381816611114' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2570164381816611114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2570164381816611114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/06/autobiografa-xxviii-los-viejos-corrales.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RnhciuNbIrI/AAAAAAAAAGo/az7BmkeuTUI/s72-c/%C3%81frica+y+su+abuela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6736007639183680482</id><published>2007-06-07T17:29:00.000Z</published><updated>2007-06-07T17:46:47.217Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXVII) - Los yogures y la edad&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5073377577584501394" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RmhCBuNbIpI/AAAAAAAAAGY/bwYgjtNVM-0/s320/Foto+pablo+triciclo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Sorprende la ternura de esta fotografía, especialmente hoy, cuando mi hermano mayor comienza la andadura de un nuevo año, superando esa edad que está en la frontera de la madurez, si es que esa frontera existe. El protagonista es Pablo, sonriendo con la mirada pícara de mi padre, subido a aquel viejo triciclo de metal que anduvo tanto tiempo dando vueltas por mi casa. Y éste es, como siempre, también el retrato de un tiempo; aquel en que los niños desconocían qué era un televisor o un videojuego; era el tiempo, dice mi amigo Justo, en que los yogures eran sólo de dos sabores: natural y de fresa; cuando el bífidus se desconocía y las botellas de leche eran eso, botellas, de cristal transparente que permitía gozar de la blancura incomparable de aquel alimento, hoy desprestigiado por el colacao y los kornflakes (¿se escribe así?); porque antes se consumía la leche en las esponjosas galletas maría de toda la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprende ver cómo ha cambiado también, cómo los años le han hecho engordar, crecer, casarse, tener una hija y así hasta un millar de cosas que han hecho de este cartoncito, conservado con el amor con que mi madre conserva ciertas cosas, un documento incierto del paso del tiempo, satisfactorio y hermoso. A veces, solemne; pero éste no es el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando niño, eso contaba su abuela como revelando un secreto inviolable, era el más guapo (amor de abuela, cierto), y sus ojos llamaban la atención por lo bonitos. Y debía ser verdad porque siempre lo llevaban como un pincel: con sus calcetines de cuadros, con los pantaloncitos cortos y peinado con ese flequillo que, imagino, aún tiene nada más despertarse y antes de ponerse ante el espejo. Porque hay cosas que no cambian, aunque se añadan velas a la tarta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Corazón de sandía”, le propuso como sobrenombre don Carlos, un imbécil gordo que se decía su profesor (así lo anido yo en mi memoria, porque también fue maestro mío), porque Pablo era tranquilo, a pesar de las chiquillerías propias de la edad, y también lo sigue siendo, atento a su afición filatélica que le hace llevar tras de sí una polvareda de sellos antiguos y valiosos, y que soportan su esposa, Henri, y la hija de ambos, Paula, con la paciencia con que él indaga, busca, compra y selecciona los dichosos timbres de hace un siglo o más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira uno esta fotografia con cariño, porque todavía hubo un tiempo en que las sonrisas infantiles eran eso, sonrisas, dignas de ser perpetuadas, aunque en aquel año setenta todavía tuviésemos razones los españoles para estar tristes. Pero de eso Pablo aún no tenía ni idea, él, que por ser el primero, decidieron bautizarlo con el nombre de nuestro abuelo, del padre de mi madre, como testimonio de que aunque haya quien nos deje, arrastran consigo algo que no acierto a decir cómo se llama. &lt;/p&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(A Pablo, por su cumpleaños)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6736007639183680482?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6736007639183680482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6736007639183680482' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6736007639183680482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6736007639183680482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/06/autobiografa-xxvii-los-yogures-y-la.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RmhCBuNbIpI/AAAAAAAAAGY/bwYgjtNVM-0/s72-c/Foto+pablo+triciclo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2331389182092921815</id><published>2007-05-27T23:21:00.000Z</published><updated>2007-05-27T23:38:10.886Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXVI) - El Día de la Victoria&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5069386099349175170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RloTzHECu4I/AAAAAAAAAF4/KO-ZoMcN-CM/s320/mi+padre+subido+al+camin%C3%B3n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Rescato esta fotografía hoy porque soy de los que piensa que la historia provoca, en ocasiones, flacos favores al presente. Mi padre hacía la mili lejos de Madrid y posaba en este retrato de juventud, con gesto serio, subido a un acorazado antiguo, americano, de los que, paradojas de la vida, ayudó a liberar París, cuando se había ensombrecido la luz de sus calles, cuando los tejados de zinc brillaban menos y había allí quien decía aún “no pasarán” como el grito inevitable de los que se sentían victoriosos en el país vecino, que aunque no resultaba ser su patria la tomaron como modélica forma de esperanza compartida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí, en Madrid, se comenzó a gritar ese eslogan mucho antes, y lo hizo quien no pensó jamás en que fuesen a entrar con aquellos camiones cargados de gente hambrienta; no iban a entrar pero resulta que entraron cuando ya la fuerzas flaqueaban, aunque París resistiese en la lejanía indeleble de los mapas a sus propias invasiones futuras. Y digo, rescato esta fotografía porque entraron entonces y lo hicieron para quedarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ocurre es que las armas cambian; me explico. Reconquistan las ciudades y sus montes, así se expresan ellos, pero ahora con asfalto, soterramientos, amantes fraudulentas y a golpe de talonario (particular fusil de quien objeta de demócrata si se le acusa de imbécil). Flacos favores hace la historia; más bien robustos diría mi padre, si al menos comprendiese por qué los campesinos, los que recogen la basura que otros echan, los que cimentan o encofran, los que conducen el autobús desde que amanece, los que aprecian los libros, los que inmigran desde remotos lugares, los que hacen colas buscando un médico o los que aún siguen doblando la cerviz ante el amo deciden aplaudir con ánimo animoso a quien un día entró y parece haberse quedado de por vida. Debe ser la patética costumbre española de lamer la mano de quien se jacta de que nos da de comer, y no arrancársela de un revolucionario mordisco (ya está bien).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil comprender las realidades de ahora. Era más simple aprehender las de antes. Da la impresión de que por tener chalé u hormiguero en el que refugiarse, automóvil comprado a plazos, tarjeta de crédito o tipos de interés a la espalda fuese mejor seguir amando al amo que nos esclaviza: polución, corrupción, gallardón y un largo etcétera agudo esgrimido con la mano derecha, la misma que usaban los capataces para golpear a nuestras abuelas si paraban a secarse el sudor de sus frentes. Y tengo más sinónimos: rascacielos, partidos de fútbol televisados, videoconsola, bussines, market, desencanto, lacoste y pantalón de pinzas (porque sigo creyendo en la relación entre ética y estética).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, me callo para que disfruten hoy otra vez del día de su victoria, si es que han perdido alguna vez. El juicio ya lo han hecho muchos muchas veces. Pero ojo, cuidado porque las victorias emborrachan como el mal vino. Espero que ningún borracho piense que aquí, en la capital, todos nos vestimos de goyescas para celebrar el día en que han vuelto a pasar para quedarse, como entonces. &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--- fin codigo contadorweb.net---&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2331389182092921815?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2331389182092921815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2331389182092921815' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2331389182092921815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2331389182092921815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/05/autobiografa-xvi-el-da-de-la-victoria.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RloTzHECu4I/AAAAAAAAAF4/KO-ZoMcN-CM/s72-c/mi+padre+subido+al+camin%C3%B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-105183273389029884</id><published>2007-05-20T13:24:00.000Z</published><updated>2007-05-20T13:28:53.944Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXV) - Las deudas contraídas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5066633583658187634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 192px; CURSOR: hand; HEIGHT: 279px; TEXT-ALIGN: center" height="302" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RlBMZnECu3I/AAAAAAAAAFw/aFWZ9sIKxyY/s320/lola+de+comuni%C3%B3n.jpg" width="180" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Valle Bascón) &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Sorprende aún ver por las calles de Madrid y por las de otras ciudades más pequeñas, pero no por eso menos arraigadas en antaños amarillentos, las sonrisas infantiles envueltas en tules blanquísimos o en trajecitos de marineros (o de generales de navío), que aquí en la capital, parecen extraviados en busca de un puerto, luciendo el extraño rito del tránsito hacia la edad adulta, que aún tardará en venir años. También colorean las calles vestidos lustrosos de bodas principescas y los sobrecitos con regalos en metálico que serán sustituidos por teléfonos móviles y videojuegos obsesivos. Y todo ello suele ser síntoma de que llega la primavera, porque mayo suele llenar las iglesias con niños que comienzan a comulgar y a tomar el tren de las inevitables tradiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho tiempo atrás, la pobreza diseñaba trajes sencillos (angelitos o hábitos de blanco, por prescripción parroquial igualitaria); los presentes eran caramelos, plumas estilográficas brillantes pero baratas y diarios nacarados y afeminados como el que yo mismo recibí el día de mi primera comunión, y que quizás me animó a la escritura beatífica y libre de pecado. Entonces, cuando nuestras madres cumplían con el rito sacramental obtenían unas vagas esperanzas de salvación y de bondad. Pero ni aquellos recuerdos al borde del ridículo nos han hecho reflexionar hoy en día sobre las necesidades infantiles ni las verdades del cuerpo y del alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las niñas, parece, siguen queriendo ser princesas; y los niños (marineros en tierra con cruces de Santiago también), protagonistas ficticios de regalos inverosímiles y caros, que poco tienen que ver con la caridad y el amor cristianos, aunque eso sea otro asunto bien distinto. Faltarán sólo tres años para que olviden tanta buena intención de apostolado y se adentren en el canuto y el botellón (sanísimos para el alma más que para el cuerpo) y sólo tres años más para que se hipotequen de por vida en las soluciones habitacionales y cuartos interiores sin más luz que la de las bombillas; aunque estas menudencias son poco comparado con recibir el cuerpo del Señor; que volverá a redimirnos de nuestros pecados, pero no sé si también de nuestras deudas contraídas con Banesto. &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-105183273389029884?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/105183273389029884/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=105183273389029884' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/105183273389029884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/105183273389029884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/05/autobiografa-xxv-las-deudas-contradas.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RlBMZnECu3I/AAAAAAAAAFw/aFWZ9sIKxyY/s72-c/lola+de+comuni%C3%B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2241277667309740700</id><published>2007-05-09T20:28:00.000Z</published><updated>2007-05-09T20:38:53.194Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXIV) - Las voces del más allá&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062661000913433906" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="215" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RkIvW3GrNTI/AAAAAAAAAFo/awkvmhbPcMY/s320/ramonposte11.jpg" width="361" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo amistoso García Laguna)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Me llegan prestadas y por correo fotografías extrañas, que no me pertenecen y hago propias, de algún bicho de ciudad extraviado que quiere recordar a sus padres o un tiempo, quizás, donde el progreso se llamaba trabajo, jugarse la vida, llevando desde las urbes a los últimos pueblos que la historia de España había olvidado el mundo de la civilización, de los cables, de la modernidad, que permitirían escuchar las voces imposibles de los emigrantes y exiliados, de los que se marcharon un día lejos (Argentina, Suiza, Australia…), y acercarlos aunque sólo sea desde la impersonalidad borrosa de una voz en un teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que se talaban los pinos más rectos, y que Valsaín, paraje que prestó su madera igual para los barcos de Felipe II que para los postes de telégrafos, quedó esquilmado por la necesidad de escucharnos. Los árboles sin hojas, enclavados en las polvorientas cunetas de Castilla, traían, entre nieblas y continuas interrupciones, a los hermanos y a los maridos, a los hijos que hacían la mili; traían también las malas noticias, siempre con esa forma particular que tienen de sonar los teléfonos, y también las gratas nuevas y las sorpresas, la felicitaciones distantes de los amigos, que nos hicieron ser un poco más felices, al precio de transformar nuestro paisaje en un laberinto de árboles sin ramaje en que descansar a su sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, en los tiempos de la banda ancha (que no es una orquesta numerosa), han tropezado con el olvido los que con un salario escaso hacían el riesgoso trueque de su vida (andamios, postes, piquetas escarbando en las profundidades de la tierra…). Éste era el precio de la modernidad, de la civilización que nos permitía ser más civilizados, más urbanos, engañosamente mejores que antes éramos, aunque sigamos mirando los españoles de hoy con incredulidad el hecho de que una imagen, una voz o Internet viajen en el diminuto cable de la microciencia ficción de nuestros días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde están? ¿Quién los ha visto? Han pasado como los años, y ya ni se ven, aunque gocemos todavía con el recuerdo de lo que un día, en silencio, hicieron por todos nuestros padres. Y nosotros sin saberlo. &lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2241277667309740700?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2241277667309740700/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2241277667309740700' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2241277667309740700'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2241277667309740700'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/05/autobiografa-xxiv-las-voces-del-ms-all.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RkIvW3GrNTI/AAAAAAAAAFo/awkvmhbPcMY/s72-c/ramonposte11.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2242430452215984852</id><published>2007-04-30T15:13:00.000Z</published><updated>2007-04-30T18:54:48.865Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXIII) - El anónimo heroísmo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5059241536930919714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RjYJX3GrNSI/AAAAAAAAAFg/Adox2HYsDhM/s320/equipo+de+futbol.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todos ellos tienen un punto de heroísmo anónimo, por el que, sin duda, también ha pasado el tiempo. Esta fotografía quizás tenga el mismo regusto dulceamargo de otras, que, como ésta, fueron hechas hace casi medio siglo. Cincuenta años, apenas, recordados como en otras ocasiones desde la licencia que otorga el recuerdo prestado. Era entonces cuando los campos de fútbol no tenían césped ni había grandes estadios de hormigón. Tampoco retransmitían las hazañas deportivas por la televisión, porque aunque inventada, muy pocos eran todavía los hogares en que este electrodoméstico interrumpía las conversaciones de la cena o la comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuenta mi padre, que antes, en los solares prestados del ayuntamiento, los niños hacían pelotas con trapos que nunca botaban pero que, sin embargo, tenían una milagrosa y esférica forma que si no mundiales, permitía a los chiquillos improvisar un partido de fútbol en las siestas. En los pueblos, el equipo de fútbol (Club de Fútbol Montalbeño) daba el prestigio que nunca darían a sus villas sus alcaldes ni patronos. Tenían la sana confianza en el deporte, en la competencia y en el sudar la camiseta a cambio del preciado gol saboreado después con la fiesta de las cervezas frías, sin más. Entonces acudían los vecinos el domingo por las mañanas, posiblemente después de la misa, a ver los partidos con el nudo en el estómago, con los nervios a flor de piel, para festejar cómo unos y otros se peleaban por el humilde uno a cero del primer tiempo en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurría mucho antes de que los futbolistas fuesen de esas estrellas a las que sólo les brilla la billetera y el peinado de moda. Ninguno de estos muchachos fotografiados esquivando el polvo de los campos de fútbol pobres, jamás pensó en triunfar con sus viejas botas y pantalones y camisetas demasiado desgastadas por su uso. Se jugaba por amor a sus pueblos y a sus novias, que los miraban desde la grada improvisada, como el acontecimiento más grande de sus vidas. Y aquello les honraba y les daba las vitaminas necesarias para llevar a cabo la gesta de vencer al equipo de Puente Genil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora estas fotografías se guardan entre tantas otras que han pasado al silencio de los recuerdos antiguos. Porque llegaría la Liga de los millonarios, de los talonarios, de los árbitros y los corruptos constructores y recalificadores de terrenitos. Hoy mismo, escasean los campos de fútbol, porque se prefieren los de golf, verdísimos incluso en las ciudades, quizás porque meter aquella diminuta pelota blanca en un agujerillo es menos sudoroso y cansado que pelear por la honra sobre un campo de tierra. Y es que hasta para eso, hay diferencias. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2242430452215984852?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2242430452215984852/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2242430452215984852' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2242430452215984852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2242430452215984852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/04/autobiografa-xxiii-el-annimo-hersmo.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RjYJX3GrNSI/AAAAAAAAAFg/Adox2HYsDhM/s72-c/equipo+de+futbol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8269888167785920675</id><published>2007-04-18T18:34:00.000Z</published><updated>2007-04-18T18:43:51.209Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXII) - La LOGSE y el Sagrado Corazón de Jesús&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054838804372048242" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RiZlHGN0yXI/AAAAAAAAAFY/EoeKOtY0NKQ/s320/Madre+de+%C3%81frica+y+su+hermana.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;No me equivoqué cuando afirmé que en todas las familias hay un recuerdo escolar como éste. Las hermanas y hermanos solían fotografiarse a la vez, con el Sagrado Corazón de Jesús presidiendo desde el fondo (y sus paredes desconchadas) la lenta tarea de un aprender a regletazo limpio y un recordar de memoria las listas interminables de los grandes hombres que habían hecho de nuestra patria la envidia universal y el centro de una ficticia raza entera de niños que, como estas dos muchachitas, se dejan seducir por una sabiduría que se impone por las universales fuerzas de dios y demás zarandajas. Pese a todo y a tanta responsabilidad, la Niña Dolorcitas y  su querida hermana, Toñi, con trenzas de cuento, esquivaban el estudio con los dolores ficticios de tripa, porque es mejor mentir que recibir tirones de orejas, quizás porque nunca fue verdad que la letra entrase con la sangre, sino más bien sólo el miedo, para helarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta fotografía, tomada casi treinta años después de que mi madre agarrase su librito de cuentos infantiles, es tan parecida a la anterior que, sin temor a repetir una imagen o un recuerdo, sobresale desde su propia nostalgia para decirnos que nada había cambiado desde entonces. Porque la tristeza de las clases frías en invierno y temerosas del enfado divino continuaban ejerciendo la docencia como si la trinidad misma hubiera opositado a maestra con sus iras y todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, cambiaría el mundo hasta que las calles de las ciudades y los pueblos se hicieron tan ruidosas como los largos pasillos de las escuelas. Y se impuso el griterío infantil y malcriado sobre la sensata voz de los maestros y profesores de segunda enseñanza. Se retiraron los sagrados corazones y se pusieron retratos de monarcas elegidos a dedo entre silencios que, dicen, nos mejoraron como país. Y así, hasta hoy en que sólo falta que le traigan café caliente a los niños, para que mojen las magdalenas del desayuno sosegados, sin preocuparse de pasar a segundo de bachillerato, aunque no sepan ni por dónde anda la derecha (la mano, me refiero).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salvo honrosas excepciones, la historia sólo tiene baches para los automóviles viejos y pobres. Eso, según hacemos el camino de nuestra marcha, lo vemos a diario en las escuelas de entonces y en los institutos públicos de hoy; pero los muchachos no tienen la culpa, sino los que mandan construir así las carreteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(A mis queridos alumnos de 2º de Bachillerato de Vallecas, mañana universitarios)&lt;br /&gt;(A Justo)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8269888167785920675?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8269888167785920675/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8269888167785920675' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8269888167785920675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8269888167785920675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/04/autobiografa-xxii-la-logse-y-el-sagrado.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RiZlHGN0yXI/AAAAAAAAAFY/EoeKOtY0NKQ/s72-c/Madre+de+%C3%81frica+y+su+hermana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-4621510161445990606</id><published>2007-04-09T14:04:00.000Z</published><updated>2007-04-09T14:13:43.745Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XXI) - El sonido oxidado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5051429598849181730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RhpIdN9MqCI/AAAAAAAAAFQ/K1ihmReXEg8/s320/boda+de+mis+padres+de+espaldas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ya no se oficiaban las misas en latín, pero esta fotografía tomada poco después de que comenzasen a decirse en la lengua de Cervantes, resulta tan añeja como otras más antiguas. Aunque la misa había perdido su voz divina desde 1960, esa que ni entendían los dictadores iletrados de antaño, los ritos de la fe española parecían sobrevivir a la misa tridentina y conservaban aún la estoica paciencia de los que aceptaban que los matrimonios eran de por vida y de la confesión inconfesable de quienes sofocaban, entre susurros más pecaminosos todavía que sus propios actos impuros, su pecadillos de a diez. Entonces, cuando se dejó de declinar el cuerpo de Cristo, las radios se apagaban en señal de duelo y los televisores rendían con su silencio un reconfortante sabor de casa antigua, vestida con mantilla y todo, en Semana Santa. Las viejas del barrio antes de poner un pie en la calle se persignaban, no por temor a los ladrones de bolsos sino por confianza en que dios también salía con ellas al mercado de San Antón, en busca de las sabrosas manzanas del pecado, porque la carne sin bula estaba tan prohibida como el placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en esta época, cuando se casaron mis padres, ambos de espaldas en este retrato de su boda. El párroco de la Iglesia de San Lorenzo, recitó los versículos del santo sacramento matrimonial, sin embargo, en la lengua del Imperio, o sea, en el clásico español de Lavapiés, que mis padres entendieron a la perfección. Y resultó ser para toda la vida el matrimonio que aún sustentan entre los inevitables achaques de la vejez y la tozuda resistencia a ser ancianos. Pero el tiempo pasó: y ni siquiera Lavapiés es Lavapiés, dicen los agoreros de las funestas manías de las pérdidas y la degradación de la raza. Todavía quedan quienes se obstinan en recordar lo que fuimos, y no hacen por pensar en lo que seremos el día de mañana, siempre en decadencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paradojas del tiempo: tampoco entenderían los dictadores sofisticados de hoy en día el latín de las misas (más sofisticados, pero igual de iletrados), ni la sobrecarga excesiva de los altares y retablos. Pese a todo, todavía se escucha el oxidado sonido de las campanas en Madrid, llamando extrañamente a la misa en los domingos o recordando que se recitan aún letanías a los que nos han dejado para siempre. Eso se escucha desde los balcones de mi casa, igual que el sonoro ronroneo artificial de otras músicas de barrio, importadas desde vaya usted a saber dónde. Así todo, la iglesia sigue igual: al final de la calle de la Fe y pintada de color salmón. Poco ha cambiado de eso, salvo el latín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-4621510161445990606?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/4621510161445990606/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=4621510161445990606' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4621510161445990606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4621510161445990606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/04/autobiografa-xxi-el-sonido-oxidado.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RhpIdN9MqCI/AAAAAAAAAFQ/K1ihmReXEg8/s72-c/boda+de+mis+padres+de+espaldas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-1959804118132108859</id><published>2007-03-30T10:26:00.000Z</published><updated>2007-03-30T10:40:22.749Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XX) - La pequeña propaganda&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5047662285130794818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RgzmGstbh0I/AAAAAAAAAFI/XMt2TTbvHaw/s320/rafalito.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: familia Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Bien mirado medio siglo no es más que la edad madura de los hombres de hoy: cincuenta años, a los que habría que restar los primeros de la vida, ese lugar adonde la memoria se resiste aunque aquellos acontecimientos no sean menos nuestros que los de ayer mismo. Pues bien, algo más de cincuenta años solamente tiene esta fotografía de técnica esmerada, que sirvió de pequeña propaganda de un dictador pequeño. Porque aunque en aquellos años el hambre era lo único que no escaseaba, y el campo se debatía entre la sequía y los barbechos, Rafalito, que así me cuentan que se llama el protagonista de este retrato, fue modelo de robustez española, de sanísima infancia rolliza y bien alimentaba, a pesar de las carencias y las vacunas. Tanto sorprendió la fornida y oronda presencia de este recién nacido, que hubo quien juzgó que habría que mostrárselo a esa media España hambrienta, por si cabían dudas. Y fue en el NO-DO donde se hicieron eco de la semblanza hermosa y nacional de este bebé que nunca pensó que sería postal y anuncio en todos los cines del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre ha sucedido así: bien por unos o por otros (y aún sigue ocurriendo), los más indefensos tienden a ser las víctimas sin delito de los que además, por desgracia, suelen ser los vencendores. Probablemente, este buen hombre, amigo y familiar de mi familia, no lo recuerda o lo hace explicándolo con aquello que durante toda la vida le han contado entre las bromas y las palabras sinceras de los hombres de campo. Bien alimentado y con una mirada impropia de un bebé, trasciende desde los lejanos tiempos en que aún yo no había nacido, cuando la salud, si escaseaba, solía ser desgracia familiar segura. Pero no fue el caso. Rafalito conserva la energía merecida del trabajo y del aire sano (que también escasea) en nuestros días. Quizás porque el terruño siempre ha sido más saludable que las tercas ciudades dormitorio.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-1959804118132108859?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/1959804118132108859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=1959804118132108859' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1959804118132108859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1959804118132108859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/03/autobiografa-xx-la-pequea-propaganda.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RgzmGstbh0I/AAAAAAAAAFI/XMt2TTbvHaw/s72-c/rafalito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8115175161939131725</id><published>2007-03-25T13:53:00.000Z</published><updated>2007-03-25T14:01:03.232Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XIX) - La estufa de carbón&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5045860449980342498" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RgZ_WFtFYOI/AAAAAAAAAE8/7X-Cc4sZ8Mc/s320/mi+madre+en+la+escuela.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En todas las familias hay recuerdos como éste: el retrato de escuela, de quien tuvo que dejar sus estudios de “bolsillo pobre” a los trece años, para enfrentarse al trabajo y a su máquina de coser. Testigos de aquellos años de mala escuela son sus letras abigarradas y las faltas de ortografía que comete cuando escribe. Y no puede evitar sonrojarse por ello, aunque compense sus dudas sobre letras con la agilidad que tiene en las multiplicaciones y restas, en las que siempre destacó. Por eso yo, quizás inconscientemente, decidí romper esa maldición familiar de error gramatical y mala caligrafía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escuela se vendió, después de la guerra, como el gran mérito de un fiasco entrometido entre sotanas y hábitos. Y cuentan que a los zurdos se les ataba la mano a la espalda para que no escribiesen con la izquierda: la izquierda, la dichosa mano de la suciedad y el infierno. O al menos aquello suscitaban los libros en tres colores y los dibujos infantiles: que dios era tan benévolo como esos dos individuos de los retratos que, a un lado y al otro del crucifijo, recordaban las heroicas cruzadas contra los zurdos, aquellos que cogían el lapicero con la mano inadecuada. Mi madre, por su parte, pudo librarse de aquella tortura indigna, porque su mano diestra no se libró de un catarro mal curado que se la dejó paralizada de por vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las escuelas escaseaba el amor y sobraba el palo. Y los mapas antiguos, como ese que está detrás de mi madre (Imperio Ruso, Imperio Chino, Regiones Heladas del Sur…), compensaban la poca geografía con un credo recitado de memoria ante pupitres con tintero, mal caldeados por una vieja estufa de carbón en invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre sostiene con ahínco su libro “Lecturas y dibujos”, y aunque tampoco sintió devoción por el estudio, cuenta que las monjitas decían de ella que era aplicada y buena, aunque no se libró del golpe de regla sobre la punta de los dedos, ni tampoco del desprecio de quien tuvo la misión caritativa de enseñarle a leer, a pesar de ser la hija de quien se confundió de mano para escribir. Sonríe; parece que esboza una ligera sonrisa ladeada: exactamente la misma que tiene hoy mirando esta vieja fotografía que creíamos perdida. Ha cambiado el tirabuzón por el peinado de peluquería y algo de tinte que disimula sus canas, pero sigue siendo ella la muchacha de este retrato, que como tantos otros, ha preservado sin querer la dignidad de quien tuvo que sobrellevar la escuela gris de los lunes con hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;                                                                                                                                                                                                          (A Carlota, por su fidelidad extranjera, pero cercana)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8115175161939131725?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8115175161939131725/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8115175161939131725' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8115175161939131725'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8115175161939131725'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/03/autobiografa-xix-la-estufa-de-carbn.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RgZ_WFtFYOI/AAAAAAAAAE8/7X-Cc4sZ8Mc/s72-c/mi+madre+en+la+escuela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3388915753070297083</id><published>2007-03-17T16:19:00.000Z</published><updated>2007-03-18T00:28:33.204Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XVIII) - Historia de un coche&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5042930400602965762" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RfwWexL1RwI/AAAAAAAAAE0/wOIfho77jbY/s320/coche+del+primo+Paco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces era todo un acontecimiento; los chiquillos arremolinados detrás del vehículo lo perseguían tras su estela de humo y el tableteo del viejo motor, haciendo resonar las paredes y los escaparates de las tiendas de novedades. Aún las calles estaban adoquinadas, porque nunca nadie pensó que los carros tirados por los burros un día fuesen sustituidos por los vehículos a motor; esos ante los que las mujeres ancianas se persignaban, como si fuese el demonio quien fuese dentro de ellos. Pero no era el demonio, sino el lejano primo Paco, que no sin cierto aire de jactancia se paseaba por las calles de Linares, sin ocultar los beneficios de su ínfimo negocio de pasteles, que a todas luces era boyante comparado con el de la siega y los braceros, que peleaban cara al sol el sustento de las generaciones venideras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llegada del automóvil era un síntoma extraño y ambiguo de modernidad. Quien era poseedor de un coche (ruidoso, incómodo y molesto) adquiría la prestancia que jamás hubiera podido conseguir si no hubiese empleado algunas miles de pesetas de entonces en comprarse un viejo ford como el de la fotografía. Eso fue al principio, porque después aquel estruendo se matizaría y pasaría a llamarse “haiga”, nombre que aludía en los pueblos a los coches de los terratenientes, a los brillantes automóviles alargados que sólo podían circular por las calles más anchas. Llegaron estos automóviles mucho antes incluso que los tractores, porque a nadie importó salvar a los mulos de sus estertores ni al hombre de su cansancio. Ambas cosas eran lo mismo para quienes sabían blandir el látigo a los mozos de las cuadras con la misma soltura que ordenar que alguien arranque el automóvil con el esfuerzo de la manivela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después vendrían los plazos, las letras, los créditos, los seiscientos, las vespas y los SIMCA 1000, esos que vagamente recuerdo en mis primeros años de infancia. Seguía siendo el acontecimiento social de los pobres por excelencia la llegada de un nuevo automóvil al barrio. Mientras el propietario orgulloso abría el portón para que observasen las vecinas el estampado de la tapicería y la amplitud del portaequipajes (éste era el nombre anacrónico del maletero), los niños nos inflamábamos de envidia por no poder tener uno como aquél. Después los tranvías cederían el paso a la impronta automovilística. Y de ahí al atasco, apenas medió una década. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(A Stephan, porque se lo prometí y se lo merece).&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3388915753070297083?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3388915753070297083/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3388915753070297083' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3388915753070297083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3388915753070297083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/03/autobiografa-xviii-historia-de-un-coche.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RfwWexL1RwI/AAAAAAAAAE0/wOIfho77jbY/s72-c/coche+del+primo+Paco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8697922513242889939</id><published>2007-03-12T15:32:00.000Z</published><updated>2007-03-12T15:41:44.259Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFíA (XVII) - Otras banderas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5041063301009983202" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="217" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RfV0XRL1RuI/AAAAAAAAAEk/8tRw6XgT1ZE/s320/ni%C3%B1as+de+luto+de+Montalb%C3%A1n.jpg" width="356" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ésta es una fotografía en doble blanco y negro. Llega a nuestros días como un regalo cargado de la memoria de lo que fuimos. Dobles blancos y negros y el óxido de un tiempo en que las costumbres no se cimbreaban. Aunque duela, éste es el retrato de la terca obstinación de la moral, de las primeras filas y de las segundas, y a un mismo tiempo de la engolada España de las bandares, esas mismas que los nostálgicos agitan aupándose sobre la triste amalgama de los colores viejos. “Érase una vez unas niñas de luto que se colocan al final de la fotografía”, podría ser el comienzo del cuento de la vieja España que renquea, a pesar de todo, en su pasillo de toriles y timbales (aunque siga habiéndolos que piensan que debemos seguir ondeando banderas añejas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La más querida tía de mi compañera de este viaje sin retorno y su abuela materna bien pueden ser resumen de aquello (una sujeta su muñeca con el indisimulado temor de que alguien se la quite; la abuela Dolores, aquí niña de apenas cinco años, mira con carita rigurosa al fotógrafo que sujetó la vieja cámara sobre el antiguo trípode pesado de madera). Prosa, al fin y al cabo, que no hace justicia al trabajo de las maestras rurales, ni a la amarga imagen de esas niñas enlutadas que parecen viudas antes de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerril, gris, obtuso y confuso. Así era nuestro país en las épocas de las hambrunas y las capillas repletas. Pese a todo, esa maestra sonríe con la satisfacción de una ideóloga que ha llevado hasta el pueblo más alejado del mundo las vocales y los números del uno al diez, o sea, la libertad y la esperanza, aunque se haya sumergido para ello en el mundo anquilosado de la España a punto de ser rescoldo y vaga humareda de fraternidad. Nadie ha visto ondear banderas como éstas en las manifestaciones del españolismo tardío de unos cuantos, porque quizás nos hubieran recordado a todos las miserias que sufrían los que fueron víctimas de palios y de palos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo, la fotografía conserva la hermosura indeleble de la infancia a la que debemos nuestro pan. Es posible que con esto baste. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8697922513242889939?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8697922513242889939/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8697922513242889939' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8697922513242889939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8697922513242889939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/03/autobiografa-xvii-otras-banderas.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RfV0XRL1RuI/AAAAAAAAAEk/8tRw6XgT1ZE/s72-c/ni%C3%B1as+de+luto+de+Montalb%C3%A1n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2759787688627766867</id><published>2007-03-06T00:05:00.000Z</published><updated>2007-03-06T00:17:16.384Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XVI) - Benidorm, 1961&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5038596433098922498" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 391px; CURSOR: hand; HEIGHT: 256px; TEXT-ALIGN: center" height="237" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ReywwqFpWgI/AAAAAAAAAEU/dIUr7g4reZs/s320/Benidorm+1961.jpg" width="376" border="0" /&gt; &lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No hay razón por la que esta fotografía no pudiera incluirse aquí, en esta autobiografía desordenada como la memoria. Mi madre la guardaba con la extraña obstinación de quien guarda un tesoro, pero no es más que una amarilleada postal que varias amigas suyas le enviaron en el verano de 1961. El viejo cartón se asomaba con la timidez de quien no quiere ser descubierto entre el grueso de otras fotografías y las esquinas rotas de los sobres donde, sin orden ni concierto, los retratos antiguos se agolpan, intentando huir de sus respectivos pasados y nostalgias. Y la incluyo aquí porque no deja de ser el documento excepcional de una lenta destrucción, que nos afecta como las canas o las futuras arrugas en la piel o los nietos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La postal, firmada por Fani y Juanita, relata lo irrelatable de unas vacaciones al borde del paraíso: “Querida Loren, esta es la playa donde nos bañamos a diario, esta es la más bonita de todas”, o lo era; porque la descripción veraniega de estas dos muchachas que vieron el mar por primera vez aquí, cuando los bikinis eran un extranjerismo abyecto; las rubias, seres venidos del más allá y el turismo hacía sus estragos licenciosos intolerables para la bronca moral de los españoles, no hubiera podido darse hoy. ¿Quién podría imaginarse que esta postal es de Benidorm? Por supuesto, antes de que arruinásemos las costas con la militancia del ladrillo, la opulencia sin sentido y el baratillo inhóspito de hoteles verticales. Sorprende porque aún se ve el monte con su monte bajo, y el cielo, aunque a blanco y negro, se insinúa azul entre casas pequeñas, derruidas con el ahínco del zaplanismo y la democracia liberal. Es más: aún en este macilento cartoncito de hace más de cuarenta años, se aprecia el mar, que ya es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien lo ha visto y quien lo ve podría hacerse cruces. Ecologismos aparte, lo peor de todo no han sido los rascacielos de cristal y hormigón, sino el cómo hemos cambiado pensando, sin temor a tropezar con la estulticia, que hoy estamos mejor, aunque seamos menos felices. Un buen amigo mío, Pruden (quien ya tendrá su correspondiente capítulo autobiografiado, subido en un burro y perseguido por cabritas), afirma con el gracejo del andaluz sabio y buen observador: “El urbanismo es la política sensorial de la que se carece”. Y él, que yo sepa, jamás estuvo aquí, ni fue testigo tampoco de cómo Fani y Juanita chapoteaban en el mar aquel, durante el caluroso verano de 1961. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2759787688627766867?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2759787688627766867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2759787688627766867' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2759787688627766867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2759787688627766867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/03/autobiografa-xvi-benidorm-1961.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ReywwqFpWgI/AAAAAAAAAEU/dIUr7g4reZs/s72-c/Benidorm+1961.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6349646975353849544</id><published>2007-03-04T00:41:00.000Z</published><updated>2007-03-04T00:58:50.893Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XV) - Desde 1900&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5037864338759839026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 235px; CURSOR: hand; HEIGHT: 354px; TEXT-ALIGN: center" height="340" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ReoW7KJjbTI/AAAAAAAAAEI/9fZHPwNvVhg/s320/Miguel+del+Valle+(padre+tita+Paca).jpg" width="214" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familia Valle Bascón)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta otra fotografía ha llegado hasta mí por casualidad, desde las lejanas tierras donde se matizan los atardeceres entre tonos malva, sembrados de olivos en hileras interminables. Interminables como si fuesen metáfora del tiempo en que se hicieron esta y otras fotos, allá por el 1900, o incluso antes, por las tierras del secano perenne y el polvo agrio que huele a trabajo por el lejío, entre las eras esforzadas y los cortijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El protagonista, solamente familiar mío en lo humano, pero distanciado de mí por kilómetros y kilómetros y por la sangre, cumplía sus obligaciones con las quintas y echaba de menos a su novia, a quien dedica en el reverso de esta fotografía hecha postal las hermosas palabras del cariño distanciado. Cronologías aparte, cumple aquí con su ejercicio de testigo de los años en que se perdió Cuba, de los años en que aún Alfonso XIII malgobernaba un país al borde de la guerra: todo ignorado, todo arrastrado con las mismas tempestades que ciegan a los hombres y sus cosechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posa como un aristócrata, como un general (purito en mano y con el bigote hirsuto y engomado, decimonónico con su pantalón a rayas, sus botas viejas y su quepis lustroso), pero no es más que sólo un hombre más aparentando buena hombría y hechura a su prometida, aquella que trabajó en el campo y que luego sería madre de la más querida de las tías de una muchacha que se bañaba en un barreño al sol, cuando pequeña, y quien también siguió trabajando en las eras como una maldición bíblica y sospechada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este retrato, conservado con el esmero de quien todo lo guarda creyendo que conserva un fragmento de alma cada objeto, viaja saltando desde la vieja infantería a nuestros días de borroso humo y cambio climático. Sin saber, tampoco, don Miguel que forma parte de los fantasmas que se llaman recuerdo si agravio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6349646975353849544?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6349646975353849544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6349646975353849544' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6349646975353849544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6349646975353849544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/03/autobiografa-xv-desde-1900-fotografa.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ReoW7KJjbTI/AAAAAAAAAEI/9fZHPwNvVhg/s72-c/Miguel+del+Valle+(padre+tita+Paca).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-115128952585139879</id><published>2007-02-25T22:19:00.000Z</published><updated>2007-02-25T22:29:10.305Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XIV) - Lavapiés o el cuarto mundo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5035600715928316466" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 205px; CURSOR: hand; HEIGHT: 276px; TEXT-ALIGN: center" height="276" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ReIMK9-cKjI/AAAAAAAAADk/Sm8i9csE4Pw/s320/foto+lavapies+tias.jpg" width="198" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es imposible pensar que el tiempo no pasa: imposible en las personas, en sus trajes, en sus zapatos, en la inocencia que se pierde igual que transcurren los días, sin apenas darnos cuenta. Pero el tiempo permanece anclado, sin saber muy bien por qué, en las aceras que pisamos y en los adoquines que pueblan las ciudades todavía. Este retrato (ambas tías mías, primas de mi madre, de orígenes tan humildes como rurales, lejanamente distanciadas por cómo las arrastraría la vida a cada una de ellas) se hizo en Lavapiés, adonde llegaron todos los que tuvieron que venirse hasta Madrid en busca del sustento y la esperanza: emigrantes, hijos de emigrantes y emigrados desde la misma felicidad que un día pretendieron, exactamente como hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que si uno pasea por aquí, calle de la Fe o del Ave María, Calvario o Tres Peces, tiene la sensación extraña de la orfandad heredada, del exilio obligado por la pobreza de siglos, esa que parece haber pertenecido siempre a los mismos. El barrio sigue sucio, y quien lo conoció antaño recuerda los corrillos a las puertas de los viejos portales enmohecidos y a las costureras que volvían a sus habitaciones alquiladas en la sagrada hora del regreso hernandiano. Así era entonces la vida de quien tuvo que venirse a Madrid con la habilidad de su costura o de otros oficios en busca de los cuscurros de pan que allá, en la llanura espesa de la Mancha, resultaba difícil hallar si no era con el trabajo del campo seco y otros sudores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentan también que el domingo Lavapiés y el Rastro eran un hervidero de niñas de pueblo. Ruralidad visitando Madrid, sus churrerías, y pagando el vino fresco de las bodegas agrias de Cuchilleros junto a los novios, encorbatados en el intento de ocultar la modestia de sus trabajos. No ha pasado el tiempo por este barrio, aunque hayan pasado por él generaciones de hombres sin historia o sin apariencia de recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo es diferente, afirma quien vivió aquí en los años amargos de la paz impuesta a golpe de fusil. Quizás porque es imposible pensar que el tiempo no pasa. O porque, sin más, los serenos han desaparecido de Madrid y las muchachas de pueblo se han convertido en el cuarto mundo de este presente también en blanco y negro. El silencioso cuarto mundo de la miseria importada y extranjera, que nos mira con mutismo nuestra opulencia sin raíces. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-115128952585139879?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/115128952585139879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=115128952585139879' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/115128952585139879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/115128952585139879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/02/autobiografa-xiv-lavapis-o-el-cuarto.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ReIMK9-cKjI/AAAAAAAAADk/Sm8i9csE4Pw/s72-c/foto+lavapies+tias.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-1695433593115550500</id><published>2007-02-22T22:41:00.000Z</published><updated>2007-02-28T22:31:21.893Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='d.- Páginas en verso'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;CUMPLEVIDAS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#3333ff;"&gt;(a Sofía, pequeñísima)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5036713241513215954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ReYAAevmx9I/AAAAAAAAAD8/PMhmWhtMq2Q/s320/DSCF2409.JPG" border="0" /&gt; &lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: África Salces)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Este día diminuto, microscópico,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;veintidós del dos, resulta ser tu cumplevidas,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;el primer día en que verás&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;árboles y atomóviles ciudad arriba. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Este día y no otro, marcado en los calendarios, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;minúsculos igual que tú, señalados, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;empezarás a reconocer, ojos abiertos, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;la luz del mundo con sus noches y todo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Resulta que nos has visitado para siempre,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;después de tanto tiempo, como siempre&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;desde el extraño trayecto del no existir&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;(o sólo a medias). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Y hoy, en tu llegada de primer viaje, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;traerás en tu maleta un cielo sembrado de cipreses,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;o amapolas rojas y sencillas (¿quién lo sabe?). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Bienvenida, solamente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-1695433593115550500?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/1695433593115550500/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=1695433593115550500' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1695433593115550500'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1695433593115550500'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/02/cumplevidas-sofa-pequesima-este-da.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/ReYAAevmx9I/AAAAAAAAAD8/PMhmWhtMq2Q/s72-c/DSCF2409.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-1486544973343451072</id><published>2007-02-14T21:31:00.000Z</published><updated>2007-02-14T22:39:05.273Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XIII) - El algodón dulce&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5031506150706428482" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RdOAL54MukI/AAAAAAAAADM/oNDVJIr1oEo/s320/todos+los+primos+de+mi+madre.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Están vestidos de domingo y no pueden evitar lo rural en sus vestimentas, porque forman aún parte del pueblo, llano y ocre, horizontal y honesto. Quien lo dude que observe el rostro de él, de mi tío Luis, curtido en la quincena de sus años, anciano desde su primera juventud y dotado de unas manos recias y fuertes como pocas, porque el campo, dicen, ennoblece a los hombres, como los agota con la misma lentitud de los arados de bueyes y los trillos que giraban sobre sí, tirados por un mulo famélico, en que mi madre se subía para pasar la tarde y terminaba mareada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tío Luis no pensaba en esta foto que enviudaría por culpa de una leucemia; porque las enfermedades son como los dobleces de esta fotografía: vienen con el azar del tiempo, no atienden a otro plan que al de segar sin razón la felicidad. Y aunque doblada, esta vieja foto no siega la sonrisa ni la inocencia de los muchachos jóvenes que se ponían bonitos para ir de romería o para posar con esta sencillez inocente (de arado, de col, de vareo y acequia) ante el fotógrafo que los inmortalizó en este pequeño recuerdo malogrado. Son felices, incluso hoy, porque dicen casi todos ellos, mi madre también, que aquellos años de simples fueron hermosos. Pero de eso yo no me acuerdo, si no es imaginándomelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo, las herencias se transmiten como los besos, de boca en boca. Cuenta, me cuenta, sólo a mí, desde el teléfono o chispeando de sonrisa si me lo dice en persona, que salían en grupo al baile. Y había pasodobles en medio de la plaza, que resonaban ya a antiguos entre las callejas de Mora, polvorienta y machadiana, triste y española, como siempre ha sido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así eran los muchachos más jóvenes: aquel futuro inmediato que esperaban el campo y sus olivos, o las ciudades. Aunque parezcan ancianos, aunque no lo hayan dejado de ser en la apariencia demorada de sus rostros, eran tan jóvenes como yo, mucho más jóvenes que yo. Y no había otra diversión que la feria y el algodón dulce, por ingenua que sea la golosina que mi madre no terminaba de comprar, aunque la desease con ahínco, por no cambiar la única peseta de su monedero, y que bien hubiera podido utilizar mi abuela en otros menesteres de útil supervivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás fuese la amistad entrelazada de sus brazos, la que los ha sostenido en el viaje de la memoria. Y no faltan los recuerdos comunes: porque aunque hayan cumplido casi todos los setenta años, alguno ha renovado el amor, y otras mantienen entre nietas y nietos recientes la juventud tardía que no tuvieron. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-1486544973343451072?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/1486544973343451072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=1486544973343451072' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1486544973343451072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1486544973343451072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/02/autobiografa-xiii-el-algodn-dulce.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RdOAL54MukI/AAAAAAAAADM/oNDVJIr1oEo/s72-c/todos+los+primos+de+mi+madre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-5742951635848623109</id><published>2007-02-07T21:16:00.000Z</published><updated>2007-02-09T23:57:52.087Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XII) - Luz&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5028909944160974194" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RcpG8y0k9XI/AAAAAAAAADA/pQKPud3Zc7s/s320/t%C3%ADa+luz+retrato.jpg" border="0" /&gt; &lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Nadie lo diría, pero esta muchacha, sobre la que el tiempo ha hecho los estragos propios de su condición de irremediable condena, es hija de pastores y de una honrada humildad rural y antigua. Después se casaría con un honesto churrero y tendría hijos, tres, que han conservado también en sus facciones los rasgos angulosos de su cara, de su nariz inconfundible y la misma mirada apacible de la gente tranquila. Nadie lo diría, pero también nació entre los rojizos terrones de las eras sembradas de olivos, como mi madre, de quien es prima y a quien dedica en el reverso de este retrato con su caligrafía temblorosa esta fotografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un gesto amoroso y casi nostálgico entre estos amarillentos colores y sus sombras. Resulta bella; una belleza semejante a la de Dietrich o a la de Greta Garbo, guardando las distancias geográficas, quizás porque la belleza resulta un don que inexplicablemente no conoce diferencias entre clases: Sara Montiel, cuando su juventud aún se vislumbraba en el blanco y negro de los fotogramas de entonces. Tienen en común todas ellas la armonía de sus rostros, la mirada cadenciosa de una sensualidad inevitable y su pose elegante y espontánea, que ni siquiera la pobreza pudo enmascarar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo quien dijo que la belleza era un afán de perfección, pero es posible que le faltase definir qué es lo perfecto, si acaso lo perfecto puede ser también rural y comer garbanzos con el garboso ahínco con que se devoran después de una dura jornada de trabajo. Así de real y cruda resulta también la belleza, aunque ninguna de aquellas actrices, que sufrieron la censura en sus escotes, luciesen collarcitos de perlas de mentira, como Luz (claridad, alborada, sol), que no hizo ostentación nada más que de su cariño por nosotros, su familia; y no sólo en el espacio, sino también en el tiempo mismo, entre aquellos que ya han desaparecido diluidos en el misterio de la muerte, tan impostor como el maquillaje de las mujeres que pretenden ser hermosas sin serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más se podría decir de este retrato aparecido como una grata sorpresa entre otras fotografías. Su valor no tiene fundamento antropológico alguno, más allá de mostrar que lo bello también existía muchos años atrás, y que el juicio estético, aunque cambiante, tiene una permanencia extraña que supera incluso a la de los recuerdos. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(A Jaime, lector impaciente y amigo)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-5742951635848623109?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/5742951635848623109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=5742951635848623109' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5742951635848623109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/5742951635848623109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/02/autobiografa-xii-luz-fotografa-archivo.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RcpG8y0k9XI/AAAAAAAAADA/pQKPud3Zc7s/s72-c/t%C3%ADa+luz+retrato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6493717824260101098</id><published>2007-01-29T20:40:00.000Z</published><updated>2007-01-29T21:01:42.309Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (XI) - El tintineo de los tranvías&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5025558500211602290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 261px; TEXT-ALIGN: center" height="261" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Rb5e1FMOs3I/AAAAAAAAACk/qmgF6sPYWVo/s320/mi+padre+con+amigos+sin+corbata.jpg" width="160" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Era imprescindible llevar traje, porque estiliza, porque le hace a uno más alto, porque los hombres que son como deben ser lo llevan, y por otras muchas razones que, mi abuela, la madre de mi padre, era capaz de dar en una inagotable retahíla. Es posible que fuese imprescindible, efectivamente, llevar traje en las tardes del domingo en que los muchachos salen a pasear por el Retiro, a pelear a hembras. Pero mi padre, rebelde y pillo, educado en un bar donde a los niños les enseñaban las letras, y fugado después del colegio cuando fue obligado a levantar el brazo en el patio de recreo, jamás quiso ponerse corbata. Traje sí, pero corbata no, salvo en las ocasiones más excepcionales. Quizás porque la corbata tenía para aquel muchacho una connotación exclusivista (él jamás lo hubiera dicho en estos términos) que no soportaba. Incluso hoy, afirma: “albañil y con corbata, chundalata”. O sea, que nada de nada, que no hubo forma de que Jesulín se pusiese como dios manda. Ni entonces, ni ahora, que es más bien desastroso si no es por su mujer que le indica qué debe ponerse en cada caso y qué jersey está ya invadido de esas diminutas pelotitas que le salen a la lana por el uso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta fotografía, tomada en plena primavera del año 1958, mi padre contaba treinta años y algún botón desabrochado de su camisa. Nada más. Recuerda a sus amigos del barrio, con esos memorables pantalones pesqueros del más espigado, paseando con él por no sabe dónde, sobre los raíles del tranvía que se aleja ruidoso tras ellos. Sería una simpleza afirmar, tras haber narrado su aversión a esa prenda inútil, que mi padre es el que camina con la camisa abierta. Tiene en ese retrato mi misma edad de hoy, pero apenas se asemejan los mundos en que vivimos compartiendo algún rato. Porque ya en Madrid no hay tranvías, y ni siquiera se pasea por la ciudad, aunque las primaveras sigan siendo igual de calurosas y casi veraniegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco sabe quién le hizo la fotografía, porque la memoria aunque tienda a dilatarse, llega el momento en que no da más de sí y a cierta edad empieza a contraerse, como dicen los físicos que un día quizás haga el universo. Pero la suerte es poder contemplarlo como era hace cincuenta años objetivamente: es decir, tal y como le vieron a través del objetivo de la vieja cámara que captó su sonrisa y su amistad de tiempos pretéritos. No tiene demasiado garbo al caminar, igual que yo, aunque ha ganado con su bastón y su gorrita cierto aire si no de elegancia sí de cierta satisfacción por la vida. Es así como puede vérsele por la calle o jugando al mus en su club de ancianos, con los que discute todavía como si en Madrid tintineasen los tranvías por las calles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6493717824260101098?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6493717824260101098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6493717824260101098' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6493717824260101098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6493717824260101098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/01/autobiografa-xi-el-tintineo-de-los.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Rb5e1FMOs3I/AAAAAAAAACk/qmgF6sPYWVo/s72-c/mi+padre+con+amigos+sin+corbata.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-3071476301908434224</id><published>2007-01-25T23:58:00.000Z</published><updated>2007-01-26T00:07:55.257Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (X) - Con el pelo rocogido&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5024122963227489106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RblFN1MOs1I/AAAAAAAAACQ/2MsMO0M7vgk/s320/abuela+y+t%C3%ADa+raimunda,+con+hijas.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografías: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Son dos fotos pero parecen una sola. Rescatadas por quien sabía que existían, han llegado hasta mí como del viaje extraño de un recuerdo lejanísimo, pero que no he vivido (como las demás imágenes). A la izquierda, mi abuela de treinta años sonríe con su hija de tan sólo uno. Alguien les sonrojó las mejillas, coloreando sus rostros por aquel entonces, cuando las fotografías a color ni siquiera eran un sueño. Quizás para rescatarlas del vacío cromatismo que lucen y añadir la vida que debían tener los rostros infantiles en aquel año treinta y siete, a pesar de todo. La otra mujer es mi tía Raimunda, mi tía “Mo”, porque nunca dejó de tener ciertos rasgos que yo, precoz observador, juzgué como simiescos. Ella posa también con sus dos hijas, que después, como mi madre, llevarían la honradez de la orfandad hasta el mismo día en que escribo lentamente este maniatado recuerdo ajeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo, el cariño de las madres, sus sonrisas, el blanco impoluto de sus trajes, los cuidadosos peinados de las niñas (mi madre, mi tía Luz y mi tía Preferida) asaltan al espectador que contempla esta foto como si de un atraco se tratase: robando del presente apenas un instante con el sabor añejo de los libros antiguos. Años después vendrían los domingos al sol, al borde de octubre, que intercalé saltando en el tiempo, con la licencia con que salta la memoria de un lugar a otro. Y mucho tiempo más tarde, el recuerdo vivo de la abuela y la tía abuela, llenas de arrugas pero siempre con el pelo tan recogido y bien peinado como si estuviesen preparadas para hacerse de nuevo esta fotografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cinco personajes femeninos de estos viejos retratos parecen sobrevivir a un vendaval inexplicable. Miro a mi abuela todavía corriendo por la noche entre las calles de su pueblo (el que yo nunca tuve), en busca de su marido, que se demoraba en la asamblea de la Casa del Pueblo. Y diciéndole: Pablo, vámonos, que no te metas en líos, que vete tú a saber cómo va a terminar todo esto. Y a mi tía Mo, subiéndose en lo alto de un cerro para que Nemesio la viese desde detrás de los barrotes. Y después él escribirle un poema con rimas sencillas, que ella, en cada acto (cumpleaños, bautizo o comida improvisada) recitaba con sus ojos llorosos, pequeños y hundidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo, la ancianidad ni siquiera exculpa a las buenas personas, aunque no avejente los sentimientos: ellas, si vivieran aún, lo sabrían explicar mucho mejor. Se agolpan los recuerdos inevitables. Últimamente, casi ni se levantaba de la cama: la artrosis, los medicamentos, la vejez que huele a vejez. Ese olor lo tengo impreso yo qué sé dónde. Por lo demás, sobreviven las fotografías que nos traen vidas irreconocibles. Ellas lo comentan aún: porque ambas hermanas decidieron enterrarse juntas por expreso deseo mutuo. Y yo sé, aunque no pueda demostrarlo, que siguen contándose sus cosas de abuelas prematuras, de viudas ocasionales y de hermanas fotografiadas a la par con sus niñas. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-3071476301908434224?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/3071476301908434224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=3071476301908434224' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3071476301908434224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/3071476301908434224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/01/autobiografa-x-con-el-pelo-rocogido.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RblFN1MOs1I/AAAAAAAAACQ/2MsMO0M7vgk/s72-c/abuela+y+t%C3%ADa+raimunda,+con+hijas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-481358764525182867</id><published>2007-01-16T21:11:00.000Z</published><updated>2007-01-16T21:19:42.346Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (IX) - Anarquismo y albañilería.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5020739293671576434" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 187px; CURSOR: hand; HEIGHT: 225px; TEXT-ALIGN: center" height="223" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Ra0_yV0j03I/AAAAAAAAACE/4NbCanNdvNg/s320/abuelo+Enrique+foto+cnt.jpg" width="188" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;No era cierto que no hubiese sobrevivido a los vendavales del tiempo ni una sola fotografía del abuelo Enrique, como afirmé. Alguien que lo leyó indagó entre los cajones roídos por el tiempo, y encontró esta otra fotografía que ahora se salva, gris humo, del olvido. Y me dijo más: alguien con amor de nieto, de hijo, de esposa (¿quién sabe quién?) la despegó cuidadosamente del carné en que lucía mi abuelo su densísimo bigote decimonónico, casi aristocrático. Y aquel cartón en que figuraban su nombre y su fotografía (apellidos del norte, de cristiano viejo, se decía un siglo atrás) no era otro que el viejo carné de la CNT, posiblemente lanzado, después, al vientre de una estufa para no comprometer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue albañil, como su hijo Jesulín, y su amplia estirpe de hermanos queda tristemente inacabada, porque no todos viven, aunque de ellos sí se hayan preservado fotografías con sonrisas y sorna. Fue maestro de ladrillos y aquella maestría se manifiesta en la plaza de toros de las Ventas, porque en ella, sin ser torero, regó de sudor la arena, construyéndola. Eran los años de la dictadura, pero no los de la reciente, sino otras dictaduras más lejanas (1920, ochenta años atrás), de la que nadie ya se acuerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anarquismo y albañilería. Así podríamos resumir su vida, para quien el esfuerzo de siglos se adhirió a las pieles curtidas de sus hijos. Así, sólo así: abolición, huelga, manifestación y pan. Éstos son los genes heredados, si acaso pasan de padres a hijos y a nietos cosas tales como la libertad o el amor libre. Aunque, sin duda, el talento entre espuertas y llanas, cortafríos y yeso blanco, sí debe transmitirse por la sangre, pese a que quien suscribe esto ni siquiera diferencie el cemento de la grava. Recuérdese: la tierra es para quien la trabaja, aunque la tierra no nos pertenezca. Ni siquiera apenas es nuestra, en ocasiones, la memoria. Libertad, decían los parias industriales, que se llama lo que crece entre en las fábricas de las ciudades moribundas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-481358764525182867?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/481358764525182867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=481358764525182867' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/481358764525182867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/481358764525182867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/01/autobiografa-ix-anarquismo-y-albailera.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/Ra0_yV0j03I/AAAAAAAAACE/4NbCanNdvNg/s72-c/abuelo+Enrique+foto+cnt.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-7598784214230596494</id><published>2007-01-10T19:59:00.000Z</published><updated>2007-01-10T21:04:44.567Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (VIII) - Las patatas y el quif.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5018505581732712866" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RaVQPMZ-UaI/AAAAAAAAAB4/YlbtE_khNJE/s320/foto+mili+de+mi+padre.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Están pelando patatas. Debió ser aquel sustento, hortelano y humilde, la recompensa por los servicios prestados a la patria. Corría el año 46 cuando esta foto quedó preñada en la memoria, como una ironía que le pertenece ya a los libros de historia. Entonces, la mili era ver el mar, aprender a conducir un camión o morirse en Marruecos de calor y de piojos. Se saludaba aún brazo en alto y había patatas a diario, en la comida y en la cena: estipendio indispensable para la raza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parezco yo, pero no lo soy; y aunque ni dos gotas de agua hubieran podido asemejarse tanto, quien esboza la sonrisa pícara, el segundo por la izquierda, es mi padre, que dejó Madrid para montar en barco, para bañarse en la playa, para reconocer el olor intenso del quif y para no querer volver nunca más. Él lo rememora como una hazaña que le marcó; yo, como la anécdota de lo que pudo ser pero no fue, cuando mi madre me dijo que me negase a hacer la mili porque me habían pagado estudios para no servir a nadie, ni siquiera a la patria, que nunca se preocupó de si yo había tenido pantalones que ponerme. Por eso y no por la lejana época en que se hizo esta vieja fotografía es por lo que yo nunca podía haber estado allí, uniformado con tres tallas más grandes y con un hambre que se olvidaba porque sobraba la sangre, dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron diecinueve meses sin pasar por su casa, sin ver a hermanos ni a conocidos. Diecinueve meses lejanos mientras Europa entera se reconstruía y estaban recientes los juicios de Nuremberg, de los que algunos dictadores se libraron pese a todo, aduciendo que aquí se regalaban las patatas para fortalecer el espíritu del nosequé, a quienes de otro modo se hubieran muerto de hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien aún dice que servir a la patria fortalece el cuerpo y la mente. Entonces sólo sirvió para fortalecer las necesidades del hombre, porque permitió a muchos disfrutar del intenso azul oceánico, aunque no fuesen poetas o ni siquiera supieran escribir las letras de corrido. Pese a todo, lo que más favorecieron, cuenta mi padre, aquellos meses de entreno, trinchera, chinches y polvo, fue el dominio de la peladura, porque cuanto más fuese la cantidad carnosa del tubérculo adherida a las mondas, menos se comía. Éste fue su razonamiento (y su racionamiento).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-7598784214230596494?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/7598784214230596494/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=7598784214230596494' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/7598784214230596494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/7598784214230596494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/01/autobiografa-viii-el-razonamiento-y-el.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RaVQPMZ-UaI/AAAAAAAAAB4/YlbtE_khNJE/s72-c/foto+mili+de+mi+padre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-362194159991538000</id><published>2007-01-05T21:38:00.000Z</published><updated>2007-01-12T23:53:15.309Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (VII) - Ladrillos en hilera&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5016666105308406642" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 348px; CURSOR: hand; HEIGHT: 178px; TEXT-ALIGN: center" height="193" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RZ7HPkumY3I/AAAAAAAAABs/Gygb_geiLqc/s320/los+ni%C3%B1os+de+la+cibeles.jpg" width="412" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo fotográfico de la Agencia EFE)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Dice él, mi padre, que éste es uno de los primeros recuerdos que almacena en el desorden de su memoria. Recuerdo del silbido agrio de los morteros y el bufido de los aviones. Y después, un día, sin saber muy bien cómo, se encaramó con muchos otros niños en lo alto de la Cibeles para celebrar, por fin, que la guerra había acabado. Uno de estos críos es Jesusín, el más escuchimizado de todos, el más pequeñito: el mismo que ya sabía contar porque le enseñaron en un tejar, poniendo en hilera ladrillos para secarse al sol. Aunque después vinieron otros empleos, es posible que con más maestría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece aún que ve las imágenes sucesivas de la historia: el acarreo de las madres con sus camadas a esconderse en el metro, las sirenas y a la abuela Luisa (su madre, de la que tomo el monosílabo de mi nombre) trajinando de aquí para allá para alimentar casi a una decena de bocas con la suya. Y sin embargo, mi padre se ríe, carcajea con su cara de pillín, de lazarillo contando cómo las manadas de niños que no evacuaron a Valencia, porque ni siquiera el auxilio llegó a todos, llenaron la ciudad, como saliendo de sus agujeros para subirse a la diosa tapada por si las bombas. Seguro que es el más bajito, porque nunca ha sido demasiado espigado ni robusto, como su padre, recio y de bigote ancho, del cual ni una foto conserva, aunque la de su hijo, ésta suya, sea bien conocida por el gran público. Quizás lleve un abrigo marrón oscuro, porque aunque algo de primavera se asomaba entre adoquines y sacos de arena, él cuenta que hacía frío, que aún el tiempo no se había entibiado como luego vendría, que andaba revolucionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignoraba las causas, las conspiraciones, qué era acaso la quinta columna ni una quintaesencia, porque no había estipendios para todos sus hermanos. Pero aquel día pensó que todo había cambiado y que el mundo sería otro (con la inocencia de sus diez años), y qué razón tendría, sin duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, los tiempos revueltos nunca lo fueron con huevos, afirma feliz, porque ha dejado aparcada en la cuneta la desgracia. Y aunque le falla la memoria y el oído, se obstina en hablar del ruido lejano de los aviones que se acercaban poco a poco, en formación, musitando los insultos lógicos de las batallas que se perdieron. No hubo más, por más que busco, de su infancia. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-362194159991538000?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/362194159991538000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=362194159991538000' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/362194159991538000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/362194159991538000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/01/autobiografa-vii-ladrillos-en-hilera.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RZ7HPkumY3I/AAAAAAAAABs/Gygb_geiLqc/s72-c/los+ni%C3%B1os+de+la+cibeles.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-4401402012470875828</id><published>2007-01-02T20:06:00.000Z</published><updated>2007-01-12T23:55:55.942Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (VI) - Al borde de octubre&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5015527486627139234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RZq7rPmeTqI/AAAAAAAAABg/qfnCssxp_9k/s320/Loren+y+sus+primas.jpg" border="0" /&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;De esta imagen, recompuesta como tantas otras, tampoco fui testigo. Pero mi madre la recuerda, con sus primas a cada lado, como el resumen de una época que apenas con dos palabras se pudiera describir. Era el tiempo lejanísimo en que no había discotecas y los jóvenes se divertían paseando. Así de simple lo sintetiza ella. Ni botellón, ni tecno, ni consumo ni humo, porque no había dinero, y bastaba una tarde soleada sin cine para disfrutar de una pradera. Quizás en las orillas del Jarama o en las del lago de la Casa de Campo, y sonrisas pequeñas, como tímidas, retomando la ilusión por la vida, albergando en silencio la mustia esperanza de crecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es probable que esta instantánea, tomada algún año  después de mil novecientos cincuenta, recree sin pudor un mundo nuevo; el de la felicidad sencilla. Y sonríe muchísimo cuando la ve, expansiva y reviviendo el momento aún, porque aquellos años del Madrid sombrío desperezándose jamás pudo iluminar las vicisitudes de costurera y sirvienta que fueron ella y su madre, mi abuela, en habitación de alquiler con derecho a cocina. Cuenta que tuvieron una casera aficionada más al alcohol que al trabajo, y quejosa con la luz que gastaban, ambas ponían en la rendija que deja la puerta con el suelo un paño de fieltro grueso para poder seguir cosiendo por las noches. Deambularon por otros alquileres de habitación por Lavapiés, entonces el barrio de los que llegaron con la alforja llena de necesidades desde los pueblos más remotos, y habitaron buhardillones inclinados y patios interiores y de vecindad con olor de verduras cocidas. Pero no hay amargura en el recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tres protagonistas han cambiado mucho, acierta a comentarme, para que yo reconstruya mi biografía en blanco y negro, aquella en la que no participé ni siquiera como proyecto futuro. Luz ya ha enviudado, la pobre. Pero tiene hijos, como el resto. Otras han progresado un poco más que yo, afirma. Prefe se casó antes. Y, pese a todo, las tres se dicen felices, como muestran en sus caras agraciadas que ofrecen ese gesto propio de la fineza rural que tenían las costureras en el Madrid de la tardía postguerra y la timidez propia de una edad vacilante, en la que las preguntas estaban prohibidas (por las convincentes razones de la política).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus blusas hasta el cuello, sus faldas por debajo de las rodillas y sus peinados saltan del propio retrato, del que también ignoramos su autor, para hacernos retroceder casi un siglo (o más). Sencillamente, para observarnos con la distancia que nos hace diferentes a ellas. Hijos lejanos, se diría. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Prefe y Loren miran a la cámara preocupadas por salir sonriendo; Luz posa casi como una actriz de cine, girando un poquito la cabeza. Estaba a punto de aparecer el otoño, con sus hojas esparcidas, pero aún el calor entibiaba la tarde. Aquellos grados de más, al borde de octubre, también fueron fotografiados con ternura. Y sin saberlo su fotógrafo han dejado la huella imborrable en este retrato rescatado igual que otros del olvido.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-4401402012470875828?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/4401402012470875828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=4401402012470875828' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4401402012470875828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4401402012470875828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2007/01/autobiografa-vi-al-borde-de-octubre.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RZq7rPmeTqI/AAAAAAAAABg/qfnCssxp_9k/s72-c/Loren+y+sus+primas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-8789072977349855948</id><published>2006-12-26T18:56:00.000Z</published><updated>2007-01-03T18:20:08.071Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (V) - El tintero perdido&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5012912562760591922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RZFxapFwKjI/AAAAAAAAABU/12cC2sFA4gg/s320/mi+madre+peque%C3%B1a.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Debo confesar que resulta difícil explicar quién es la protagonista de esta fotografía, porque si aún los rasgos de su cara y su media sonrisa la identifican, se conservan intactos sesenta años después, no puedo imaginármela con aquel vestido de lunarcitos blancos y fondo negro, ni con ese lazo que, según recuerda, le apretó en exceso su madre, mi abuela, para que en este minúsculo retrato luciese bien la niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Da la impresión de que su imagen ha cambiado mucho más que para el resto del mundo desde entonces. Y su delgadez, edulcorada por sus ojillos pequeños y vivos, igual que hoy, parece tan desgastada como las vidas que se consumen en los dobleces azarosos de estas fotografías viejas. Ella no sabe cuándo se la hicieron, ni siquiera los años que tenía, pero sabe que fue después del cuarenta y dos, uno o dos años después de que su padre extendiese sobre un ceporro un pañuelo para que no ensuciase su trajecito malva, aquel día que fue a visitarlo. Cuenta, además, que en esa ocasión su padre le regaló un tintero con dos pajaritos, tallados en una raíz de olivo, que, al igual que tantos otros objetos del pasado, se ha perdido con el ir y venir de los tiempos y las gentes, sin que hayan perdido para mí intensidad en las emociones que transmiten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonríe, sigue sonriendo como entonces, de eso no cabe duda alguna. Y sólo su peinado ha cambiado, y el color de su pelo, que es el mío, exactamente el mío, dicen. Ahora encubre las canas, como secretos, con el extraño tinte de la coquetería que traen consigo la adolescencia y la edad tardía de las últimas pasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco tiempo después, aparcada la escuela en sus reglas básicas y sosteniendo en sus rodillas una vieja máquina de coser, el único equipaje, tomó el tren que la traería a la ciudad, porque era necesario el olvido para seguir viviendo. Abandonó la timidez que parece traslucirse de esta imagen y su infancia la heredamos en gestos, en mohínes que repetimos cuando tuvimos su edad, como si los padres no sólo imprimiesen en sus hijos un rostro o gestos, sino también estados de ánimo que atraviesan la atmósfera de los años y los recuerdos. Muchos de esos sobresalen de entre el resto, y tocan el alma con sus dos manos, como si nos atrapasen a todos en una misma trampa, más allá incluso de nuestra infancia, de nuestras horas de fiebre cuando niños y tosferina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Añado a su semblanza, su mala caligrafía y las palabras que se le agolpan cuando echa la vista atrás para recordar las tardes jugando con alfileres que escondía en montones de arena. Recuerda las decepciones de lavar el rostro a sus muñecas de cartón y otras muchas cosas más, que estarán junto al tintero de pajaritos azules. Por eso, procuro ordenar yo la lucidez extraña que se le enreda cuando piensa utilizando verbos en pasado, por si en algún momento se nos olvida el lugar de donde vinimos y un día de estos no tenemos quien lo narre, y se queden sin remedio en el tintero las últimas emociones transmitidas con algo de nostalgia, pero sin tristeza. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-8789072977349855948?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/8789072977349855948/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=8789072977349855948' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8789072977349855948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/8789072977349855948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2006/12/autobiografa-v-el-tintero-perdido.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RZFxapFwKjI/AAAAAAAAABU/12cC2sFA4gg/s72-c/mi+madre+peque%C3%B1a.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-9032490436250235501</id><published>2006-12-25T04:21:00.000Z</published><updated>2007-01-03T18:20:40.300Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (IV) - Los cipreses&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5012316459954612770" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="290" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RY9TQ5FwKiI/AAAAAAAAABI/IviZ8O7wtgA/s320/abuelo+Pablo.jpg" width="178" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ésta es una de las pocas fotografías que se han conservado del abuelo, alto como un ciprés y tan centenario como los que pueblan, ascendentes, los cementerios con las paredes encaladas. Luce el luto paterno y mira al fotógrafo con una obstinación que pareciera traspasar la grisura intensa de su propio retrato. Duelen los años desde entonces, desde el día en que estrenó botines y traje para la ocasión, y quizás no pudo volver a ponérselos, porque aquéllos fueron los tiempos confusos que han anidado en la memoria sólo de unos pocos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se subió al camión como voluntario, nadie debió de explicarle detenidamente cuáles podrían ser las consecuencias, aunque dicen que tampoco se las quiso plantear porque el futuro que atisbaba desde esta fotografía, con sus ojos verdes de pobladas cejas, apenas dejaba lugar a dudas: el pan de su reciente hija, el trabajo de los años desbrozando amarguras o el silencio de los débiles. Sí, parecen ideales, pero es que entonces las guerras aún no eran preventivas, sino que se desdoblaban como desdichas que, superadas, trajesen consigo amor, paz, trabajo, pan, sosiego; en resumen, utopías sacadas de quién sabe que otras necesidades del alma. Porque, aunque no tenía dinero, tenía alma, profunda como una sima, extensa, amplia, difusa, que aquí aparece sostenida levemente, como el cigarrillo en su mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, vendrían los consabidos calabozos y su consiguiente delgadez de caldos mal cocidos. Y así tres años más después de la guerra, meses de humedad injusta agarrada a los huesos y a las paredes. Y a nuestra familia, que se revuelve tibiamente, a veces con ternura y otras con tristeza, cabalgando entre el recuerdo de estas fotografías, hechas jirones por la historia. Cuando lo mataron, en las mismas tapias por donde asoman todavía los cipreses, su mujer no fue a recoger sus objetos personales: apenas dejó ropa, viudedad y el triste vacío que heredó su huérfana. Dicen que se escuchó, después de los disparos, un solo silencio: el silencio mismo, en medio de la noche, al relente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-9032490436250235501?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/9032490436250235501/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=9032490436250235501' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/9032490436250235501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/9032490436250235501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2006/12/autobiografa-iv-los-cipreses-fotografa.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RY9TQ5FwKiI/AAAAAAAAABI/IviZ8O7wtgA/s72-c/abuelo+Pablo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6168887111557548203</id><published>2006-12-18T21:28:00.000Z</published><updated>2007-01-03T18:21:05.152Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;AUTOBIOGRAFÍA (III) - La bisabuela Lorenza&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5009982394337339922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RYcIcZFwKhI/AAAAAAAAAA8/FHhhpfwkKu4/s320/bisabuela.jpg" border="0" /&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hay algo misterioso en este rostro, que sin embargo es familiar. Tiene aspecto de pretérito secreto y una mirada que quizás pueda sobrevolar aún sobre nosotros para escrutarnos con la sabiduría anciana de los años y el silencio de los fantasmas. Su piel da la impresión de haber envejecido igual que la fotografía, oxidada y gris, porque también para ella han pasado los años, aunque sus ojos brillantes y velados por la pátina de una ancianidad añeja no hayan perdido, dicen, ni un gramo de viveza. Su cara, la cara de mi bisabuela, tan irreconocible para mí como milenaria, nos regala la dureza dulce de su mano trabajada en el campo, entre los atardeceres sobrevividos doblando la espalda sobre el arado castellano . Y dicen que aún la ven vagar por las eras de terrones rojizos, como un espectro que deambula intentando confesar su secreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuentan también que murió en silencio, sin terminar de gritar la amargura de tenerse que callar el asesinato de su hijo, de Pablo (nombre que se enreda con mi presente sanguíneo y visceral: abuelo, hermano, sobrina…). Y su nombre, el de ella, único y rural, se propagó en su nieta, en mi madre, como la sombra de una parturienta que hubiera querido desenterrar a su hijo o denunciar su injusticia, aunque no pudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro una vez más esta fotografía: quizás del cincuenta, anterior a las sombras entre las que parió a su prole. Nada da la sensación de que queda en el vacío irremediable de los que se marcharon callados, porque no hubo más entre sus labios que el temor de amar demasiado y no poder decirlo. Y lo peor de todo es que allí tampoco me llega la memoria.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6168887111557548203?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6168887111557548203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6168887111557548203' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6168887111557548203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6168887111557548203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2006/12/autobiografa-iii-la-bisabuela-lorenza.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RYcIcZFwKhI/AAAAAAAAAA8/FHhhpfwkKu4/s72-c/bisabuela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6639751595873389955</id><published>2006-12-16T22:43:00.000Z</published><updated>2007-01-03T18:21:30.317Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (II) - Navidades del 42&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5009261539911281154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RYR41JFwKgI/AAAAAAAAAAw/tDuMYnSlxdM/s320/pastorcillos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Revoluciones aparte, a veces la sonrisa se consigue con un capirote de papel o unas barbas postizas, rescatadas también desde los viejos arcones que sobrevivieron a la guerra y a los días del hambre y la tisis. Dicen que hace muchos años, cuando las bombillas no eran más que una utopía reservada para tiempos mejores, los niños sonreían sin pan, pero sonreían posando para el artista anónimo que hizo esta fotografía, sin saber que mucho tiempo después, alguien los rescataría añadiéndolos a su propia experiencia de recuerdos antiquísimos. Eran los años en los que la tristeza no existía, porque hasta la pena escaseaba. Basta con mirarlos celebrar, con sus caritas modestas y antiguas, el último día de escuela. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Sólo faltó, este día del retrato, la muchachita a la que debo mis orígenes, porque tenía fiebre y no pudo asistir a la escuela. Están sus primos, pero no ella, que acarreaba una calentura que casi se la lleva al otro mundo, porque aquel invierno del 42 hizo tanto frío, tanto dolor, que no sólo su padre fusilado entre las penumbras de las tapias le congeló las manitas, sino también el futuro sosiego; su paz, la nuestra.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;A ella se le agolpan las palabras contándome esto, incluso por teléfono, cuando hablamos. Lo narra con la ternura de su primera persona, de quien describe su propia vida como si fuese otra fotografía que se guarda muy dentro, más allá incluso de la memoria que se puede extraer de un cartoncito cuarteado por el paso de los años y el silencio. Recibía, sigue explicándose casi con nostalgia, un pequeño pez de mazapán en reyes, que su abuela colocaba con el esmero de un tesoro en sus zapatos viejos, los únicos. Y dice que se cantaban villancicos hasta que se terminaba el fuego de la estufa, y la habitación quedaba caldeada. Fuera, mientras tanto, la noche pregonaba con su viento helado un año más de derrota y oprobio, sí, se llama así, aunque ella no use estas palabras, sino otras. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6639751595873389955?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6639751595873389955/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6639751595873389955' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6639751595873389955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6639751595873389955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2006/12/autobiografa-ii-navidades-del-42.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RYR41JFwKgI/AAAAAAAAAAw/tDuMYnSlxdM/s72-c/pastorcillos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-1637098707523549775</id><published>2006-12-14T23:29:00.000Z</published><updated>2007-01-03T18:21:59.339Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='b.- Autobiografía'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;AUTOBIOGRAFÍA (I) - La escuela&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5008530040386908946" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 372px; CURSOR: hand; HEIGHT: 255px; TEXT-ALIGN: center" height="253" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RYHfiRAicxI/AAAAAAAAAAY/q00220GaiKU/s320/maestro+con+ni%C3%B1os+(familia).jpg" width="330" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Fotografía: archivo familiar)&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hay lugares en nuestras biografías a los que no llegan los recuerdos y aparece, de repente, el color sepia de las antiguas fotografías heredadas. Fotografías lejanas que nos han llegado como apariciones que arriban desde hace un siglo o quizás algo más. Y ni siquiera, después de observarlas con la minuciosidad del investigador, uno es capaz de encontrarse allí, ni a sí mismo ni a los lejanos antepasados que las pueblan como sombras, como infancias en barbecho. Desde esta escuela con desconchones, desde el insospechado lugar de este retrato colectivo, partieron un día nadie sabe quiénes en busca de una felicidad vedada, de la que en este mismo instante soy el único partícipe, el heredero legítimo de aquellas búsquedas extraviadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así eran las escuelas en las que aprendieron a leer nuestros abuelos, sus hermanos, los tíos que se hunden sin razón en la memoria convertida en historia, y en ley futura que venga a dignificar por fin el sufrimiento de estos niños que un día tuvieron que ver la guerra sin quererlo. Poco parece importar ya que agoten la seriedad de sus rostros entre el viejo polvo añejo de los cajones cerrados. Siguen percibiéndonos ellos a nosotros también como perdidos en un tiempo que nunca debió existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo aquello, vendrían más fotografías que han congelado la miseria, el trabajo del campo y una turbia heredad de años fingiendo la felicidad, en el indeterminado espacio de un pueblo sumido en el barrizal de su propia pobreza. De aquel lugar abandonado, en medio de mesetas y horizontes delimitados por eriales y de los labriegos obstinados en la rebusca y el vareo, nacimos quienes vemos con desazón el paraíso perdido de nuestros antepasados, aunque también la belleza se exprese en sus miradas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-1637098707523549775?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/1637098707523549775/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=1637098707523549775' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1637098707523549775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/1637098707523549775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2006/12/autobiografa-i-la-escuela-fotografa.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RYHfiRAicxI/AAAAAAAAAAY/q00220GaiKU/s72-c/maestro+con+ni%C3%B1os+(familia).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-4189726025089261453</id><published>2006-12-11T20:57:00.000Z</published><updated>2007-01-03T18:22:48.460Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='d.- Páginas en verso'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;POEMAS POR SI ENTRA EL AIRE (Y AGITA LAS CONCIENCIAS)&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5007381322865002802" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 211px; CURSOR: hand; HEIGHT: 237px; TEXT-ALIGN: center" height="221" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RX3KyGxLSTI/AAAAAAAAAAM/IrgUCOOFqqE/s320/Muesos+Vaticanos8.+Ventana+a+los+jardines+vaticanos+y+reflejo+de+San+Pedro.JPG" width="168" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt; (Fotografía: África Salces)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejadla así, entreabierta,&lt;br /&gt;esta ventana de canícula gris&lt;br /&gt;y verano en ciernes tormentoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O de par en par por si la lluvia&lt;br /&gt;aparece con su aroma&lt;br /&gt;de tierra blanda y empapada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejadla así, dejadla,&lt;br /&gt;no se vaya a impedir&lt;br /&gt;el ruido de sombra con su lluvia&lt;br /&gt;rebotando en los cristales&lt;br /&gt;y no llegue a los rincones tibios&lt;br /&gt;del hombre y su injusticia en uniforme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abierta, así, abierta,&lt;br /&gt;como un pecho que ansía respirar&lt;br /&gt;los campos húmedos&lt;br /&gt;de países lejanos&lt;br /&gt;cuyas geografías se ocultan&lt;br /&gt;por detrás de una arboleda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena, al fin suena,&lt;br /&gt;la lluvia con su terco gemir&lt;br /&gt;en los canalones metálicos&lt;br /&gt;donde resbala como un miércoles&lt;br /&gt;de junio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se escucha su mustio&lt;br /&gt;gotear desde allí, a lo lejos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Acaso se oye avecinarse&lt;br /&gt;en su torrente tibio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subidas las persianas,&lt;br /&gt;descorridas las cortinas&lt;br /&gt;y abiertos los ojos, así de simple,&lt;br /&gt;adolece la lluvia el silencio&lt;br /&gt;de su seca orfandad,&lt;br /&gt;de esas gotas que ni siquiera&lt;br /&gt;limpiarán las conciencias&lt;br /&gt;(y mucho menos las esquinas&lt;br /&gt;orinadas de las calles estrechas).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-4189726025089261453?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/4189726025089261453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=4189726025089261453' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4189726025089261453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/4189726025089261453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2006/12/poemas-por-si-entra-el-aire-y-agita-las.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_yYq6QF17JtQ/RX3KyGxLSTI/AAAAAAAAAAM/IrgUCOOFqqE/s72-c/Muesos+Vaticanos8.+Ventana+a+los+jardines+vaticanos+y+reflejo+de+San+Pedro.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6017412336324730747</id><published>2006-11-28T23:16:00.000Z</published><updated>2007-01-03T18:23:19.478Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='d.- Páginas en verso'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;POEMA SIN DEMASIADA JUSTIFICACIÓN&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/5650/987227806941553/1600/hyde%20park%20a%20blanco%20y%20negro.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 301px; CURSOR: hand; HEIGHT: 271px; TEXT-ALIGN: center" height="259" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/5650/987227806941553/320/hyde%20park%20a%20blanco%20y%20negro.jpg" width="292" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: África Salces)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;No es cierto (quizás no lo sea)&lt;br /&gt;que nada tiende a la verdad como el vacío&lt;br /&gt;o su empeño por ser algo.&lt;br /&gt;Algo como al fin el martes o el domingo&lt;br /&gt;a bajo cero y borrasca&lt;br /&gt;sobre el fino papel&lt;br /&gt;de los periódicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo así como el desconcierto&lt;br /&gt;o el ser sonámbulo o insomne.&lt;br /&gt;Algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es cierto, no lo es,&lt;br /&gt;que sólo quede el silencio&lt;br /&gt;después de la tormenta y el barro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo así como los adoquines&lt;br /&gt;grises&lt;br /&gt;quedarán (intuyo)&lt;br /&gt;olvidando el cemento y su grisura.&lt;br /&gt;No es verdad, pienso yo,&lt;br /&gt;que quede algo&lt;br /&gt;del martes o el domingo en aguacero&lt;br /&gt;celebrando sus parques vacíos&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;y el cielo abierto, así, como una herida. &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;***&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-6017412336324730747?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/6017412336324730747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=6017412336324730747' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6017412336324730747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/6017412336324730747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2006/11/poema-sin-demasiada-justificacin.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-7875704085409427607</id><published>2006-11-27T17:50:00.000Z</published><updated>2007-01-03T18:23:44.103Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='d.- Páginas en verso'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;POEMAS DESDE EL ANONIMATO&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(poemario inacabable)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/5650/987227806941553/1600/202882/la%20lealtad%20como%20bandera.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/5650/987227806941553/320/16068/la%20lealtad%20como%20bandera.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; ***&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;A Carlos, y a su abuelo&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;El día que mi amigo Carlos G. García me dijo que su abuelo había muerto, se removieron, quizás, todas las nostalgias y las ilusiones perdidas de aquellos que su destino no fue otro que el del anonimato. Me contó también que, en secreto, con el silencio con que se horadan las&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffcc66;"&gt;&lt;span style="color:#cc9933;"&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;verdades sobre el mármol frío de la historia o con el que se acometen las grandes hazañas, introdujo en su féretro la bandera de un país inexistente, extinguido, del que apenas los rescoldos últimos dejan verse en el tiempo helado de las madrugadas &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;de invierno.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Por ello,&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#6600cc;"&gt;terminé de escribir estos poemas, a quienes dedico, porque el anonimato a veces encierra nombres en mayúscula, historias por contar o versos con los que vencer la tiranía del silencio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;***&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;I&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sólo tenemos este nombre de los silenciados minutos&lt;br /&gt;y sus horas atardecidas. El silencio nos llega en el destiempo&lt;br /&gt;de nuestro anonimato de dos por la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y basta para comenzar a ver el aire que nos roza las manos.&lt;br /&gt;Basta para darnos el nombre que nos niega&lt;br /&gt;el olvido y sus destierros.Ya nos basta:&lt;br /&gt;con sabernos a la medida del cuerpo nuestro y sus otoños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale la tarde en su vestido de violetas&lt;br /&gt;girando el mundo con sus fantasmas y todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha empezado el sur a devorarnos con sus firmezas&lt;br /&gt;de perro desatado. Escucha su viento intercalado&lt;br /&gt;porque se llama noviembre y llueve,&lt;br /&gt;como nunca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que dentro de los armarios habiten torbellinos&lt;br /&gt;con todas sus nostalgias de ciudad y sus hojas caídas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo sé, pero en los últimos instantes en que el día se detiende&lt;br /&gt;en sus sombras de parque o colegio vacío&lt;br /&gt;se me ciega la boca si tú duermes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así de simple:&lt;br /&gt;cuando callas, una música desterradora me inunda&lt;br /&gt;como un viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suéñame con las palabras de siempre,&lt;br /&gt;de saberme otro en ti y dentro de tus horas nocturnas&lt;br /&gt;iguales que tormentas venideras, hasta que ya no puedan&lt;br /&gt;los jardines ajenos&lt;br /&gt;ponernos la mirada en el olvido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suéñame sin serme yo, para que así me sueñes:&lt;br /&gt;te seré tan real y humano como las horas estas&lt;br /&gt;en que llega la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me revives palmo a palmo, con la naturalidad&lt;br /&gt;inusitada de la aurora de un jueves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estás conmigo y yo lo sé, tan cerca como nunca,&lt;br /&gt;ya lo sé. Pero aún así, no me abandones por las callejas&lt;br /&gt;oscuras del olvido. Eso me basta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;V&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Aunque nos roben la diminuta porción de historia&lt;br /&gt;que nos corresponde. Y nuestros abuelos no se puedan&lt;br /&gt;rebelar desde sus fosas comunes,&lt;br /&gt;la patria se nos vuelve del revés, tanto, que el futuro&lt;br /&gt;nos mira con su ceño fruncido. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-7875704085409427607?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/7875704085409427607/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=7875704085409427607' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/7875704085409427607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/7875704085409427607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2006/11/poemas-desde-el-anonimato-carlos-y-su.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-2299594062462337266</id><published>2006-11-26T20:36:00.000Z</published><updated>2007-01-03T18:22:23.751Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='c.- Páginas en prosa'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;CURRÍCULUM LITERARIO - BIOGRAFÍA EN CIERNES&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(a Prudencio Salces, amigo y escritor)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/5650/987227806941553/1600/495478/fotoblog2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/5650/987227806941553/1600/495478/fotoblog2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/5650/987227806941553/320/996344/fotoblog2.jpg" border="0" /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(fotografía: África Salces) &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;***&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/5650/987227806941553/1600/495478/fotoblog2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/5650/987227806941553/1600/495478/fotoblog2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ser escritor es la tarea más difícil de todas. Uno no sólo debe lidiar contra sí mismo, contra el mundo maravilloso de las palabras inexploradas, latentes o misteriosas que anidan en cada rincón de la realidad. A veces la lucha vas más allá incluso de las barreras editoriales, muros contra los que chocan tus obras, enfrentándose sin garantía alguna de victoria al negocio de los libros, al de los traficantes de ilusiones, al de la vanidad misma de creerse merecedor de algún premio o del aplauso fácil de los que te quieren. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;En más de una ocasión he hablado de este ausnto con amigos y escritores, y la conclusión siempre ha sido la misma: es duro reivindicar la honestidad cuando es con la honestidad misma con la que se escribe. Y no sé si es ésta la que imposibilita la publicación o un desconocimiento real de tu obra, que casi siempre termina en la papelera de algún despacho de gris-humo-oficina. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Por eso, ¿quiénes somos? (¿tú lo sabes, Pruden?). A ellos les escribo mi currículum literario, mi autobiografía en ciernes, la que aún está por escribir: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CURRÍCULUM - BIOGRAFÍA EN CIERNES&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#000099;"&gt;Nací el mismo día que mi abuela materna pero del año 1977, cuando enero comenzó a deshacerse en las frías nieves del invierno madrileño. Entonces, aún no habían terminado de asfaltar todas las calles de mi barrio, pero, quizás, debían de saber que yo no necesitaba grandes avenidas para sentirme vivo, porque aunque tenía la bicicleta heredada de mis hermanos, me gustaba más leer que estamparme contra el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me torturaron tres años con la dichosa mecanografía, antes de que los ordenadores sustituyesen al famoso Método Caballero (aquellos cuadernillos rojos con espiral). Yo me esforzaba por que los tipos de aquella vieja olivetti línea 92 marcasen igual la j que la ñ, porque mis diminutos meñiques parecían no tener el coraje suficiente que debe tener cualquier escritor de los de antes. Y así transcurrió mi infancia, terminando el mismo día que me lié el primer canuto a escondidas con algún amigo al que ya he perdido de vista. A la nicotina sigo adicto, aunque este dato es quizás el menos relevante para quien, habiendo nacido sin padrino, aspira a publicar una novela, pues hasta el cigarro ha perdido glamour, como yo el tiempo lo perdí estudiando Filología Española, en una universidad de cuyo nombre no quiero acordarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras cursar parte del doctorado, que sólo me acercaba hasta la pedantería propia del erudito, decidí preparar oposiciones para profesor de Educación Secundaria. Mis palabras debieron convencer al tribunal porque aprobé. Así que ahora me dedico a lidiar con adolescentes engreídos que creen saberlo todo, a la vez que yo me siento cada día más ignorante de las cosas sencillas (no distingo una vaca de un carnero, porque no he tenido pueblo en el que veranear).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente, pago mi hipoteca con religiosidad de buen ciudadano, comparto mi cama de uno treinta y cinco con una compañera excelente que soporta mis ronquidos, para los que tomo unas gotas muy eficaces que venden en la farmacia. Mi casa tiene dos balcones que dan a la calle y comencé a estudiar la carrera de Filosofía por puro escepticismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna colaboración pequeña y alguna ayuda otorgada por premios vecinales que ni siquiera me han dado el estatus de héroe local suponen mi diminuta carrera literaria inexistente. Tengo el convencimiento de que he escrito dos novelas, pero sé que nadie se la va a leer porque tienen más de cien páginas. Quien se la ha leído me ha dicho que están bien, que vale, que escriba otra o que les ha gustado, pero es lógico que me digan esto porque son buenos amigos, y los buenos amigos están para eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros datos de interés son mi cara de empollón (por eso no incluyo la foto), que tengo el carné de conducir B1 y coche propio (sin la típica pegatina del torito) y que padezco en ocasiones de insomnio, obsesionado por esto de la literatura que, como decía mi bisabuela, cosa del demonio es; lo afirmaba ella que ni sabía leer y que cuando se murió, dicen, se le abrió la piojera. Tengo también una sobrina de cuatro años, se llama Paula y a veces pienso en lo que será de ella cuando ya no estemos aquí, pero eso es asunto para otra novela. Vale.&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;blog personal&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8087370194465207826-2299594062462337266?l=autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/feeds/2299594062462337266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8087370194465207826&amp;postID=2299594062462337266' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2299594062462337266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8087370194465207826/posts/default/2299594062462337266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autobiografiaporescribirluisquinonesc.blogspot.com/2006/11/currculum-literario-biografa-en-ciernes.html' title=''/><author><name>Luis Quiñones Cervantes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01847719663436703533</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8087370194465207826.post-6699682403724684570</id><published>2006-11-25T19:03:00.000Z</published><updated>2007-02-25T23:46:08.520Z</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='d.- Páginas en verso'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;OTRAS ESTACIONES DE PASO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;(poemario en verso y prosa)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;Prólogo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retorno a la poesía&lt;br /&gt;como de un largo viaje,&lt;br /&gt;y regreso aún con el paisaje&lt;br /&gt;en la maleta,&lt;br /&gt;aunque sea pasado&lt;br /&gt;desde el mismo momento&lt;br /&gt;del regreso y su nostalgia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;(ESTACIONES DE PASO 1ª PARTE)&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Una mañana más,&lt;br /&gt;mientras el horizonte se sumerge&lt;br /&gt;despacio en el atasco,&lt;br /&gt;y cambian los rostros sucesivos&lt;br /&gt;que habitan el aguacero&lt;br /&gt;a punto de caer, gris, sobre el cemento,&lt;br /&gt;hilvano los últimos lugares&lt;br /&gt;en que nos agitan las fuerzas invisibles&lt;br /&gt;de la memoria en tránsito:&lt;br /&gt;pasillos, estaciones de tren,&lt;br /&gt;o amaneceres en la ciudad&lt;br /&gt;extraña y fingida de los libros&lt;br /&gt;lujosamente encuadernados.&lt;br /&gt;Es entonces, cuando somos para nunca&lt;br /&gt;los últimos habitantes&lt;br /&gt;dispuestos a quedarnos a vivir&lt;br /&gt;para siempre en los domingos tristes. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;En esta ciudad que se mira en los espejos&lt;br /&gt;para decirnos amor entre tejados,&lt;br /&gt;donde los jaramagos amarillean&lt;br /&gt;aleros o cornisas, y habitan desconchones&lt;br /&gt;con sus vidas tiernas en las paredes sucias,&lt;br /&gt;intenté buscarme en vano para quedarme allí,&lt;br /&gt;entre las cúpulas del Popolo,&lt;br /&gt;que ensucian con gri
